En el distrito Fuencarral-El Pardo, los vecinos del barrio de La Paz no dan crédito al nuevo plan del Ayuntamiento de instalar un cantón de limpieza al pie de las viviendas, muy cerca de centros escolares, bibliotecas, bares, supermercados y centros de mayores.
Una noticia que les llega es gracias a los barrios que se encuentran peleando por reubicar los cantones. “Nos hemos enterado un poco de rebote a raíz de otros barrios que también estaban peleando por sus cantones. Nos llegó la información de que nosotros teníamos uno, que hemos visto que era el más cerca a las viviendas”, explica Juan Álvarez, miembro de la Plataforma Contra el Cantón, que dentro de poco formará parte de la Asociación de Vecinal La Flor (Fuencarral).
La construcción de este cantón de limpieza supondría para la zona un riesgo para la salud y el bienestar de los vecinos, sobre todo para los niños y aquellos que padecen enfermedades", debido a los posibles olores, ruidos y emisiones que generaría este punto de limpieza. Los cantones funcionan como base logística para los empleados de limpieza. Son instalaciones distribuidas por todos los distritos de Madrid que guardan la maquinaria y herramientas de los trabajadores del servicio de limpieza.
"No nos han ofrecido una alternativa"
“El Ayuntamiento tiene previsto colocar un cantón de limpieza en un terrero de 600 o 650 metros y un silo que podría llegar incluso a la altura de un cuarto piso”, explica Asunción Menal, vecina del barrio de La Paz.
Otro de los temas que preocupan a estos vecinos del barrio de La Paz es el vaivén de camiones de basura y maquinaria pesada, que podría llegar a dificultar el acceso tanto a los servicios públicos como privados, "además de afectar a la tranquilidad y la calidad de vida del barrio", subrayan.
Una de las consecuencias que podría acarrear la instalación de un cantón de limpieza sería la devaluación del precio de las viviendas de la zona y, por tanto, su menor rentabilidad en el mercado inmobiliario. “La presencia de una infraestructura como esta, en una zona residencial, no solo puede afectar la calidad de vida de los vecinos, sino también del patrimonio”, explican algunos de los posibles afectados.
El malestar general entre los vecinos ante esta iniciativa del Ayuntamiento les lleva a convocar cada jueves caceroladas con el objetivo de hacerse oír y, así, conseguir frenar el proyecto. Piden al Ayuntamiento que reconsidere la ubicación del cantón y que busque otras alternativas.
A pesar de seguir adelante con la instalación del cantón, espacio pcupado a día de hoy por un parking, el Ayuntamiento no llega a pronunciarse del todo.
Desde la Plataforma Contra el Cantón, los vecinos del barrio de La Paz confiman que el Ayuntamiento les ha dejado ver el proyecto “pero no nos han ofrecido ninguna solución a la ubicación. Sí que nos han dicho que hay ciertas cosas que se pueden modificar, pero la ubicación del mismo, no. No nos han ofrecido una alternativa”.
"Estoy seguro de que encontraremos un punto de acuerdo"
Por su parte, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, ha comentado en la rueda de prensa posterior de la Junta de Gobierno que está convencido de que su equipo encontrará "un punto de acuerdo" con la vecindad afectada por la instalación de cantones de limpieza que ven "necesarios". Por otro lado, ha asegudo que el titular del área delegada de Limpieza y Zonas Verdes, José Antonio Martínez Páramo, "conoce perfectamente la situación y que la voluntad del alcade y del Gobierno es que se llegue a un acuerdo y que se dialogue con los vecinos".
Según comenta Juan Álvarez a Madridiario, desde el Ayuntamiento no darán ninguna solución a los propietarios de las plazas de parking.
Además de la cacerolada, los vecinos han organizado una recogida de firmas on line a través de la web change.org. Hasta el momento, los residentes han conseguido reunir 2.471 firmas de las 2.500 que se han marcado en este primer objetivo.