www.madridiario.es
Aspirantes en una oposición.
Ampliar
Aspirantes en una oposición. (Foto: Kike Rincón)

Aspirantes a profesor de inglés en Secundaria presionan para repetir la prueba de audición

martes 29 de junio de 2021, 07:18h

Las quejas por el listening en la prueba de inglés de las oposiciones a profesor de instituto en la Comunidad de Madrid se han convertido ya en un clásico. Cada vez que hay una nueva convocatoria, se repite la polémica. La última se ha producido el pasado 19 de junio. Los aspirantes a obtener una de las plazas de docente ofertadas en Secundaria, Formación Profesional y Régimen Especial en la especialidad de inglés se encontraron con algunas “irregularidades” que, a su entender, ponen en cuestión la validez de la prueba.

Uno de los sindicatos a los que los aspirantes descontentos han trasladado su denuncia ha sido CCOO, que a su vez se la ha hecho llegar a la Consejería de Educación de la Comunidad. Según la secretaria general de la Federación de Enseñanza de este sindicato en Madrid, Isabel Galvín, la mayoría de quejas que han recibido se referían al hecho de que el ejercicio de traducción era idéntico al empleado como ejemplo en una academia especializada en preparar a opositores. "No pueden tener más ventaja los alumnos que se preparan en una academia", señalaba Galvín.

Sin embargo, la prueba de audición ha resultado ser la más controvertida para docentes como María, seudónimo bajo el que oculta su identidad real una de las opositoras que ha participado en esta convocatoria y que prefiere mantener el anonimato para evitar posibles represalias. Ella y un centenar de colegas más están tratando contra reloj de impugnar el examen y forzar a la Administración a repetirlo. “El listening es donde yo veo unas irregularidades muy serias”, señala a Madridiario. “Es una prueba de audición en la que teníamos que escuchar a un angloparlante y responder una serie de cuestiones”. El problema es que, a la hora de realizar este examen, algunos tribunales mantuvieron las ventanas y puertas abiertas por protocolo Covid y otros las cerraron. “Ahí ya ha habido un serio agravio comparativo, puesto que algunos opositores tuvieron que hacer el examen con música de AC/DC de fondo o con taladros por no cerrar las ventanas, mientras que mi tribunal sí las cerró durante los 10 minutos que duraba el audio y luego se volvieron a abrir, sin ningún problema, porque todos estábamos con mascarilla”.

Sonido distorsionado

María lleva dando clases de inglés cinco años y subraya que “cualquier mensaje de audición tiene que hacerse con unas condiciones básicas para poder escucharlo”, algo que, insiste, no ha existido en este caso. A pesar de que los opositores de su aula tuvieron la ventaja de eliminar los ruidos del exterior, asegura que la audición siguió siendo completamente incomprensible.

“Nos pusieron unos altavoces que dejan bastante que desear, nuevos, pero de calidad nefasta, y estaban colocados sobre atriles metálicos que distorsionaban más el sonido”, relata para añadir que hasta un miembro del tribunal llegó a levantar los altavoces en la segunda reproducción “para ver si conseguía que el sonido se aclarara un poco”.

Según la docente, esta anomalía provocó que varios tribunales fueran incapaces de distinguir cuándo acababa la grabación, de modo que la dejaron sonar más veces de lo establecido, “hasta uno y dos minutos más, así que algunos aspirantes escucharon el audio tras veces y otros solo dos, que es la norma”, se lamenta.

Las irregularidades que denuncian estos opositores no acaban ahí. Una vez publicado el examen y el audio en el portal de la Comunidad de Madrid, detectaron que “la voz que suena es de la misma persona, pero no tiene nada que ver. En el examen aumentaron la velocidad de reproducción”, afirma María, quien ve coherente que quieran dar complejidad a la prueba de audición de inglés para establecer un mínimo de nivel. “Pero, en ese caso, lo que se debería hacer es coger una audición con un angloparlante con mayor dificultad hablando, no modificarla artificialmente”.

