www.madridiario.es
Monumento a Alfonso XII en el Retiro
Ampliar
Monumento a Alfonso XII en el Retiro (Foto: Antonio Castro)

El monumento a Alfonso XII: 1922-2022 (y III)

martes 24 de mayo de 2022, 17:16h

Para levantar el monumento a Alfonso XII hubo que desmantelar el primitivo embarcadero del estanque y trasladarlo a su ubicación actual. Ese lado del estanque permitía una perspectiva hacia Poniente y colocar la figura del monarca mirando hacia el centro de Madrid.

Estamos ante un conjunto arquitectónico y monumental cargado de símbolos. El arquitecto Grases quiso que fuera algo más que un homenaje al Rey:

Aunque dedicado a la memoria del excelso D. Alfonso XII, no debe, en realidad, representar exclusivamente un nombre, aunque sea tan glorioso como el del malogrado Rey, ni un reinado, ni una institución: debe representar y representará también a la Patria, personificada en el Rey constitucional de los tiempos modernos, que no fue Rey de ningún partido y que lo fue de todos los españoles”.

(Foto: Antonio Castro)

La base es un círculo que se adentra en las aguas del estanque por trece escalones, que se pierden bajo la superficie. En el centro de todo el conjunto se eleva el pedestal que sostiene la figura ecuestre del rey, realizada por Mariano Benlliure con bronce que le proporcionó el Ejército. A sus pies se ve una especie de hornacina que, realmente, es un mirador raramente visitable. Durante la alcaldía de Manuela Carmena se anunció a bombo y platillo que se realizarían visitas, pero parece que ahora están suspendidas.

La parte más visible es el hemiciclo con doble columnata, que representa a la Nación y a las 49 provincias de entonces. Hay en total 76 columnas entre los dos los arcos. En el friso están esculpidos los escudos de las provincias, con alegorías de los trabajos típicos de cada región. Al pie de la columnata hay un banco corrido para el descanso de los paseantes. En los cuatro extremos de estos arcos hay figuras alegóricas que representan a las Bellas Artes, la Industria, la Agricultura y la Ciencia. En el acceso trasero desde las columnas, otros dos grupos representan al Ejército y a la Marina.

El pedestal central es el más profusamente decorado. Además de bajorrelieves con escenas de la vida del monarca, aparecen más esculturas. Los conjuntos más espectaculares simbolizan a la Paz, la Patria, la Libertad y el Progreso. En distintos puntos del conjunto vemos seis leones, cuatro en postura amenazante y cuatro heráldicos.

En el mismo borde del estanque vemos cuatro sirenas cabalgando, respectivamente, sobre una tortuga, un tritón, un pez y una langosta. Gracias a todas estas obras de arte, el monumento a Alfonso XIII es también un espléndido catálogo de la escultura española en el comienzo del siglo XX. Estos fueron los escultores que realizaron las distintas figuras y grupos alegóricos:

Mariano Benlliure, estatua ecuestre de don Alfonso XII; Miguel Blay, grupo de La Paz y un bajorrelieve; Aniceto Marinas, grupo de La Libertad; Miguel Ángel Trilles, grupo de El Progreso; Mateo Inurria, grupo de La Marina; José Monserrat, grupo de El Ejército; José Clará, estatua de La Industria; Manuel Fua; estatua de Las Ciencias; José Alcoverro, estatua de La Agricultura; Joaquín Bilbao, estatua de Las Artes; Agapito Vallmitjana, dos leones heráldicos; Pedro Estany, dos leones heráldicos y la talla y ornamentación del cuerpo central; Antonio Boffil, un león alegórico; Francisco Escudero, un león alegórico; Eusebio Arnáu, un león alegórico; José Campanys, un león alegórico; Antonio Perera, una sirena; Antonio Alsina, una sirena; Antonio Coll, una sirena; Rafael Atché, una sirena; Lorenzo Coullaut Valera, un bajo relieve; Pedro Carbonell, un bajo relieve.

(Foto: Antonio Castro)

Como ya dijimos, el coste final de la gran obra fue casi un millón de pesetas menos de lo presupuestado. Los recortes se llevaron por delante una buena parte de las esculturas previstas, entre ellas los grupos de Las Famas y Las Victorias, encargadas a Bellver y Vancés, trece bajorrelieves y ocho farolas decorativas. Otras obras que se había previsto realizar en bronce, lo fueron al final en piedra. La parte arquitectónica costó 1.722.771,58 pesetas y la escultórica, 995.381. Total, 2.718.152,58 pesetas.

El centenario de una obra de esta magnitud no ha merecido, hasta el momento, ningún recuerdo por parte del municipio o de los profesionales de la arquitectura y de las Bellas Artes.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios