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El acuerdo de la Comunidad con los Agentes Forestales divide a sindicatos y plantilla
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(Foto: CSIF)

El acuerdo de la Comunidad con los Agentes Forestales divide a sindicatos y plantilla

lunes 10 de mayo de 2021, 07:33h

Los agentes forestales han demostrado en los últimos meses que, aún perteneciendo a un cuerpo reducido en número, realizan una importante labor como cuidadores y guardianes del medio natural de la región y son un colectivo indispensable en momentos de crisis, como se ha puesto de manifiesto durante la pandemia o con el paso de la tormenta Filomena. El estado de alarma y los cierres perimetrales han contribuido, además, a aumentar la afluencia de visitantes a la Sierra, lo que se ha traducido en trabajo extra para ellos.

Después de años de reivindicaciones para mejorar sus condiciones laborales y paliar sus carencias, a finales del mes de abril el Gobierno regional alcanzaba un acuerdo con este Cuerpo que, entre otras cuestiones, supondrá un aumento de sus efectivos con la convocatoria de 196 plazas antes de 2026.

El consejero de Justicia, Interior y Víctimas, Enrique López, manifestaba su satisfacción por la rúbrica del convenio con la Mesa Sectorial del Personal Funcionario de Administración y Servicios de la Comunidad de Madrid, un acuerdo "bueno para las dos partes firmantes y, lo que es más importante, para los madrileños, porque va a contribuir a una mejora de un servicio altamente beneficioso para el ciudadano y el medio ambiente", subrayaba.

Lo que a simple vista se difundía a bombo y platillo como una excelente noticia, ocultaba en el fondo una clara división entre las organizaciones sindicales que representan al colectivo y entre los propios agentes. Mientras CSIT Unión Profesional y UGT ratificaron el compromiso, CCOO y CSIF se negaron al entender que les perjudicaba más que beneficiaba y que no recogía las principales exigencias de estos trabajadores.

Detalles del acuerdo

El convenio sobre las condiciones de trabajo en el Cuerpo de Agentes Forestales estará vigente hasta el final del año 2025 y supone, según la Administración regional, un importante respaldo al desarrollo y profesionalización del Cuerpo. El aspecto más destacado es que prevé un aumento de la plantilla mediante oposición a lo largo de los próximos cuatro años hasta lograr ampliar el personal de los 248 agentes actuales hasta los 453.

Además, para ir paliando la falta de efectivos, el acuerdo estipula que realicen 5 jornadas de 14 horas durante el periodo de alto riesgo de incendios forestales en este año 2021. Estas jornadas se irán reduciendo con la incorporación de los nuevos trabajadores. Igualmente, y con el fin de aumentar la presencia de efectivos en época de alto riesgo, se reduce el periodo de vacaciones estivales pasando de 30 días a 13 y se realizarán guardias de alerta de incendios los fines de semana de verano. Todo ello irá acompañado de un incremento retributivo.

Según José Ángel Montero, secretario general de CSIT Unión Profesional, uno de los sindicatos firmantes, se han tenido en cuenta las cuestiones más demandadas por la plantilla, como el desarrollo y reconocimiento de la función de policía judicial para los agentes forestales, lo cual se compensa con un incremento del complemento específico, así como medidas para favorecer la conciliación y compromisos organizativos en desarrollo normativo.

Diametralmente opuesto es el punto de vista de CCOO y CSIF. Ninguno de estos sindicatos comulga con lo aprobado en la Mesa Sectorial. “Se ha vendido que se ha firmado un acuerdo con los Agentes Forestales, pero la realidad es que se ha firmado un desacuerdo con la mayoría de la plantilla y la mayoría sindical”, expone José María Bermúdez, de CSIF, quien denuncia que solo han votado a favor 51 agentes, lo que supone menos del 22 por ciento del colectivo, lo que "va a hacer complicado intentar implantar un acuerdo ahora con tan poco apoyo", que deja fuera a la “mayoría cuantitativa de los agentes”, representados por estos dos sindicatos.