El conocido como listening es una parte clave en las oposiciones a profesor de inglés y siempre resulta polémica, “pero en esta ocasión, con las irregularidades que ha habido, tanto de dar mayores oportunidades a unos que a otros y la trampa de aumentar la velocidad, nos parece indignante”, protesta María. Según esta opositora, es la primera vez que recurren a esta distorsión en la pista de audio, aunque lo de introducir ‘complicaciones’ no es nuevo. “En la última convocatoria lo que hicieron fue poner de fondo una máquina de escribir, que dificulta mucho la audición”, explica.

“Tengo compañeras que llevan trabajando doce años fuera de España en países angloparlantes y que tampoco han entendido nada”

María lleva dos años trabajando como profesora de español en un colegio de Houston, lo que le obliga a estar “todos los días hablando en inglés con alumnos tejanos y afroamericanos, y con sus familias”. Por eso le parece todavía más “incongruente” que sea incapaz de procesar absolutamente nada de un listening en inglés nativo. “Tengo compañeras que llevan trabajando doce años fuera de España en países angloparlantes y que tampoco han entendido nada”, comenta para añadir que el modo en que se ha realizado la prueba “nos repercute muy seriamente en el examen, porque son dos puntos y medio del examen práctico y supone un 70 por ciento de cara a la oposición, mucha puntuación como para rendirnos y tirarlo todo por la borda”.

A todo ello añade “las circunstancias personales de cada uno. Hay gente que lleva diez años presentándose al examen”. No es su caso. Para ella es su primera vez, pero “he viajado este verano desde EEUU a hacer el examen arriesgándome, debido a la situación del Covid, a no poder volver para reincorporarme en julio a mi puesto de trabajo allí, y me encuentro con que el examen está trucado”. La opositora aclara que se ha congelado en las bolsas de interinos porque no tiene la certeza de sacar la plaza y prefiere mantener su actual empleo.

Sistemas de reproducción adecuados, según la Consejería

Fuentes de la Consejería de Educación aseguran a Madridiario que “no se registró durante el desarrollo de la prueba práctica ninguna queja respecto a la audición”. Los responsables del desarrollo de estas oposiciones defienden que “los sistemas de reproducción han sido los adecuados para las dimensiones de las aulas en las se han celebrado las pruebas” y argumentan que son los mismos que se han utilizado “en procedimientos selectivos anteriores, así como en los procesos de habilitación lingüística, e incluso mejorado, puesto que para en esta edición, la Comunidad de Madrid ha adquirido trípodes para un mejor posicionamiento y audición por parte de los opositores”.

Inciden desde la Consejería en que son unos elementos “cuya adquisición e instalación se ha realizado bajo criterio técnico” y que todos los aparatos reproductores fueron testados por los tribunales correspondientes “para comprobar su perfecto estado y que no hubiese ningún problema para la audición de los candidatos”.

No parece, por tanto, que la Administración regional vaya a mostrarse receptiva a las demandas de estos opositores ni que a corto plazo vaya a satisfacer sus pretensiones, y el tiempo apremia. “Las notas previsiblemente salen el día 6 de julio y, para que esto se pueda impugnar y podamos continuar con el proceso de selección, tendría que ser ya y repetir la prueba esta semana, porque si no se acaban los plazos”, incide.

María ignora cuánta gente ha presentado queja ante los sindicatos y la Consejería. “No tenemos un portal en el que veamos cuántos somos”. Tampoco es indicativo el número de miembros del grupo de Whatsapp creado por los aspirantes para organizarse y coordinar acciones conjuntas, “porque muchos entran para saber lo que hay que hacer y luego abandonan el grupo”.

Por lo pronto en el chat hay unos 180 docentes que comparten la esperanza de reconducir la situación. “No es un grupo oficial, a pesar de que se va sumando gente remitida desde CCOO”, cuenta María defraudada porque esperaba mayor apoyo de los sindicatos. “No nos están poniendo ninguna facilidad, nos dicen que lo trasladan a Recursos Humanos de la Consejería de Educación, pero nada más. En ese sentido estamos descontentos, no sabemos hasta qué punto están colaborando con nosotros”.

Mientras tanto, a la misma velocidad que avanza el reloj y se aproxime el día de publicación de los resultados, saben que van perdiendo posibilidades de convencer a la Consejería para repetir la prueba.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios