Nadie quiere un cantón de limpieza junto a su casa. Son ya varios los intentos fallidos del Ayuntamiento de Madrid por encontrar una ubicación idónea para estas instalaciones en la ciudad. Al final, las movilizaciones vecinales terminan obligando tarde o temprano a modificar los planes municipales.
En octubre, los vecinos del PAU de Carabanchel conseguían que el Consistorio paralizara la construcción de una de estas infraestructuras en la calle de Los Morales, para estudiar "un emplazamiento alternativo viable”. También este mismo año, los residentes en las proximidades de la Carretera Barrio de la Fortuna celebraban en el mes de febrero que sus protestas, con caceroladas incluidas, habían dado sus frutos y el delegado de Medio Ambiente, Borja Carabante, anunciaba la reubicación de otro de estos recintos. El alivio que sintieron estos vecinos contrasta con la preocupación de quienes viven a escasas tres manzanas de aquel punto descartado, en la calle Poema Sinfónico, ya en el barrio vecino de Cuatro Vientos, pero en el mismo distrito de Latina, donde se sitúa la nueva parcela elegida como alternativa. El problema, que parecía solucionado, solo se había trasladado.
Decididos a frenar el proyecto, los ahora afectados han creado la Plataforma ciudadana No al Cantón. Recogen firmas a través de una petición abierta en Change.org y de manera física los sábados a mediodía en la calle Sinfonía. Todo para seguir aumentando las voces que reclaman otra vez la reubicación de la instalación de limpieza, tan necesaria para dar servicio a la ciudad y, a la vez, tan denostada en los barrios residenciales.
Petición aprobada en el pleno del distrito
La reivindicación de estos vecinos de Cuatro Vientos llegaba al último pleno de distrito de la mano del PSOE. “Solicitamos que se busque una nueva ubicación del cantón de limpieza proyectado, según el pliego de prescripciones técnicas particulares del contrato del servicio público de limpieza de los espacios públicos de Madrid, en la parcela entre la calle Poema Sinfónico y la avenida de Aviación”, decía la propuesta. Todos los grupos votaron a favor salvo PP y Ciudadanos, que se abstuvieron. “En el fondo están de acuerdo, pero tampoco quieren ponerse en contra de los planes de su propio Ayuntamiento”, desliza el concejal socialista Pedro Barrero.
Los vecinos integrados en la plataforma han acogido con júbilo el resultado de la votación en el pleno de distrito, aunque no garantice que su guerra esté ya ganada. “Las propuestas que se aprueban en los plenos tampoco son vinculantes, lo que se va a hacer es elevarla al área para que tome nota”, añade. Pero Medio Ambiente no está obligada a cumplir lo aprobado, así que “la lucha continúa”, añade el edil socialista.
Cristina Pascual asistió al pleno y salió con buena sensación, aunque desconfía. Ella firmó "para que no les pusieran el cantón a los vecinos de la carretera de la Fortuna" y ahora se encuentra con que puede tocarle a ella, que trabaja y vive en el entorno de este nuevo punto elegido. “Es que es a 150 metros”, se lamenta. “Es como traspasar el problema al vecino del vecino”.
La preocupación de los residentes se ha intensificado al enterarse de que se proyecta “un megacantón que va a dar servicio a otros distritos muy grandes que no tienen espacio, como Centro, Chamberí o Tetuán”. Es decir, que se trataría de una instalación que va más allá de un lugar para guardar los carros de la limpieza o cambiarse los operarios.
“Si quieren poner un cantón de esas dimensiones, que es algo más que un cantón, van a estar entrando y saliendo los camiones, van a venir a por sal, a limpiarse, va a haber residuos, salmuera, entrada de vehículos 24 horas en la zona, problemas de ruido, movilidad y contaminación”, augura el edil.