Sobre este extremo matiza Montero, desde CSIT, que “esto es un acuerdo de Mesa Sectorial, de mesa de funcionarios, aquí las mayorías son las que son y esto es un acuerdo mayoritario porque los que lo firmamos constituimos una mayoría”.

En ese aspecto le da la razón Bermúdez. “Sí, en la mesa sectorial son 55 y nosotros 45, vale, es una mayoría”. Pero añade que “aun así me parece apoyo muy escaso para medidas que son restrictivas para los derechos de los trabajadores, vacaciones, más horas, doblar jornadas en verano, un fin de semana más al año…”.

La Administración reitera que "la ratificación del preacuerdo en Mesa Sectorial viene avalada por la representación mayoritaria que ostentan CSIT-UP y UGT en el ámbito de la Mesa Sectorial de personal funcionario, contando con 8 representantes de un total de 15, por tanto, un 53,50 por ciento".

Creación de empleo 'ficticia'

El logro más relevante de este acuerdo es el aumento de plantilla y en ello hace hincapié el sindicato CSIT. “Los agentes forestales están desprotegidos porque es un Cuerpo reducido, pero hemos firmado un incremento muy importante, prácticamente en cuatro años se va a doblar el número de efectivos y eso va a redundar en la seguridad, porque va a haber más gente protegiendo el monte, se va a poder trabajar de forma más compacta, y esa es una mejora muy importante y necesaria para un cuerpo que se ha quedado muy escaso para las competencias que tiene”, asegura Montero.

Los representantes de los trabajadores de CCOO y CSIF no creen que la Administración vaya a cumplir lo firmado. Sospechan que se repetirá lo que ocurrió con el acuerdo de hace tres años, que “se ha denunciado porque no ha habido el aumento de plantilla comprometido”, explica José Luis Valdelvira, de CCOO, sindicato que se negó también en aquella ocasión a rubricar el acuerdo. Recuerda que debían haber entrado más de 100 nuevos trabajadores antes de diciembre, pero ahora mismo “solo está en marcha un proceso de selección y ni siquiera han respetado la reposición”.

Desde la Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112 (ASEM) discrepan sobre el grado de cumplimiento del acuerdo firmado en 2018. "Ha permitido la incorporación de 38 agentes forestales en 2019, estando otros 50 en fase de proceso selectivo, lo que supone un refuerzo del 38 por ciento de su plantilla operativa en apenas dos años, tras un largo periodo sin incorporaciones de nuevo ingreso", aseguran.

No coinciden las cifras que manejan ambas partes. “Realmente no todas son plazas de nueva creación. Nos podemos autoengañar, nos puede engañar la Administración en una negociación, pero de estas 106 plazas que anuncian, 64 son vacantes, porque somos un colectivo que la media de edad está entre los 52 y los 54 años y vamos a tener muchas jubilaciones en unos años, y 30 provienen del acuerdo anterior, por lo tanto no estamos firmando una creación de empleo”, asegura José María Bermúdez, de CSIF, el otro sindicato contrario al acuerdo que sí firmó el anterior convenio.

José María Bermúdez, de CSIF, en la firma del anterior acuerdo

A esta desconfianza sobre el cumplimiento del acuerdo se suma su rechazo a que les aumenten las jornadas laborales. “Pretenden que trabajemos más días para dar más cobertura al servicio deficitario que tenemos con esa falta de personal”, apunta Valdelvira. A juicio de estos sindicatos, el acuerdo solo marca obligaciones para una plantilla escasa en número y con una edad media avanzada. “Ya hacemos 17 guardias de 24 horas y trabajamos un fin de semana de cada tres. Nos exigen que hagamos unas funciones que ya estamos haciendo”, señala el representante de CCOO. “Estos compañeros de CSIT han ido a intentar una mejora económica, porque saben que tienen una edad y se van a jubilar, pero el resto, que somos la mayoría del colectivo, sabemos que no hay mejora en las condiciones laborales”. Y concluye que, “con todo el respeto, era una oportunidad para conseguir un acuerdo importante y no se ha conseguido”.

