Decenas de trabajadores del servicio municipal de deportes se han movilizado para exigir un nuevo proceso de estabilización de trabajo en el que no se deje a nadie atrás. El Ayuntamiento puso en marcha un proceso de estabilización de empleo público en las instalaciones deportivas con el que, según los colectivos, se ha dejado fuera a más de 400 trabajadores de la plantilla actual “aún habiendo acreditado experiencia profesional de hasta 20 años”. Una situación que afecta especialmente a los trabajadores de verano, por lo que se ha convocado huelga en las piscinas municipales.
Denuncian, además, que muchos de los que se han quedado fuera del proceso de selección estaban en “fraude de ley”, pues llevaban más de tres años trabajando en la misma plaza sin que salieran oposiciones. Los sindicatos Solidaridad Obrera, COBAS, CSIT y CGT convocaron una huelga en señal de protesta que se tradujo en una concentración el pasado 29 de junio en la Plaza de la Villa, y otra la jornada de este jueves en la Plaza de Cibeles.
El portavoz de CSIT Unión Profesional para instalaciones deportivas municipales, José Manuel Moreno, sostiene que la razón de que tantos trabajadores se hayan quedado fuera del proceso es que la valoración de la antigüedad se ha hecho de una forma ambigua: se ha dado un 70 por ciento de importancia al tiempo efectivo trabajado y un 30 por ciento a los cursos. José Manuel explica que muchas personas no han tenido posibilidad de realizar esta formación, por lo que se ha dado el caso de que cuatro años de experiencia en determinada categoría se ha contabilizado igual que un solo año en otras. “Esto ha hecho que personas con más experiencia no pasen la nota de corte y se queden en la calle”, explica.
"No son 400 personas, sino 400 familias"
El portavoz de CSIT cuenta que se han reunido con el Ayuntamiento para solicitar que se creara una bolsa de trabajo con los compañeros que se han quedado fuera, pero que no han accedido. “No estamos hablando sólo de 400 personas, sino de 400 familias, con el agravante de que la media de edad de los trabajadores afectados ronda los 50 años, una cosa que complica las opciones de encontrar otro trabajo”, apunta.
Desde el Ayuntamiento se argumenta que las bases de los procesos de consolidación se han acordado con todos los sindicatos con representación en el Ayuntamiento de Madrid (entre los que no se encuentran los convocantes de esta huelga), y que “la ley estatal establece que la estabilización es un proceso de turno libre en el que solo aprueban aquellos que tengan más méritos en los términos de la convocatoria y que, por supuesto, acrediten la titulación académica exigida en la convocatoria de acuerdo con la ley estatal del deporte”.
Los sindicatos denuncian, además, que de los casi 3.500 puestos de trabajo que deberían tener las instalaciones deportivas municipales, unas 230 plazas están vacantes. “Claro que hay plazas para todos – asegura José Manuel –, sobre todo teniendo en cuenta que en los próximos dos años se van a jubilar 400 trabajadores. Lo que no se puede hacer es que haya tantos trabajadores en fraude de ley desde hace años y, encima, sean ellos los que pagan el pato”.
Un proceso que afecta en diferentes sectores
Uno de los afectados es Pablo Diestro Tejada, profesor de karate en el Gimnasio Moscardó desde hace 13 años. Pablo no podrá seguir impartiendo clases a partir de la próxima temporada puesto que ha quedado excluido del proceso selectivo debido a que no cumple con uno de los requisitos que se solicitan.

El profesor ostenta el rango de cinturón negro 5º Dan y posee el título de Maestro de Karate que otorgan la Federación Madrileña y Española de esta disciplina. Ni esto, ni los trece años de experiencia al frente de la escuela son suficientes para concurrir al puesto, ya que no ostenta el título de Técnico Superior de Actividades Físicas Deportivas, el de Física del Deporte, el de Técnico Superior en Acondicionamiento Físico o el de Técnico Superior en Enseñanza y Animación Sociodeportiva. “Yo, además de las clases de karate, tengo otro trabajo y una familia con hijos. Me es imposible cursar alguna de estas titulaciones”.
Francisco Javier Fernández Candela, uno de sus alumnos, ha liderado las quejas en él y ha solicitado, en nombre del resto de alumnos, que se permitiera a Pablo continuar como instructor en el Gimnasio Moscardó, pero la respuesta de la administración ha sido negativa. El profesor reconoce que no cumple con los requisitos, pero recuerda que existe una resolución del Tribunal Supremo de Justicia de la Unión Europea (TJUE) que insta a España a convertir en fijos a los interinos de la administración que encadenan varios contratos temporales, y no entiende por qué esta resolución no se le aplica a él, que lleva 13 años así.
Además de la cuestión jurídica, Francisco Javier denuncia que no hay una correspondencia real entre la práctica del deporte que, en este caso, imparte Pablo desde hace 13 años y la titulación que se pide para ese deporte: “Es muy posible que este puesto lo reemplace alguien que cumpla los requisitos pero que no tenga los conocimientos de karate necesarios para ser instructor de esta arte marcial”. Todo esto, cree Francisco Javier, es una cuestión de torpeza de la administración: “Yo creo que no son realmente conscientes de lo que están haciendo”.