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Residencia Dos de Mayo.
Residencia Dos de Mayo. (Foto: Comunidad de Madrid)

Bajas del 40% del personal y sin test: la lucha contra el Covid-19 en las residencias de personas con discapacidad

viernes 03 de abril de 2020, 07:00h

Los geriátricos madrileños han actuado como uno de los focos de contagio del coronavirus más activos y han desviado, en parte, la atención de otros espacios donde también viven personas con especial vulnerabilidad a la enfermedad: los centros de atención a personas con discapacidad. Los internos afectados se multiplican cada día en estas residencias y las bajas entre el personal alcanzan, en los casos más críticos, "hasta el 35 o 40 por ciento" de la plantilla habitual, denuncia el sindicato CSIT Unión Profesional.

La Residencia Asociación Cepri, centro concertado de la Comunidad de Madrid ubicado en el distrito de San Blas-Canillejas, ha dado la voz de alarma después de que 12 de sus profesionales hayan tenido que abandonar su puesto. De ellos, tres han dado positivo y el resto presenta síntomas. Una trabajadora comenta a Madridiario que prestan servicio con relativa normalidad "gracias al personal del centro de día", que ahora está cerrado. "Sin ellos estaríamos en mínimos y no podríamos", afirma.

Por su parte, en la residencia pública Dos de Mayo de Hortaleza han llegado a registrar "hasta 8, 10 y 12 bajas al día" de una plantilla de 180 personas. Jaime González, uno de los trabajadores, reconoce a este medio haber vivido "momentos difíciles", pero asegura que el Gobierno regional ha cubierto "rápidamente" estas vacantes e incluso "ha trasladado enfermeros de otros centros". No obstante, aún necesitan la incorporación de dos o tres nuevas cocineras.

Sin test, el riesgo se multiplica

En este sentido, fuentes de la Consejería de Políticas Sociales sostienen que el personal de los centros dependientes de la Agencia Madrileña de Atención Social (AMAS) "se ha reforzado de manera significativa con 300 personas". De esta forma, entienden que "no solo se cubren bajas" sino que además se ha incrementado el número de efectivos.

CSIT reconoce que estas contrataciones se han notado en los últimos 3 o 4 días, pues antes el panorama "era insostenible", pero piden la realización "masiva" de test del Covid-19 para todos los trabajadores. "Así se evitaría el contagio por parte de asintomáticos", comenta la organización sindical. Las residencias más afectadas, según el sindicato, la de Getafe, la de Mirasierre o la Reina Sofía (en San Martín del Castañar).

En Dos de Mayo, a ninguno de los trabajadores se les ha practicado la prueba a pesar de que la han pedido desde el 21 de marzo a Salud Laboral. "Sin test no sabemos si somos portadores", recuerda Jaime González, a cuyo cargo y el de sus compañeros están 56 residentes. En Cepri solicitaron las pruebas por vía oficial, pero al no obtenerlas recurrieron a un laboratorio privado. Así lo decidieron las familias, que han desembolsado 11.000 euros en test para los 19 usuarios de la residencia, los 25 que hacen uso del centro de día y todo el personal que trabaja en ambas instalaciones.

Test realizados por Madrid Salud a los servicios esenciales del Ayuntamiento de la capital.

La llegada de test, "por cuentagotas"

Desde la Consejería de Políticas Sociales trasladan que han pedido estos test, pero "no están llegando como deberían" pese a que resultan "fundamentales para combatir la propagación". Un abastecimiento "por cuentagotas" de los PCR que hacen extensible a otro tipo de material de protección. "Los equipos con los que se contaba, suficientes para la atención a los residentes en condiciones de normalidad, son absolutamente insuficientes para la pandemia", admiten.

"El AMAS adquirió el pasado 10 de marzo EPIs por valor inicial de 1,05 millones de euros, pero desde el día 20 el stock del que disponía previamente para la manipulación de medicamentos peligrosos (guantes, mascarillas FFP3, batas) menguó drásticamente al consumirse miles de unidades cada día", explican. El Gobierno autonómico ha recibido este miércoles 58 toneladas de material sanitario en un avión procedente de China, pero irá directo a los hospitales madrileños.

CSIT apunta que en algunos centros las mascarillas se han reutilizado "hasta dos y tres días", pero la mayoría se encuentran "mejor dotados" en estos momentos. En Cepri agradecen la colaboración de federaciones de personas con discapacidad y empresas privadas que les han donado buzos impermeables y pantallas. Desde la semana pasada han recepcionado suministro por parte del Ejecutivo autonómico, pero escaso.

Personal no santario obligado a actuar como tal

A lo largo de la geografía madrileña se reparten un total de 223 residencias de estas características: 26 de enfermedad mental y 197 de discapacidad. Unas de titularidad pública y otras de gestión privada o concertada. El ritmo de contagio por coronavirus ha sido intenso en estos espacios, pero se desconocen cifras totales. En la Dos de Mayo, 8 de los 56 internos han dado positivo y varios presentan sintomatología. En Cepri, de sus 19 usuarios uno ha sido hospitalizado y otros tres reciben atención en sus propias instalaciones.

En algunos geriátricos de la región se ha procedido al traslado de personas mayores no infectados a hoteles cercanos o domicilios de los familiares, pero en estos centros esta opción no parece la más idónea. Una trabajadora de Cepri precisa que sus residentes "son adultos, por lo que sus padres son mayores y población de riesgo". Además, la residencia se ubica en una parcela, por lo que pueden sacar a pasear a los internos. "Muchos tienen problemas de conducta y necesitan salir", puntualiza.

Estas personas presentan patologías de salud asocidadas, por lo que se incluyen en la categoría de grupos de riesgo del Covid-19. Muchos no se comunican, lo que dificulta la detección de los síntomas. Asimismo, las bajas de personal en Cepri les han dejado "huérfanos de personal sanitario". "Nos piden a profesionales no sanitarios que actuemos como tales", alerta la trabajadora en referencia a los cuidados a los enfermos con coronavirus. La Comunidad asume que el personal no tiene capacidad para tratar el virus y asegura haber remitido ya estas necesidad a Sanidad.

Políticas Sociales garantiza "control diario" en los centros

Desde los centros piden a la Consejería un seguimiento "más específico" de la evolución de estos pacientes y aseguran que en su sector, el de la atención a la discapacidad, se han sentido "dejados de la mano de Dios". Una posición que rechaza la Consejería de Políticas Sociales. Fuentes del área inciden en que "desde el inicio de la crisis" han sido "su prioridad" junto con otros colectivos especialmente vulnerables.

Además, exponen que el día 6 de marzo se les envió un protocolo de actuación que incluía medidas como el aislamiento de los positivos, la dotación a cada uno de estos usuarios de una mascarilla quirúrgica y las instrucciones personalizadas acerca de las medidas de prevención, teniendo en cuenta el nivel cognitivo y capacidad de colaboración de cada persona.

Desde el área que encabeza Alberto Reyerto trasladan que desde el pasado 18 de marzo se ha acometido un "control diario de la situación" por parte del cuerpo de inspectores del Centro de Control de Calidad e Inspección (CIRA). Por otro lado, argumentan que también se han hecho cargo de la desinfección de los centros a través de la Unidad Militar de Emergencias. Hasta la fecha, un total de 66 instalaciones de personas con discapacidad lo han solicitado.

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