www.madridiario.es

Juicio Madrid Arena

Pabellón Madrid Arena (archivo)
Ampliar
Pabellón Madrid Arena (archivo) (Foto: Juan Luis Jaén)

El doctor Viñals asegura que había material sanitario "suficiente"

martes 26 de enero de 2016, 12:31h
El doctor Simón Viñals, responsable del servicio médico de la macrofiesta del Madrid Arena, ha afirmado este martes en el juicio que tenía material "suficiente" para reanimar "a tres personas a la vez", y que contaban con inyecciones de adrenalina para ese mismo número de personas.

Viñals ha indicado que cuando llegó al Madrid Arena, a eso de las 22:30, entró a la enfermería y comprobó que "estaba todo lo que había pedido". Había solicitado "tres mesas, doce sillas, dos cubos de basura y una buena señalización para la enfermería". También ha señalado que la enfermería no tenía teléfono ni nevera porque no llevaban ninguna medicación que precisara refrigeración.

"Íbamos a un servicio preventivo, no una catástrofe", ha indicado el médico. Viñals diponía de seis maletas con "todo el material" que preveía necesario. Dos era para curas, dos para traumatología, otra para el aparato circulatorio y otra para el respiratorio, además del material de las ambulancias, ha señalado. El médico ha indicado que nadie de Diviertt controló ese servicio porque tenían "plena confianza" en él. La composición de dos médicos, dos auxiliares y dos ambulancias así como el presupuesto planteado, fueron aceptados por Diviertt.

Viñals ha indicado que, por su amplia "amplia experiencia", que a partir de 3.000 asistentes se necesitaba un médico, un auxiliar sanitario y una ambulancia. A partir de 6.000, dos médicos, dos auxiliares y dos ambulancias. Esto aumentaba pero no "proporcionalmente" ya que en otros eventos pedían tres ambulancias para un público de 7.000 personas.

El médico se enteró "telefónicamente" cinco o seis días antes de que el número de asistentes se situaría en torno a las 4.000 personas. Cuando se le informó de que la cifra se estipulaba en 7.000 asistentes y que iban a acudir dos ambulancias convencionales, decidió cambiar una de ellas por una UVI móvil que porta elementos que no tienen las ambulancias. "Normalmente llevan dos técnicos y médico", ha indicado Viñals, pero que en este evento la enviaron sin médico porque estaban él y su hijo al frente del servicio médico del evento.

Sobre la tragedia de esa noche, Viñals ha relatado que primero le llevaron a Cristina Arce "y casi inmediatamente" a Rocío Oña, ambas atendidas en camillas. Cuando entran a la enfermería, diagnosticaron parada cardiorespiratoria de difícil recuperación y comenzaron a hacer un masaje cardíaco ininterrumpido. Avisó de que necesitaba recursos del Samur dejando a uno de los técnicos de la ambulancia haciendo el masaje cardíaco.

En ese momento entró la tercera víctima en la enfermería, Katia Esteban, a quien depositaron en el suelo por no haber camillas libres. Con ella iniciaron del mismo modo las maniobras de reanimación. Es entonces cuando Viñals escucha que el Samur ya estaba avisado. El médico ha asegurado que había ausencia de respiración espontánea y no tenían latido. "Había otros signos añadidos de cierto valor como la dilatación de las pupilas y la falta de reacción a los estímulos", ha puntualizado.

Viñals pidió el desfibrilador al auxiliar de la enfermería y comenzó a desfibrilar a Cristina Arce. A continuación su hijo desfibriló a Rocío Oña y lo intenta con Katia Esteban, con quien no lo pueden hacer porque no tenía pulso. "En determinadas paradas se puede reanimar, en otras no", ha puntualizado.

Según el médico, esta desfibrilación la realizó "levantado la ropa" de las jóvenes, al igual que el masaje cardiaco. La fiscal ha señalado que el Samur dijo que estaban con la ropa puesta, y él ha indicado que lo que no hicieron fue desvestirlas.

Viñals ha confirmado que se le administró adrenalina a las jóvenes."A Katia le puse yo la primera dosis de adrenalina y la segunda y la tercera dosis se la puso mi hijo Carlos", ha señalado. Del mismo modo ha indicado que él le puso tres dosis de adrenalina a Cristina Arce y su hijo tres a Rocío Oña.

Por lo que ha relatado, estuvieron quince minutos intentado reanimarlas (los recomendados son 30) y el Samur se las llevó a las 4:19. Cuando llegó el médico del Samur y vió lo sucedido salió para buscar a un técnico y tardó un minuto en volver. "Un minuto parece muy poco pero cuando está con tres víctimas un minuto es muy largo", ha afirmado.

Luego llegó la Unidad de Soporte Avanzado y se realizó la transferencia de la asistencia de las víctimas al Samur. "No recuerdo que el Samur hiciera desfibrilaciones y creo que no las hizo, cuando al menos hay que continuar con ellas 30 minutos", ha aseverado Simón Viñals.

Respecto a qué diagnóstico hizo de Katia Esteban ha señalado que fue de parada cardiorespiratoria de difícil recuperación, aunque la fiscal Ana Muñoz le ha recordado que en el juzgado de Instrucción las declaró "clínicamente muertas". Viñals se ha defendido diciendo que no se expresó "bien" y que él no dijo que estuvieran fallecidas o que si lo dijo, lo dijo "mal". Su abogado le ha requerido sobre su situación profesional, y Viñals ha indicado que estaba jubilado pero "plenamente capacitado para el ejercicio profesional".

Su hijo nunca había reanimado a nadie

El hijo del doctor Simón Viñals, Carlos Viñals, también médico y parte del servicio sanitario la noche de la tragedia en el Madrid Arena, ha afirmado este martes que "nunca" había realizado la reanimación cardiopulmonar en personas, pero sí la había practicado en cursos y viendo vídeos, asegurando que de esa forma se puede adquirir la formación.

¡Así lo ha asegurado Carlos Viñals en una declaración muy similar a la expuesta por su padre, donde también ha señalado que no se pudo aplicar la adrenalina intraósea --más eficaz-- en las jóvenes porque no contaban con la aguja necesaria para ello.

¡Ha señalado, al igual que su padre, que le parece "absurdo" dar por fallecida a una persona y comenzar a realizar la reanimación cardiopulmonar. También ha seguido la misma línea utilizada por Simón Viñals asegurando que fue él quien atendió a Rocío Oña mientras su padre se ocupaba de Cristina Arce. "Las víctimas tenían ausencia de latido, ausencia de respiración, y dilatación de pupilas", ha aseverado.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios