El viaje del monstruo fiero es el título del nuevo espectáculo de Rafael Álvarez, El Brujo, y el primero que estrena con la Compañía Nacional de Teatro Clásico. Se trata de una recopilación de textos, fundamentalmente del Siglo de Oro, para destacar la importancia del actor en el mantenimiento de los clásicos. La frase del título pertenece a una loa escrita por Lope de Vega en 1607. En ella plantea un enigma: “¿Cuál es el monstruo fiero que nació de nobles padres y parió una madre sola y de muchas mujeres nace?”. Después de plantear algunas pistas, se deduce que ese monstruo es el actor.
A lo largo de noventa minutos, El Brujo transita por Quevedo, Cervantes, Santa Teresa de Jesús o Shakespeare. Afirma que también rinde un particular homenaje a Fernando Fernán Gómez, actor que debutó en La Comedia el año 1940 con Eloísa está debajo de un almendro. Se retiró de la escena en 1980 tras protagonizar El alcalde Zalamea, aunque siguió escribiendo para ella. Al Brujo le dio en 1992 su particular dramaturgia de El lazarillo de Tormes.
Rafael Álvarez proclama con orgullo que lo suyo es un bululú, o sea, compañía de un solo hombre según las definiciones que Agustín de Rojas publicó en su Viaje entretenido (1603). Es cierto que pocas veces lo hemos visto en un escenario acompañado de otros actores. La última vez en 1997 con un montaje de El avaro en la desaparecida sala Olimpia.
En su medio siglo de carrera, El Brujo ha pasado por la tragedia de Esquilo, las mujeres de Shakespeare, los Misterios del Quijote o la filosofía yogui. El viaje del monstruo fiero es otra incursión en el Siglo de Oro, como la que protagonizó en 2019 en Dos tablas y una pasión. Según el actor:
-Los clásicos están muertos, como lo están las Sagradas Escrituras, el Quijote o todas las grandes escrituras. Solamente viven cuando alguien tiene una revelación a partir de ese lenguaje, cuando eso te dice algo a ti que conecta con tu vida. Entonces es cuando los clásicos reviven. En arte del teatro los clásicos están muertos hasta que tú no les encuentras un sentido.
Sobre el escenario el actor solo está acompañado por el músico Javier Alejano, su colaborador habitual desde los tiempos del Lazarillo.
Rafael Álvarez El Brujo, es uno de los últimos juglares, sino el último. Poseedor de un estilo inconfundible, acaba haciendo suyos cualesquiera de los textos a los que se enfrenta. Para él no existe la distancia con el público, la famosa cuarta pared. La puede traspasar en cualquier momento de la representación para conectar con el espectador. No duda en confesar que el Lazarillo que le escribió Fernán Gómez tenía muy que ver con lo que se fue transformando a medida que aumentaban las representaciones. Ahora, sin embargo, tendrá que sujetarse al verso aúreo, con la endiablada métrica del siglo XVII.
El viaje del monstruo fiero se representa, del 9 al 26 de marzo, en el Teatro de la Comedia.