En el problema de la vivienda, los pisos turísticos también desempeñan un papel crucial y en Madrid, los que están regulados y los ilegales, tienen una inmensa diferencia numérica si ponemos sobre la mesa los datos del Ayuntamiento de Madrid, son más más de 13.500 de estas viviendas las disponibles en la capital, mientras que el solo 1.008 cumplen con todos los permisos, es decir, 7,46 por ciento del total. Una disparidad con la que el equipo de Gobierno de José Luís Martínez-Almeida anunciaba el inicio de un endurecimiento contra las VUT ilegales con la congelación de las nuevas licencias y el anuncio para la elaboración de una nueva ordenanza para su regulación en Madrid.
Como uno de los pasos anunciados por Martínez-Almeida para frenar el crecimiento ilegal de viviendas de uso turístico, el Ayuntamiento de Madrid publica este listado de todas las viviendas de uso turístico con licencia urbanística y que ya se puede consultar al inicio de esta noticia. Esta iniciativa es parte del plan de acción presentado por el alcalde el pasado abril para equilibrar el mercado de hospedaje en la capital. En total, 1.008 inmuebles tienen permiso de la Administración municipal para operar. El regidor señalaba que esta acción serviría para que "las personas que quieran utilizarla sepan si están en una vivienda de uso turístico legal o ilegal", y para que "los vecinos de Madrid “tengan la certeza" de las viviendas que se están utilizando con esta finalidad.
Tetuán el segundo y Villa de Vallecas el distrito con menos
Del millar de VUT que funcionan con licencia, con los siguientes porcentajes por distritos el 15,67 por ciento se localiza en el distrito Centro (158), el 13,69 (138) en Tetuán; el 11,4 (115), en Arganzuela; el 10 (101), en Chamartín; el 7,83 (79), en Salamanca; el 6,25 (63) en Ciudad Lineal; el 5,55 en Carabanchel (56); el 5,15 (52), en Chamberí; el 4,06 (41), en Puente de Vallecas; el 3,57 (36), en Retiro; el 3,47 (35), en Fuencarral-El Pardo; el 3,37 (34), en Latina; el 2,87 (29), en Usera; el 2,18 (22), en Moncloa-Aravaca; el 1,68 (17), en Hortaleza; el 1,09 (11), en Moratalaz; el 0,59 en San Blas-Canillejas (6); el 0,49 (5), en Barajas; el 0,39 (4), en Villaverde; el 0,29 por ciento (3), en Vicálvaro, y el mismo porcentaje (3), en Villa de Vallecas.

El plan de acción, desarrollado por el Área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad bajo la dirección de Borja Carabante, incluye una serie de medidas para regular las viviendas de uso turístico (VUT), donde muchas operan de manera irregular en la ciudad. Para el Consistorio Plan Especial de Hospedaje (PEH), aprobado por el Ayuntamiento el 27 de marzo de 2019 bajo el mandato de Manuela Carmena, “no no logró evitar su proliferación”, y el impacto de su expansión descontrolada contribuye a acelerar la “desertización” del centro, genera problemas de convivencia con los vecinos, reduce la vivienda residencial y afecta al turismo.con los vecinos, reduce la disponibilidad de viviendas residenciales y afecta negativamente al turismo.
Almeida prepara una nueva normativa para las Vuts
Además de la publicación de estas viviendas bajo el paraguas de la normativa municipal, el Ayuntamiento congeló la concesión de nuevas licencias para estos alojamientos, por lo que comienza ahora a elaborar un borrador de lo que será una futura norma al respecto. Según cálculos del Consistorio, la aprobación inicial de la Modificación del Plan General se presentará a la Junta de Gobierno el próximo septiembre para someterla a información pública y se prevé llevarla a Pleno en el primer trimestre del próximo año. Hasta entonces, se paralizan las licencias para VUT en dos tipos de usos dentro del ámbito territorial del Plan Especial de Hospedaje (anillos 1, 2 y 3), por lo que para uso residencial, se suspenden las licencias para VUT dispersas y las licencias para la transformación de locales en viviendas en los ejes comerciales del distrito Centro, también se suspenden las licencias para VUT en edificaciones no residenciales situadas en planta baja. Esta suspensión temporal de la actual normativa sobre el uso de hospedaje se basa en el artículo 70 de la Ley 9/2001, de 17 de julio, del Suelo de la Comunidad de Madrid (LSCM) y es una medida preventiva adoptada mientras se define la futura regulación de las VUT.
Diez inspectores más
Otra estrategia de este plan de acción consiste en fortalecer el equipo de inspectores. Según datos aportados por el Área de Gobierno de Urbanismo, Medioambiente y Movilidad a Madridiario, la Subdirección General de Inspección y Disciplina actualmente cuenta con 65 trabajadores para todas las actividades de inspección. Este verano, el Ayuntamiento aumentará la plantilla en un 15 por ciento, añadiendo diez personas más al servicio.
La situación de las VUT en Madrid es la siguiente: en la ciudad operan 14.699 establecimientos turísticos, de los cuales el 92 por ciento son VUT (13.502), aunque solo 1.008 tienen licencia municipal. En cuanto a la capacidad de alojamiento, hay 158.756 plazas disponibles, de las cuales el 30 por ciento corresponden a VUT (47.589). El resto se distribuye entre 320 hoteles, 473 pensiones y hostales, 130 apartamentos turísticos, 14 hoteles-apartamentos y 260 establecimientos que incluyen casas de huéspedes, hostels y albergues. Según las cifras municipales, desde 2017, las VUT han aumentado un 41 por ciento en la ciudad.

En este periodo se han registrado 5.564 nuevas viviendas turísticas, mientras que solo se han creado 50 nuevos establecimientos turísticos (hoteles, pensiones, hostels, etc.), resultando en que el 65 por ciento de las nuevas plazas turísticas corresponden a VUT. La despoblación del centro de la ciudad se refleja en estos datos: entre 2007 y 2023, la población censada en Madrid creció un 4,86 por ciento (154.943 habitantes), pasando de 3.184.988 a 3.339.931. Sin embargo, en el distrito Centro, la población disminuyó un 1,14 por ciento (1.610 personas), de 141.297 a 139.687. En este distrito, hay un turista alojado por cada dos residentes, mientras que en la almendra central hay uno por cada nueve vecinos.
El Servicio de Inspección y Disciplina recibió en 2023 un 51 por ciento más de denuncias relacionadas con viviendas y apartamentos de uso turístico que en 2022: 686 frente a 454. De estas denuncias, el 82 por ciento (563) provinieron de ciudadanos. De las 4.093 inspecciones realizadas, se verificó que 478 viviendas eran VUT y se logró que 243 volvieran a uso residencial. Por su parte, esta labor la realizan también las asociaciones vecinales, que hace más de un año pusieron en marcha una oficina vecinal para controlar el incremento de estas viviendas y coordinar su control por parte de los propios residentes.