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Los secretarios generales de CCOO y UGT de Madrid, Jaime Cedrún y Luis Miguel López Reillo, en un desayuno informativo del Fórum Europa.
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Los secretarios generales de CCOO y UGT de Madrid, Jaime Cedrún y Luis Miguel López Reillo, en un desayuno informativo del Fórum Europa. (Foto: Chema Barroso)

Cedrún: "Si hay un gobierno que no es capaz de sacar unos presupuestos tendrá que dejar paso a otro"

martes 28 de enero de 2020, 13:14h

Unos nuevos presupuestos para la Comunidad de Madrid son ya necesarios, según han reclamado los secretarios generales de CC.OO. y UGT de Madrid, Jaime Cedrún y Luis Miguel López Reillo, respectivamente, en un desayuno informativo del Fórum Europa, en el que también han indicado que esperan que este tema no se convierta en "un ariete del Gobierno central".

Jaime Cedrún ha constatado que en la Comunidad de Madrid, desde que se formó el gobierno, hay una "excesiva ralentización" en la actividad política. "Y además tenemos una agenda política, desgraciadamente, marcada por la extrema derecha, que es quien ha tenido la llave para la investidura y tiene la llave para los presupuestos de la Comunidad de Madrid", ha agregado.

De hecho, ha afirmado que, a su juicio, si la Comunidad de Madrid no tiene presupuestos "no es por más razones que porque era muy difícil negociar con la extrema derecha los presupuestos en vísperas del 10-N".

"Si la agenda política de esta comunidad es la agenda que marca Vox no hablaremos de los problemas reales que tienen los madrileños", ha advertido, al tiempo que ha celebrado "una buena práctica" del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, "no haber entrado en el juego del veto parental o del 'pin parental' como quieren llamarlo".



Además, Cedrún ha afirmado que quiere que el Gobierno de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid "sean de todos los madrileños", y "no solo del PP, no solo de la derecha", al tiempo que ha instado a ambos a "que cumplan sus funciones, que no sean el contrapoder del PP y de Vox al Gobierno central".

"Queremos unos gobiernos centrados en los problemas de Madrid, sabemos lo que hacen otros en la periferia cuando convierten el Gobierno en un ariete, en un contrapoder del Gobierno central, no queremos que en Madrid ocurra lo mismo que en esas periferias, queremos que se aborden los problemas", ha añadido durante su intervención.

Asimismo, ha recalcado que la Comunidad de Madrid es una comunidad rica, pero es una región "desigual socialmente y segregada territorialmente", por "el ataque que han sufrido los servicios públicos, además del problema de los salarios", y ha reivindicado la utilidad del Consejo Económico y Social para abordar este tipo de problemas.

"Crecemos pero el crecimiento no se está manifestando en la creación de empleo", ha señalado Cedrún, al tiempo que ha reconocido que según los últimos datos de la EPA el empleo "ha mejorado, pero sigue siendo escaso, insuficiente, y además el empleo que se está creando es un empleo precario".

"Se están cercenando derechos"

Por su parte, López Reillo ha iniciado su intervención recordando que el Gobierno central "progresista, bolivariano", con el que "no se ha quemado ninguna Iglesia, los supermercados siguen abastecidos, las farmacias también, funcionan los transportes públicos, no se han producido algaradas callejeras, los niños van al colegio, todavía no se han comido a ninguno", ha subido las pensiones, el sueldo de los empleados públicos y el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), "quedando en 950 euros con el acuerdo y firma de la patronal, sindicatos y gobierno".

En contraposición, ha señalado que en la Comunidad de Madrid y en el Ayuntamiento "se están cercenando derechos, por desgracia, por imposición de los ultraderechistas de Vox y con los votos necesarios de los demás partidos, a colectivos como LGTBI, Memoria Histórica, asociaciones vecinales y a las mujeres".

"Les encanta hablar de Venezuela, no sé por qué, pero podrían hablar también de Bolivia, donde han sufrido un golpe de Estado; o podrían hablar de Chile, donde han tenido una situación de estallido social como la que podría haber llegado a España si no hubiera sido por los pensionistas de este país que estuvieron manteniendo a sus hijos y a sus nietos durante la crisis", ha agregado.

López Reíllo ha criticado los déficit en sanidad, educación, justicia, servicios sociales y dependencia, así como los "regalos fiscales", con casi 200.000 niños en la pobreza y uno de cada cuatro en exclusión social, además de la deuda.

Apuesta por la reindustrialización

Asimismo, ha advertido sobre la dependencia del sector servicios y ha apostado por la reindustrialización y por el sector de la construcción, que "tiene mucho que decir" aparte de respecto a nuevos desarrollos, en relación con la rehabilitación de viviendas antiguas.

En el turno de preguntas ambos han ahondado en el tema de la fiscalidad, instando a la Comunidad a frenar la política de "rebajas fiscales" y criticando que se ofrezca públicamente a la región como un "balneario fiscal", en palabras de Cedrún, que ha calificado esta actitud de "poco patriota".

Por su parte, López Reíllo ha abogado además por una mayor homogeneización fiscal en toda España y ha señalado que muchas empresas instalan su sede social en Madrid para ahorrarse impuestos pero no la productiva.

Asimismo, Cedrún ha advertido de que "o que se trata la fiscalidad en condiciones, hay una reforma fiscal tanto a nivel del Estado como de la Comunidad", o la negociación del sistema de financiación autonómica "va a ser una verdadera guerra entre administraciones".

En cuanto a los presupuestos, Cedrún ha asegurado que "no hay ninguna razón para que no haya nuevos presupuestos en la Comunidad", y ha agregado que "si hay un gobierno que no es capaz de sacar unos presupuestos tendrá que dejar el paso a otro, pero tiene que haber unos presupuestos, que es un elemento central". "Vamos a exigirlos, pero va a ser difícil", ha apostillado.

En la misma línea, López Reillo ha afirmado que "Madrid tiene que actuar por su propia cuenta, tener los presupuestos aprobados y seguir avanzando".

Ambos líderes sindicales se han mostrado satisfechos por los números de la afiliación, que en el caso de CC.OO asciende a 146.000 y son 111.000 en el caso de UGT, lo cual ha supuesto un incremento en los últimos años y supone, además, representar al 70 por ciento de los trabajadores.
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