Palabras encadenadas fue la primera obra del dramaturgo Jordi Galcerán que vimos en Madrid. Fue la segunda en su producción. La trajeron en septiembre de 2000 Carlos Sobera y Angels Gonyalons, con dirección de Tamzin Townsend. Galcerán era prácticamente desconocido para el público madrileño y esta obra no contribuyó a aumentar su popularidad. Pero en 2004 se estrenaron dos comedias suyas, tras haberse visto en Cataluña, que fueron un gran éxito de taquilla: Dakota y, sobre todo, El método Grönholm. Esta última permaneció cuatro temporadas consecutivas en el teatro Marquina, con cambios en el reparto, y hace dos años se repuso justo antes del confinamiento. Hace muy pocas semanas han terminado sus representaciones en el teatro Alcázar.
Palabras encadenadas es minucioso juego teatral en el que Galcerán va dosificando al espectador la información y los detalles de cuanto sucede en el escenario. En este se encuentran un psicópata (aparentemente) y su víctima. Es una vez más la dialéctica entre verdugo y víctima, entre la locura y la cordura. ¿Se está realmente ensayando un crimen? ¿Qué relaciones mantienen los dos personajes? Cada paso en la acción cuestiona los anteriores y la historia se hace más compleja. Seguramente los espectadores acabarán tomando partido por uno u otro personaje.

Palabras encadenadas, tras su primera aparición en el Infanta Isabel, se repuso hace una década en el Pequeño teatro Alcalá. Ahora vuelve al Bellas Artes en una coproducción con la Junta de Extremadura y con dirección de Domingo Cruz. Los dos únicos intérpretes son David Gutiérrez y Beatriz Rico. Al primero lo hemos visto recientemente en Las suplicantes, producción del festival de Mérida. Beatriz Rico se dio a conocer como presentadora de programas televisivos para jóvenes, pero enseguida fue llamada también para el cine. En 1997 debutó en el teatro Fígaro con Momentos de mi vida. En el último cuarto de siglo ha transitado entre la escena y la música. En los últimos años ha llevado por toda España su monólogo Mejor viuda que mal casada. En 2019 se incorporó a esta producción extremeña con la que giran por toda España.
Palabras encadenadas puede verse en el teatro Bellas Artes hasta el 4 de septiembre.