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Vecinos de vilaverde protesta contra la construcción de un crematorio al lado del tanatorio M40.
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Vecinos de vilaverde protesta contra la construcción de un crematorio al lado del tanatorio M40. (Foto: Kjell Salters)

Los vecinos de San Fermín, contra la instalación de un horno crematorio: “Llenará el aire que respiramos de partículas tóxicas"

Por Teresa Aísa Gasca
jueves 05 de agosto de 2021, 07:29h

“¡Lo que nos faltaba!”, claman desde la Asociación vecinal San Fermín, barrio situado en el madrileño distrito de Usera. “Ya está bien que el Sur de la ciudad sea el lugar donde se colocan este tipo de instalaciones”, rezan en un comunicado de prensa difundido a raíz de una sentencia de los últimos días del Tribunal Supremo que deja abierta la oportunidad de que la empresa Parcesa instale un horno crematorio en el Tanatorio de la M-40.

Se trata de una lucha vecinal argumentada en contra de la nocividad de la actividad que supondría la instalación del horno y que tiene su origen hace casi dos décadas. En 2002 los vecinos de San Fermín tuvieron conocimiento -“a través de la propia Junta de Distrito”, señalan-, de la intención de Parcesa de situar en las inmediaciones de la mencionada morgue unas instalaciones crematorias.

Víctor Renes Ayala, miembro de la Asociación vecinal San Fermín, relata a Madridiario que por entonces Parcesa Parques de la Paz S.A. solicitó una licencia al Ayuntamiento de Madrid para dicha construcción. Tras diversas quejas, una campaña en la propia Plaza de La Villa y la recogida de más de 15.000 firmas en contra por parte de los vecinos, la Junta de Distrito comunicó de manera formal a la Asociación Vecinas San Fermín que en el lugar no se iba a construir dichas instalaciones.

Tras eso, expresa Renes, “la propia empresa Parcesa nos invitó a los miembros de la Asociación a ver todas las instalaciones del lugar para que comprobásemos de primera mano que no había ninguna construcción relacionada con el crematorio”, como pudieron libremente confirmar. Pasado el tiempo, relata a este diario, el tema vuelve a resurgir tras la puesta en marcha de varios requerimientos por parte de la entidad.

“En 2011, como respuesta a un requerimiento de la propia empresa, la Sala Cuarta del Tribunal Supremo de lo Contencioso Administrativo sentencia que un crematorio es una instalación nociva e insalubre, algo que por otra parte ya estaba reconocido por la Comunidad de Madrid”, dice Renes, que hace énfasis en que este hecho da muestra de que “la empresa está activando diversos recursos” para la construcción del horno.

Aún contando con una sentencia judicial en contra, la objeción de los vecinos y también la declaración de nocividad de la propia administración regional, comenta Renes, en “2015 la empresa vuelve a solicitar al Ayuntamiento de Madrid la licencia pertinente”. Durante el período de alegaciones públicas -“del que tuvimos que enterarnos por nuestra cuenta”, afea el de la asociación-, los vecinos se pusieron de nuevo manos a la obra en una gran recogida de firmas en contra, de 12.800 aproximadamente.

Fundamentar una norma

Es entonces cuando, en 2016, el Consistorio de la capital “deniega la licencia en aplicación de la ordenanza municipal pertinente, que dice que es inviable la instalación de un crematorio con las distancias registradas en ese momento” respecto a las viviendas o centros escolares. Se refiere, específicamente, a la Ordenanza Municipal de Protección del Medio Ambiente de 1985, en su artículo 52.3, donde se exige una distancia mínima de 250 metros desde “el foco de emisión a viviendas o lugares de permanencia habitual de personas”. Pero el 12 de julio de 2021 el Tribunal Supremo ha precisado al Ayuntamiento “que debe fundamentar mejor la negativa” a la creación del crematorio.

“¿Cómo se fundamenta más una norma vigente?”, se pregunta Renes. “Si la normativa dice, explícitamente, que a menos de 250 metros” no se puede instalar este tipo de construcciones, “no sé qué más se tiene que fundamentar para cumplir la sentencia del 2011. La normativa dice clarísimamente lo que dice y está para cumplirse”, sentencia Renes. Pero la realidad es que el TS incluye en su sentencia un nuevo aspecto: la viabilidad del proyecto en base a nuevas tecnologías que permitan el cumplimiento de la normativa.

En ese sentido, Renes asegura que para tener en cuenta este hecho “tendríamos que cambiarnos de ámbito. No será desde el ámbito de la Justicia desde donde habrá que dilucidar si hay o no hay tecnología” que no haga insalubre para el entorno la cremación. En todo caso, desde el TS, afea Renes, “dicen que será el Ayuntamiento el que lo decida” y es por eso que los vecinos de San Fermín han vuelto a solicitar amparo al Consistorio.

