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¿Qué es el análisis de agua para riego?

miércoles 25 de noviembre de 2020, 10:45h

El análisis de agua para riego es el estudio de la composición del agua con la que se pretende regar. Para ello, se coge una muestra y se analiza en función de unos determinados parámetros.

¿Qué es el análisis de agua para riego?
(Foto: Pixabay)

La calidad del agua de riego es tan determinante como la calidad del suelo. De ello depende el sabor, el crecimiento y la riqueza de los productos cosechados. Ambos elementos trabajan juntos porque si el suelo tiene una salinidad baja, por ejemplo, puede contrarrestarse con un agua de salinidad alta.

Este es un factor crucial para la agricultura, pero también para quien tenga un huerto y quiera abastecerse a sí mismo. Ha de hacerse cada año antes de empezar la temporada con los cultivos para prepararlo todo correctamente, incluido los fertilizantes.

A continuación, vamos a explicar cada uno de los parámetros determinantes en el análisis de agua para riego que son necesarios para conocer la calidad del agua.

Parámetros que mide un análisis de agua para riego

  • El pH y la alcalinidad

A través del pH del agua se pueden conocer otros parámetros como la acidez o la alcalinidad y si la aportación de nutrientes mejorará con el riego. Una alcalinidad alta impide la absorción de los nutrientes, especialmente del hierro, tan necesarios en las buenas cosechas.

  • La salinidad

La salinidad se comprueba midiendo la conductividad del agua o los gramos de sales por litro. Con los resultados, se puede saber la cantidad y los tipos de sales del agua: cloruros, carbonatos, bicarbonatos, etc. Conociendo estos datos, también se pueden adaptar los productos añadidos al agua.

  • La sodicidad

Estrechamente relacionada con la salinidad, la sodicidad es la acumulación de sales que se produciría en el suelo. Su consecuencia directa es la impermeabilización de la tierra, causando graves problemas de encharcamiento y falta de aireación.

  • Los nutrientes

Conocer los nutrientes que va a aportar el agua de riego a la cosecha ayuda a regular el abonado y a ahorrar en fertilizantes. Además, un exceso de nutrientes es igual de contraproducente que la falta de ellos. Los nutrientes más habituales en el agua para riego son el amonio, los nitratos, el potasio y los fosfatos.

  • Dureza

La dureza del agua viene determinada por su contenido en calcio y magnesio. El agua para riego dura es recomendable en suelos con alta sodicidad para evitar la impermeabilización y los problemas derivados. Por el contrario, con el exceso de dureza habrá que tener cuidado con las tuberías, ya que la acumulación de calcio y magnesio podría atascar los sistemas de riego.