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El nuevo Teatro Cervantes de la Sociedad Cervantina
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El nuevo Teatro Cervantes de la Sociedad Cervantina (Foto: Antonio Castro)

El nuevo teatro Cervantes, de la Sociedad Cervantina

martes 29 de octubre de 2024, 20:23h
Actualizado: 31/10/2024 16:37h

La Sociedad Cervantina se estableció en la calle Atocha, 87, donde estuvo la imprenta de Pedro Madrigal que, en 1604, publicó la primera edición de Don Quijote de la Mancha a cargo de Juan de la Cuesta y que vio la luz en enero de 1605. Un bajorrelieve en la fachada recuerda este acontecimiento desde 1905, cuando se celebró el tercer centenario de la aparición del ingenioso hidalgo. La lápida fue obra de Lorenzo Collaut Valera, ganador del concurso que convocó la Real Academia de Bellas Artes San Fernando.

Hoy el interior del edificio, totalmente remozado, ofrece varias sorpresas, entre ellas un teatro nuevo -bautizado obviamente como Cervantes- que levantó por primera vez el telón el pasado 26 de abril con Marcela, una canción de Cervantes. Su intérprete, Celia Freijeiro, es también la directora del nuevo espacio.

"La idea de construir un teatro – informa Celia Freijeiro- surgió de la propia junta de la sociedad. Estábamos haciendo representaciones en distintos espacios del edificio, pero no en un teatro al uso. Nuestro empeño es abrir este espacio a todos los públicos y unir el Siglo de Oro con la creación contemporánea. Para inaugurarlo nos pareció de justicia hacerlo con las palabras que por primera vez salieron de esta imprenta. Así María Folguera hizo una dramatización sobre el capítulo 14 del Quijote -el monólogo de la pastora Marcela- que dirigió Leticia Dolera. Nosotros lo que queremos es dar espacio al talento emergente, pero sin olvidar de dónde venimos y cual es la razón de la casa".

La sala teatral tiene capacidad para sesenta espectadores, con un escenario bastante amplio y se ha habilitado un escenario al aire libre, en el patio del edificio, donde poder ofrecer algunos espectáculos en los meses de buen tiempo. El Ministerio de Fomento financió la construcción del teatro.

Escenario al aire libre en el patio de la sociedad (Foto: Antonio Castro)

El proceso de recuperación y transformación de este complejo ha sido arduo y prolongado. La Sociedad Cervantina, que preside desde 2008 Luis María Ansón, ha tenido que superar numerosos controles patrimoniales, dada la historia que se acumula en esa superficie. Han sido necesarios más de diez años para poder abrir finalmente las puertas de este templo cervantino. Durante los trabajos aparecieron restos de las construcciones anteriores, como las despensas, que han sido puestas en valor y se pueden contemplar al entrar en el teatro. Otros hallazgos arqueológicos fueron documentados y retirados del edificio. Tras la desaparición de la imprenta, en ese solar estuvo el Hospital del Carmen, con su capilla y enterramiento. En el transcurso de las últimas obras se llegaron a encontrar huesos de aquel siglo XVII.

Restos arqueológicos hallados durante las obras (Foto: Antonio Castro)

A principio de los años cincuenta del pasado siglo un grupo de estudiosos de la obra cervantina, liderado por Luis Astrana, localizó el solar de la imprenta y puso en marcha su proyecto de recuperar la historia. Poco después, traspasaron el propiedad a la Sociedad Cervantina que, durante más de treinta años trabajó en el empeño y consiguieron una primera apertura en diciembre de 1987. En esos primeros años, la institución funcionó más como museo, o centro de estudios, que como espacio abierto a toda la ciudadanía, que es lo que pretende ser actualmente.

Las salas de la imprenta pueden visitarse previa petición de cita en la página web de la Sociedad Cervantina. En 2008 se construyó la réplica exacta de la máquina de impresión con la que se imprimieron los libros más importantes de nuestro Siglo de Oro.

Acceso a la imprenta histórica de Juan de la Cuesta (Foto: Antonio Castro)

A los actuales responsables les gustaría contar con presupuesto para poder escenificar textos breves del Siglo de Oro que pudieran representarse durante las visitas de grupos educativos. Y poder abrirla permanente a cualquier persona que pasara por la calle Atocha, si cuentan con medios para ello. La Sociedad se sostiene exclusivamente con las aportaciones de los socios y amigos de la misma.

Durante el próximo mes de noviembre el teatro de la Sociedad volverá a abrirse para las representaciones de Julieta y Ofelia, suicidas de toda la vida (7-16) y Martirio (21-30), con las que la productora Lobato y Rojas celebra su décimo aniversario. En enero está prevista la reposición de Marcela, el espectáculo inaugural que llenó todas las representaciones.

Así como Cervantes tiene varios monumentos en la Capital, carecía de un teatro con su nombre -lo tiene en Alcalá de Henares- aunque en 1917 se inauguró uno en la Corredera Baja. Sobre lo que había sido el Salón Nacional, se edificó el teatro Cervantes, que fue muy popular hasta la Guerra Civil, cuando sufrió numerosos daños. Acabó su historia tristemente convertido en un cine porno. Hoy se abre allí un supermercado.

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