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Espacio Ibercaja Delicias
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Espacio Ibercaja Delicias (Foto: Chema Barroso)

Vecinos de Delicias celebran con cautela la reactivación del Protocolo

Por Alejandro Navas
martes 21 de diciembre de 2021, 10:59h

Los 58.000 metros cuadrados situados en el barrio de Delicias, que hace más de cinco décadas sostenían a la antigua estación de ferrocarriles del mismo nombre, vuelven a tener un plan. Después de casi tres años paralizado, se acaba de reactivar el Protocolo General de Actuación firmado en 2018 entre Adif y el Ayuntamiento de Madrid por el cual se determinan los futuros usos de este enorme solar en plena capital y se pondrá fin al Espacio Ibercaja Delicias.

Según esta hoja de ruta que es el Protocolo, estos terrenos van a sufrir muchos cambios. En primer lugar, se erigirá aquí la nueva sede del Teatro Nacional de la Danza, perteneciente al Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM), y se ampliará el Museo del Ferrocarril, cuyo plan director ya está en marcha. Sin embargo, existe un tercer elemento dentro de esta hoja de ruta que ha venido preocupando y enfadando a un número importante de vecinos del barrio y de la zona: la existencia del Espacio Ibercaja Delicias y las prometidas dotaciones públicas para equipamientos deportivos, culturales y educativos en el distrito de Arganzuela.

“Se puede decir que celebramos que se haya reactivado el Protocolo aunque queremos ser prudentes, aún queda mucho para ver cumplidas las promesas”, explica Miguel Martínez, portavoz de la Plataforma Stop Espacio Delicias. Esta asociación vecinal nació a la vez que la misma idea de las cuatro carpas que, desde el pasado septiembre, ofrecen espectáculos culturales y han protagonizado numerosas concentraciones y protestas en contra de este espacio durante los últimos dos años.

Antecedentes y licencias

El proyecto comenzó a tomar forma en 2019 pero tuvo dos contratiempos: un obús de la Guerra Civil y la pandemia. Una vez superados estos escollos, la empresa LetsGo que alquila el terreno a Adif, el propietario, ha venido organizando diferentes eventos que han generado diversos problemas en forma de ruido a los vecinos de alrededor, impidiendo su descanso por la cercanía de la instalación con sus viviendas. Estos vecinos se quejan además de que en las carpas se vende comida y bebida, algo para lo que no tienen permiso, según alegan.

En este punto, fuentes de la Delegación de Desarrollo Urbano del Ayuntamiento de Madrid aseguran que a nivel urbanístico “cumplen con todos los requisitos” y que no es su competencia la posible contaminación acústica ni la presunta venta de bebida y comida. Apuntan estas fuentes a que si la empresa en el ejercicio de sus actividades no cumpliera de forma eventual con la Ordenanza contra la Contaminación Acústica y Térmica, tendría que ser la Policía Municipal quién elevara una sanción. Añaden que la licencia del Espacio Ibercaja Delicias es temporal y que a medida que pasen los meses y avance el calendario se desmantelará para crear los espacios públicos.

“La calificación del suelo es de equipamiento básico pero la legislación permite autorizar temporalmente por un máximo de cuatro años otro uso alternativo en ese espacio hasta que se construya la dotación permanente”, explican desde Desarrollo Urbano y defienden que el equipo de Gobierno actual se ha reunido en más ocasiones con Adif que en todo el mandato anterior.

Falta de transparencia, según los vecinos

El desbloqueo del Protocolo, que desatasca el futuro de los 58.000 metros cuadrados, es motivo de celebración tanto entre los vecinos como entre los miembros de la Plataforma Stop Espacio Delicias. Sin embargo, asegura su portavoz Miguel Martínez que después de tantos meses de parálisis, de falta de información y de frustraciones, quieren ser precavidos y mirar al futuro con mucha atención.

“Hasta ahora, nosotros en la Plataforma hemos venido sacando toda la información de las reuniones y de la Comisión de Seguimiento del Portal de Transparencia. La Junta Municipal de Arganzuela nunca nos ha facilitado la información”, critica Martínez, que señala a la implicación de los partidos que no forman parte del Gobierno municipal como responsables de este avance.

En cualquier caso, para la plataforma siguen existiendo problemas. Los escasos 140 metros que separan el Espacio Ibercaja Delicias de las viviendas más cercanas han forzado a muchos vecinos a renovar sus ventanas para protegerse de la contaminación acústica que provocan los conciertos y los eventos culturales que allí se celebran. En este punto, el portavoz Miguel Martínez asegura que la empresa que gestiona estas carpas y estos espectáculos se sirve de un permiso de “especial interés cultural”, algo que según dice, no es acorde con la normativa municipal. Desde el Ayuntamiento, en cambio, niegan esta falta de permisos e insisten en que a nivel de licencias,”todo está en orden”.

De esta forma, existen dos grandes reivindicaciones por parte de la Plataforma: el cierre inmediato del Espacio Ibercaja Delicias y más participación vecinal. Para el primer requerimiento, la Plataforma lo tiene difícil. No está en los planes del Consistorio cerrar el espacio ya que goza de un permiso temporal de hasta cuatro años y supone un eje económico y cultural en la ciudad. En cuanto a la segunda petición, es posible que las relaciones con la Junta Municipal de Arganzuela mejoren aunque no existen certezas, aseguran estos vecinos.

El próximo año será determinante para este solar que se encuentra en una ubicación privilegiada. La ampliación del Museo del Ferrocarril, la sede del Centro Nacional de Danza y los nuevos equipamientos públicos -en forma de espacios deportivos, culturales y educativos- transformarán esta zona de Madrid que ha vivido el abandono de las administraciones y la proliferación de chabolas durante demasiado tiempo.

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