Hasta 2.000 ampliaciones de terrazas en acera en toda la ciudad y las 23 situadas en bandas de aparcamiento en Gaztambide deberían haber desaparecido de las calles de Madrid, tal como lo dispone la ordenanza de terrazas, que entró en vigor el pasado 1 de febrero. Sin embargo, la Policía Municipal inició el pasado fin de semana una ronda de inspecciones y constató, reconocen desde el Consistorio, que algunos hosteleros han manifestado una "oposición total y absoluta" a retirar las mesas extra que les autorizó el Gobierno para paliar la crisis del Covid y que ya no están permitidas.
La portavoz del Ejecutivo madrileño, Inmaculada Sanz, ha explicado que los agentes han tenido una "especial presencia" en las zonas más saturadas, que se corresponden con Retiro y Gaztambide (Chamberí). En sus visitas a la hostelería, todavía dentro del plazo de ocho días concedido por el Ayuntamiento para que los establecimientos se adaptasen a la nueva normativa, informaron a los titulares de que las ampliaciones en acera deben eliminarse y volver al número de mesas autorizado antes de la pandemia. Explicaron, además, que de no levantar estas terrazas "empezarían a producirse actuaciones sancionadoras".
No obstante, la Policía llegó a levantar distintas actas cuando algunos locales mostraron su negativa a quitar las terrazas. "Se volverán a inspección y en el caso de que no lo hayan hecho se tramitarán las correspondientes sanciones y ejecuciones sustitutorias". Es decir, que el propio Cuerpo de Seguridad podría retirar estas terrazas.
Inmaculada Sanz ha aclarado que no se trata de un número "significativo", pero no ha aportado datos concretos de cuántos se resisten a acatar el nuevo reglamento. Unos rechazan reducirlas alegando que van a recurrir la ordenanza y otros "han entendido", simplemente, "que no las deben levantar". Todos ellos serán multados "con el peso que establece la normativa", ha indicado la portavoz del Ejecutivo local.
Algunos hosteleros se comprometieron a replegar las mesas sobrantes al día siguiente, pero otros alegaron que necesitaban más tiempo por la complejidad del desmontaje de tarimas y otros elementos. Otros, por su parte, se justificaron en que estaban esperando a que una empresa externa ejecutara este trabajo. En cualquier caso, Policía Municipal verificará si han cumplido con lo pactado.