www.madridiario.es
Carmen Cordón, copropietaria del Gran Hotel Inglés, asomada a una de las ventanas del inmueble.
Ampliar
Carmen Cordón, copropietaria del Gran Hotel Inglés, asomada a una de las ventanas del inmueble. (Foto: Javier Bernardo)

El hotel más antiguo de Madrid vuelve a la vida en el Barrio de las Letras

domingo 04 de marzo de 2018, 09:00h
El Gran Hotel Inglés, el hotel más antiguo de Madrid ubicado en el Barrio de las Letras, renace convertido en un lujoso hotel de cinco estrellas con 48 habitaciones, seis suites y con una oferta diferenciada de gastronomía. Un remodelado diseño inspirado en el art decó y en las famosas fiestas neoyorquinas estilo Gran Gatsby que vuelve a colocar a este establecimiento en uno de los más punteros de la ciudad.

Situado en la calle Echegaray, en pleno barrio de las Letras y en el epicentro cultural y comercial de Madrid, el Gran Hotel Inglés renace este mes de marzo conservando el espíritu de los años veinte. El 16 de diciembre de 1886 se inauguró oficialmente, y tras más de 130 años de historia, este renovado establecimiento hotelero guarda entre sus paredes multitud de recuerdos y anécdotas. Una memoria histórica que se convierte en la base del nuevo espacio, un hotel de lujo pero con "un genunino sabor local", cuenta Carmen Cordón, copropietaria del hotel. Junto a Ignacio Jiménez, socio fundador de Hidden Away Hotels, han recuperado la esencia y elegancia clásica que tuvo el hotel en el siglo XIX, con guiños contemporáneos que no pasan de moda.

Propiedad en un primer momento de su fundador, Agustín Ibarra, el hotel cambió de propietario poco después, a principios del siglo XX. Tras ser adquirido por la compañía Ibarra y Romay, fue comprado a mediados de siglo por Manuel del Valle, quien dejó el negocio a su hija Elena del Valle. Fue el primer hotel en albergar restaurante en su interior y hasta allí se desplazaban influyentes artistas, literatos y músicos como Matisse, Virginia Woolf, Valle-Inclán o Carlos Gardel. Por su cercanía al Congreso de los Diputados, se han hospedado políticos clave de la I República española como Pi y Margall, otros posteriores, Eduardo Dato o José Canalejas y militares destacados como Martínez Campos o Fernando Primo de Rivera. Unos huéspedes ilustres que disfrutaron de un hotel que se caracterizó por ser el segundo edificio de Madrid en tener alumbrado eléctrico: "Fue uno de los primeros edificios que mete la luz dentro cuando llega a la calle Echegaray". Un hecho que no ha sido olvidado por los nuevos propietarios que realizan guiños decorativos a este acontecimiento relacionado con la luz eléctrica. "Hemos recuperado lámparas que iluminaron por primera vez un salón", detalla Cordón.

El hotel fue uno de los primeros en incorporar el alumbrado eléctrico

Con esta apertura, sus nuevos propietarios quieren devolver al hotel su antiguo esplendor. Una vanguardia que se acompaña de la sofisticación y elegancia del Madrid de los años 20. "La compra de este edificio ha sido de lo más difícil que hemos hecho. Varios propietarios, problemas familiares y uno de los edificios okupado cuando lo compramos. Pero al final lo conseguimos", recuerda. Aunque el proceso de compra fue largo y tedioso, Carmen Cordón puso todo su empeño en conseguir el hotel para contar la gran historia del establecimiento y mantener esa magia que se respira tras cruzar la puerta.

La decoración transforma el hotel en una gran escenografía de los años veinte con dos comedores privados, una biblioteca llamada Salón de las Letras, un gran gimnasio, una zona wellness, 48 habitaciones y suites. "Recuperamos el espírtu de los intelectuales en el Salón de las Letras donde se ubica una librería que nos ha hecho la editorial online del escritor Arturo Pérez Reverte, acompañada de butacones y chimenea", explica la copropietaria. La comodidad y el "sentirse como en casa" es el objetivo del nuevo espacio. Así, las habitaciones, espaciosas y confortables, disponen, algunas de ellas, de terraza privada o de jacuzzi exterior. Entre las suites de lujo, la protagonista es una de ellas: 125 metros cuadrados con dos accesos independientes, dos dormitorios, zonas de estar, comerdor privado, zona de bar, servicio de mayordomía, dos bañeras exentas años 20, televisores y otros detalles, que la convierten "en la suite de lujo más grande del centro histórico de Madrid".

Los ingredientes más castizos se cocinarán con una nueva visión

Una decoración inspirada en el art decó donde toman protagonismo los candelabros circulares y detalles inspirados en los techos de las mansiones clásicas de la década dorada. Así es el restaurante, Lobo 8 -inspirado en el antiguo nombre de la calle Echegaray- y el lobby bar del vestíbulo: LobByto. Una barra elíptica iluminada compuesta por un exclusivo mosaico de piezas encajadas de esa geometría de los años veinte, culmina en el gran botellero realizado en acero, bronce envejecido y cuero y pesa más de 3.000 kilogramos. "Un lugar de culto social y visita obligada dónde pasarán cosas a todo aquel que quiera vivir ese cóctel de lujo, encuentro social y sabor local, tal y como fue desde sus inicios y durante los felices años 20 de Madrid", describe la empresaria.

En los fogones desembarca el chef Willy Moya con su alta cocina. Sus platos recuperarán un sabor a veces olvidado a través de la combinación de rescatar la gastronomía más tradicional española con las técnicas de cocina de vanguardia más innovadora. En sus menús, tomarán protagonismo recetas de banquetes que se servían en el hotel desde 1886 y principios del siglo XX, consiguiendo así una carta auténtica del Barrio de las Letras: "No faltará el mejor desayuno de Madrid con churros y chocolate, y algunos de los menús más castizos acompañados con vermú con gaseosa".

En la planta baja, un spa despertará la curiosidad de los huéspedes. Su nombre, Égoïste, se acerca al concepto de quererse a sí mismo: "Consentirse a uno mismo porque aquello que no te des, no te lo va a dar nadie". Un espacio que se creó sobre la imagen de las mujeres de los años veinte, como Coco Chanel, que empezaron a "tomar sus propias decisiones y caminos". La lucha por el voto, cortarse el pelo, ponerse faldas cortas y salir a bailar solas fueron ejemplos de su liberación y los propietarios de este hotel no han querido olvidar esos gestos en la zona wellness.

El hotel, que ya tiene reservas formalizadas para mediados de este mes de marzo, vuelve a la vida madrileña con la intención de convertirse en uno de los mejores de Europa.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Madridiario

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.