Uno de los problemas del día a día heredados de la pandemia de 2020 es que aún tenemos que llevar mascarillas al entrar en una farmacia, un establecimiento muy visitado por los ciudadanos.
Sin embargo, como hace ya casi un año que nos hemos olvidado de llevar mascarillas y varios meses sin tener que hacerlo tampoco en el trasporte público, muchos clientes es encuentran con la frustración de no poder entrar a una farmacia para comprar, al no llevar esta protección exigida.
Pues bien, después de muchas promesas al respecto, este viernes el ministro de Sanidad, José Miñones, ha anunciado que habrá una reunión del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud antes de que acabe este mes de junio para debatir su continuidad.
Lo más seguro es que se acuerde la eliminación del uso obligatorio de la mascarilla en las farmacias, y también lo haría en centros sanitarios (hospitales y clínicas) y sociosanitarios (residencias).
En todo caso, el ministro aclaró que la decisión tendrá que depender de la opinión de los expertos del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, ya que pueden considerar que no sea adecuado.
En una entrevista en 'Las Mañanas de RNE', Miñones ha explicado estos expertos marcarán el proceso de retirada de las mascarillas, para ver si llega "de forma definitiva o de forma escalonada".
El ministro también remarcó que lo más seguro es que se siga recomendando el uso de las mascarillas en estos lugares.
Es probable que los expertos las mantengan en centros sanitarios, pero ya no en farmacias y centros sociosanitarios, sobre todo ahora que no hay grandes índices de contagios, en plena puerta del verano.
Otra de las grandes quejas ciudadanas es que no se entiende que sea obligatorio en estos lugares, menos concurridos, y que no lo sea en el transporte público, donde se comparte espacio con decenas de viajeros.