Unas instalaciones necesarias
Los cantones de limpieza sirven para guardar desde camiones de basura hasta maquinaria de limpieza, toneladas de sal y en algunos casos incluso plantas para producir salmuera y asegurar una rápida distribución desde ese recinto a calzadas y aceras de la ciudad cuando nos sorprenden inclemencias meteorológicas como Filomena. Así va a ser el que se proyecta en la zona. "Es una instalación fundamental", justifican fuentes del Área de Medio Ambiente y Movilidad y recuerdan que "sin instalaciones no hay limpieza".
Sobre la idoneidad del punto elegido para su ubicación, explican que "se ha comprobado que las distancias de las nuevas parcelas a las zonas residenciales son superiores a las iniciales". Concretamente, apuntan que las viviendas más próximas "están a más de 150 metros y al otro lado de manzanas edificadas", por lo que "las instalaciones de limpieza ni siquiera las van a ver".
Añaden que "no va a suponer perjuicio alguno para la calidad de vida y la seguridad del vecindario de viviendas y comercios del barrio de Cuatro Vientos". Asimismo, desde el Ayuntamiento aseguran que "no va a haber transferencia de residuos ni ruidos". En cuanto a la afección al tráfico, "será muy inferior a la que pueden general los comercios minoristas y empresas de la zona", concluyen.
Otras alternativas
Los residentes no entienden por qué no se piensa en otras alternativas en parcelas próximas donde no hay viviendas ni edificios comerciales. “Aquí tenemos espacio, tenemos descampados, los hay no lejos de aquí, separados de viviendas, en zona que no es urbana, pegados a la M-40, que les iría fenomenal el acceso directo para trasladarse”, apunta Cristina Pascual. “No estamos diciendo que no lo queramos en el distrito Latina, sino que hay otras ubicaciones municipales con otras dotaciones, industriales y otras”. Barrero sugiere como alternativa el polígono industrial de Cuatro Vientos, “hay suelo de sobra como para instalarlo allí, tiene salida a la carretera de la Fortuna, a la M-40 y no va a molestar a nadie porque no hay ninguna vivienda”.
La parcela elegida para el proyecto se encuentra en una zona industrial, lo que sobre el papel, encajaría con el cantón. “Esto hace 20 años era lo que era, ahora hay supermercados, oficinas, lofts, trabajamos y vivimos muchos autónomos, arquitectos, abogados, diseñadores, informáticos, estamos pegadísimos a la avenida de la Aviación, cruzando al otro de la calle hay parques y una residencia de mayores”, desgrana Cristina. “Es una parcela que está junto a una zona comercial, es verdad que solo industrial y para dotaciones, pero pasa mucha gente y hay también viviendas “, remacha el concejal.

A los vecinos les confunde que un terreno cuyo uso aparece como dotacional público deportivo se puede destinar a esta otra actividad. “Yo llevaba tiempo escuchando que iban a instalar un polideportivo con piscina en esa parcela y mira, ahora no nos fiamos que hayan cambiado el uso”, plantea Cristina. “Al ser dotacional puede ser cualquier dotación, incluido un cantón", aclara Pedro Barrero.
De lo que está segura es que no quieren el cantón de limpieza debajo de sus ventanas porque “el barrio se va a tomar por saco, aquí irían muchos al paro porque quién quiere tener un despacho de arquitectos y que sus clientes tengan que soportar debajo de la ventana los olores, los ruidos, las ratas”. Por eso quieren reunirse con el Ayuntamiento de Madrid para que les expliquen en qué proceso tienen el expediente, sobre el que han oído que “ya estaban yéndose de plazo”.
Si tan evidente resulta que un cantón de limpieza va a encontrar oposición vecinal proyectado en entornos residenciales, la pregunta es por qué el Ayuntamiento ofrece esas parcelas a las empresas de la limpieza para construirlo. “El Ayuntamiento es consciente de la situación, pero cuando ofrecen estos terrenos lo hacen sobre plano, no van a la zona para ver que hay un colegio o una escuela infantil; a lo mejor sobre plano se ve muy bien la parcela, porque hay entradas y salidas, calles de doble dirección, pero esas cosas hay que mirarlas, hay que ir a verla”, reprocha Barrero, quien augura, de nuevo, una victoria para los vecinos.