El sindicato firmante se defiende. “Lo hemos consultado con nuestros agentes forestales y estaban conformes. Este acuerdo responde a parte de las sensibilidades que tiene el cuerpo. Lógicamente en una negociación no se consigue todo. Pero entendemos que es un buen acuerdo, que se ha producido en un momento muy particular y como una continuación del anterior, que también fue bueno, y supone una mejora evidente para los agentes forestales”, subraya el secretario general de CSIT.

“Nuestro problema mayoritario es de personal. Podemos hacer el esfuerzo de hacer más horas que el resto de funcionarios y de que nos paguen más, pero al final no solucionamos el problema real que tenemos los agentes forestales", subraya Bermúdez. Ante esa queja, desde ASEM 112 insisten en que "la jornada anual de los agentes forestales sigue siendo la establecida para el conjunto de los funcionarios públicos, únicamente se establece un refuerzo transitorio retribuido mientras se produce la incorporación de nuevos efectivos".

No obstante, insiste el representante de CSIF en que "somos un cuerpo que estábamos ahí olvidados durante años, bajo mínimos, y de repente el medio natural, los parques nacionales, todo esto ha explotado, hay una cantidad de trabajo en el monte impresionante, no solo los fines de semana, sino también a diario, y no damos abasto de actuaciones”. Bermúdez alega, además, que la integración del cuerpo en el 112 les genera más actuaciones que tienen que atender con el mismo personal que establecía el acuerdo de 2007. “Cómo vamos a firmar más hipotecas con la Administración. O se ven gestos o es muy difícil que los agentes forestales nos creamos que realmente van a apostar por nosotros”, sentencia.

Mal estado de las oficinas

Al margen de lo económico, los representantes sindicales críticos con el acuerdo aseguran que los agentes forestales no disponen de medios ni servicios modernos, adecuados y suficientes para proteger el medio ambiente de la Comunidad, para protegerse a si mismos y servir al ciudadano, una situación que no cambia después de este acuerdo.

Su principal reivindicación pasa por mejorar las condiciones en que realizan sus funciones, en particular, el estado de las oficinas comarcales “inadecuadas para un servicio que se pretende de emergencias” y sobre lo que reprochan que no se diga nada en este acuerdo. Falta de limpieza, dimensiones reducidas, sin ventilación y poco apropiadas como lugar de trabajo en situación de pandemia. “Cada vez tenemos más compañeras y estas oficinas no están planteadas para que tengan un espacio para ir al baño, cambiarse o ducharse. No pedimos nada del otro mundo, solo hacer servicios en condiciones”, reclaman.

“Efectivamente hay cosas que mejorar”, reconoce Montero. “No hemos hablado de todo punto por punto, oficina por oficina. Todos sabemos que hay algunas que necesitan mejoras, la primera que lo sabe es la Administración, porque se lo hemos dicho, y por supuesto que vamos a seguir pidiendo que aquellos sitios que no reúnen las condiciones se arreglen rápidamente. Pero eso no quita para que este acuerdo sea en general bueno para el Cuerpo”, insiste.

En ese sentido, fuentes de ASEM aseguran que el acuerdo "asume un compromiso organizativo en la mejora de las oficinas comarcales que aporte continuidad a las numerosas actuaciones ya acometidas, que han pasado por la reforma de instalaciones, refuerzo de la limpieza ordinaria y extraordinaria con motivo de COVID e impulso para construcción de nuevas oficinas comarcales en distintas ubicaciones".

La conciliación es otro problema que los críticos con el acuerdo creen que no se ha resuelto bien. Durante lo peor de la pandemia adecuaron sus jornadas a la nueva situación, dado que cuando coinciden más de tres o cuatro en las oficinas se sienten hacinados. “Propusimos que se mantenga el sistema. Es muy sencillo y beneficia a la conciliación, porque cada vez hay más personas con problemas a nivel familiar y la administración no quiere entrar. Nosotros no podemos teletrabajar, pero tiene que ofrecerse una alternativa”, exige el portavoz de CCOO.