Como ha explicado a este diario el Ayuntamiento de Madrid, la “denegación del Área de Desarrollo Urbano se basaba en un informe desfavorable de 2015 del Área de Medio Ambiente y Movilidad por incumplir las distancias establecidas por normativa municipal”, pero actualmente y en base a la vigente Ordenanza de Calidad del Aire y Sostenibilidad (OCAS), en este caso se sigue sin cumplir la distancia recogida por normativa municipal.

“La Ordenanza de Calidad del Aire y Sostenibilidad (OCAS) regula los hornos crematorios en su Artículo 22 del Capítulo III y determina que aquellos “destinados específicamente a la incineración de cadáveres de personas deberán instalarse siempre en cementerios o asociados a tanatorios, de tal modo que la distancia del foco o focos de emisión no sea nunca inferior a 250 metros respecto a viviendas o lugares de permanencia habitual de personas, como industrias, oficinas, centros educativos o asistenciales, centros comerciales, instalaciones de uso sanitario o deportivo, parques”, dicen desde el Consistorio.

Sin embargo, también señalan que, a día de hoy, “los Servicios Jurídicos municipales analizan la sentencia del Supremo para su aplicación sin incumplir, a su vez, la actual OCAS”, lo que no cierra por completo la posibilidad de que se instale el temido horno crematorio en las inmediaciones del Tanatorio de la M-40. “Lo que no entiendo ahora mismo es cómo puede haber una receptividad de algo que viene patente y evidente desde hace tanto tiempo”, se queja Renes.

 Carolina Pulido, Félix López Rey y Esther Gómez, en contra del horno crematorio en Villaverde“Por ahora, el alcalde de Madrid solo ha dicho que los derechos de los vecinos van a ser respetados, pero ¿qué significa exactamente eso? Por eso estamos solicitando una reunión con Urbanismo para dilucidar cuál es la posición jurídica”, explica Renes, que se refiere a las declaraciones realizadas por José Luís Martínez Almeida este lunes después de que concejales del Grupo municipal Más Madrid acudieran a las inmediaciones a visitas a los vecinos y escuchar sus quejas.

El alcalde garantizó a los residentes de Villaverde que "sus derechos no serán menoscabados" con la decisión sobre instalar o no un horno crematorio, algo que por el momento, además, indicó que no puede "prejuzgar la situación que se va a tomar". Además, el alcalde aseguró que la situación actual nace de la "incapacidad del gobierno anterior, de una sentencia que anula licencia del gobierno anterior".

"No vamos a pronunciarnos. Nos obliga tramitar un procedimiento en el que no podemos prejuzgar la situación que se va a tomar", indicaba el regidor, que pedía además a Más Madrid "no ejercer una labor de oposición que es asustar a los vecinos". "No puedo prejuzgar lo que voy a hacer, voy a tramitar el procedimiento y serán los servicios técnicos quienes lo determinen", apostilló.

Actividad nociva e insalubre

Como señalaban entonces y mantienen ahora, “la actividad del crematorio está catalogada como potencialmente nociva e insalubre por la Comunidad de Madrid y por distintos organismos oficiales a nivel nacional y europeo”, algo que en un entorno con actividad diaria laboral, escolar y vecinal consideran inaceptable. En su comunicado, la asociación defiende que la cremación “llenará el aire que respiramos de altas concentraciones de partículas tóxicas relacionadas con distintas enfermedades”.

Entre las partículas nocivas que señalan se encuentran dioxinas, furanos y vapor de mercurio, así como otras igualmente tóxicas provenientes “de distintos tratamientos médicos sufridos por el difunto, de productos como prótesis o marcapasos que se puedan hallar dentro del cuerpo a incinerar”, dicen. “Todas estas partículas tóxicas quedarán suspendidas en el aire y acumuladas en nuestro entorno”, que incluyen jardines vecinales o parques infantiles, dice Renes.

“En 2002, cuando comenzó todo, en el entorno ya había viviendas, parques infantiles y el IES El Espinillo, y con el tiempo todo este tipo de actividad se ha desarrollado todavía más”, comenta. Así, enumera que a escasos metros de la construcción solicitada se encuentran bloques con más de 3.000 viviendas (en la zona de La Perla), el Instituto y el Colegio Público en El Espinillo, tres parques (el Parque Lineal Manzanares, el situado en la calle Oligisto y el del sur de la M-40), un centro de trabajo y dos centros comerciales, entre otros espacios.

Asimismo, desde la Asociación Vecinal San Fermín afean que la zona ya cuenta con “la Depuradora de La China, de La Gavia, de Butarque, el río abandonado con olores, mosquitos, y la incineradora de Valdemingómez, aunque algo más alejada, también se deja sentir en muchas ocasiones. Para remate, en el barrio de San Fermín nos ponen una sub-estación de Gas en el Parque Lineal del Manzanares a escasos metros de las viviendas. Y, así sin más, el crematorio […]. Con esta decisión ¡¡ya tenemos lo que nos faltaba en el barrio!!”, ironizan. “Otras cosas no, pero lo que la ciudad necesita y no se quiere ni ver, nos lo colocan. Dadas las decisiones administrativas, parece ser que somos un barrio destinado a dar estos “excelentes” servicios a la ciudad”, lamentan.

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