Sin embargo, la Agencia de Seguridad y Emergencias interpreta que el acuerdo incorpora importantes mejoras en las condiciones de trabajo de los forestales y sí "establece amplias medidas de flexibilidad horaria para favorecer la conciliación familiar, en horario ordinario, y aumenta el complemento específico hasta un 21 por ciento para todos sus efectivos, convirtiendo al Cuerpo de Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid en el mejor remunerado a nivel nacional".

Medios de seguridad

Un punto más que recriminan a la Administración es que los forestales de la Comunidad de Madrid no dispongan “de medios adecuados ni de seguridad para enfrentarse al delito y la infracción medioambiental”, a pesar de que en su día a día lo hacen y soportan numerosas agresiones y amenazas. "Esta presencia masiva de ciudadanos al final provoca que, entre mucha gente muy maja que va al campo a disfrutar, te encuentras alguno que va a armar lío o no acepta que hay unas limitaciones legales para que todos podamos disfrutar de ese medioambiente”, cuenta el portavoz de CSIF.

“Tenemos una planificación preventiva de las funciones policiales y la Administración no ha cumplido. No vemos voluntad de que se mejore esa situación dotándonos de medios y de una operativa de acudir en pareja a las intervenciones, que es fundamental", se queja Bermúdez. "Recientemente hemos tenido una agresión de un ciclista, y también a un compañero le mordió un mastín en la sierra”, añade. Está convencido de que bastaría con que expertos policiales les asesoren en sus intervenciones, “que vean lo que necesitábamos, si es un chaleco, un espray o una defensa, que profesionales de la seguridad determinen qué cursos y formación nos vendrían bien. Se nos va diciendo que sí con la boca pequeña, pero se nos van dando largas”.

En ASEM se remiten a su compromiso de seguir avanzando en la seguridad de la prestación del servicio, como figura en el acuerdo. Así, se muestran conscientes de que eso pasa por una "estricta realización de los servicios en pareja, el cumplimiento de la política de comunicación de toda actuación realizada, el seguimiento de los procedimientos internos de trabajo, formación especializada en seguridad operativa, y, por supuesto, reforzar dichos factores mediante la dotación de equipos materiales al efecto".

Agravio comparativo con los Bomberos

El acuerdo con los Agentes Forestales se firmó casi a la vez que el de los Bomberos en la misma Mesa Sectorial, por lo que resulta inevitable rendirse a las comparaciones. En este sentido, los sindicatos 'rebeldes' lamentan que su acuerdo no haya podido ser como el de sus compañeros, que “realmente es beneficioso para los trabajadores” y sí ha contado con la rúbrica de toda la representación sindical. De hecho, “en el momento en que se firmó el acuerdo con Bomberos bajó el interés por los Agentes Forestales, quizá porque nosotros somos menos”, comenta el representante de CCOO.

Coincide en este planteamiento su compañero de CSIF que ve “un agravio comparativo muy importante respecto a los Bomberos”, con quienes comparten Dirección General. “Ellos ya han acabado los procesos selectivos del anterior acuerdo y están pensando en las nuevas plazas que han creado. Es cierto que la pandemia ha ralentizado todo, pero se cree y se potencia más a un cuerpo que a otro”, lamenta.

La firma del acuerdo coincidió en plena campaña electoral, por lo que ambos sindicatos sospechan que la Comunidad de Madrid lo hizo con la única razón de obtener réditos políticos. Eso explicaría, a su entender, que el esfuerzo de los cuatro sindicatos por presentar un documento consensuado a la Administración no sirviera de nada. “Había prisa en que saliera el acuerdo, que se viera que no había problema con los Agentes Forestales, querían que hubiera tranquilidad durante la campaña y firmar a toda costa", añade Bermúdez. "Ahí se rompió la unidad de acción de los cuatro sindicatos y la situación ahora es muy compleja, porque cómo se aplica un acuerdo con unas restricciones de derechos tan importantes", se pregunta.

“Los agentes forestales somos rehenes de los intereses políticos de quien rige y gestiona la ASEM 112”, concluyen los sindicatos 'rebeldes' y reprochan a la Agencia de Seguridad y Emergencias que trate a los agentes forestales “como funcionarios de tercera”, aunque luego, cuando hay una pandemia o temporales de nieve, les exige como un servicio esencial.

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