Han pasado casi veinticinco años desde que Jordi Galcerán estrenó una obra de teatro por primera vez en Madrid: Palabras encadenadas. Estuvo protagonizada por Àngels Gonyalons y un Carlos Sobera que no había alcanzado la popularidad de que goza actualmente. Aquel montaje pasó sin pena ni gloria, pero, cuatro años más tarde, logró un éxito espectacular con El método Grönholm (2004). La comedia se eternizó en la cartelera, con cambios de elenco, y con una gran proyección internacional. Recientemente se han hecho dos producciones en Alemania, se representa por toda Hispanoamérica y periódicamente se repone en Madrid . Y no podemos olvidarnos de Burundanga, que llegó a estar diez años seguidos representándose en Madrid. O de El crédito. Galcerán estrena en el teatro Maravillas un nuevo trabajo: Fitzroy.
Fitzroy es una montaña de dura escalada a la que se enfrentan cuatro mujeres. Enclavada realmente en la Patagonia, entre Argentina y Chile, en la ficción nunca ha sido coronada por mujeres. Las protagonistas se encuentran en la mitad de ascenso cuando el mal tiempo les obliga a detenerse, esperando mejores condiciones. Y esa parada circunstancial les hace plantearse si continúan con la aventura o desisten del ascenso. Si deciden seguir, arriesgan sus vidas; si renuncian, posiblemente no volverán a tener oportunidad de intentarlo.
Las cuatro intérpretes son Amparo Larrañaga, Cecilia Solaguren, Ruth Díaz y Anna Carreño.
Dirigiendo el montaje está Sergi Belbel, buen conocedor del teatro de Galcerán. Dirigió el estreno absoluto de El método Grönholm y, después, dirigió Carnaval, El crédito y algunas de las adaptaciones de comedias extranjeras. En febrero de 2023 dirigió la versión catalana de Fitzroy.

Hablamos con Jordi Galcerán sobre su trayectoria y sobre Fitzroy:
Jordi Galcerán: Cuando imagino una comedia, busco algo especial que la haga distinta, y en esta me fui a ese mundo de mujeres escaladoras e intenté hacer lo de siempre. Que no fuera una comedia banal, que los personajes tuvieran humanidad, que el conflicto en el que se encuentran tenga interés para el espectador… El hecho de ubicar la acción en alta montaña, en un sitio escarpado del que no se puede salir y la tensión que se produce cuanto te enfrentas a algo en lo que te juegas la vida, hace que las cosas que pasan que, tal vez en tierra firme se afrontarían de otra manera, aquí tengan una importancia distinta.
Madridiario: Una vez más, con la complicidad en la dirección de Sergi Belbel:
J.G.: Somos muy amigos y ya me ha dirigido unas seis comedias. Nos entendemos muy bien y nos respetamos: él a mí como autor y yo a él como director. Yo dejo que él trabaje sin interferir: yo voy al estreno. No tengo paciencia para dirigir. Yo ya sé cómo se tiene que hacer mi obra, iría al ensayo y les ordenaría lo que han de hacer. Pero los intérpretes tienen un proceso y, normalmente, llegan al sitio que yo imaginada y, a veces, a sitios mejores. Si tú, autor, estás ahí, cortándoles las alas, te puedes perder cosas mejores.
Madridiario: Los autores catalanes, desde hace unos treinta años, habéis demostrado que no tenéis ningún complejo a la hora de abordar historias en el género de la comedia:
J.G.: Yo creo que, fuera del ámbito del teatro independiente que ya trabajaba con el humor, Dakota fue la primera comedia que tuvo éxito. Abrió el camino a que otros muchos autores se adentraran en este género, que es uno más. Ahora hay una docena de autores en Cataluña que escriben comedia con regularidad y estrenando en cualquier ciudad.
Madridiario: Usted consiguió con Burundanga hacer una comedia sobre ETA y que el público se riera…
J.G.: Todas las historias y casi todos los temas se pueden tratar en tono de comedia. Yo creo que Burundanga fue la primera obra de teatro que se atrevió utilizar personajes como los etarras en un tono de comedia, aunque fue muy difícil encontrar la historia y la manera de contarla porque yo, cuando escribo, lo que no quiero es ofender; ofender es muy fácil. Yo intento construir una historia que sea soportable para la mayoría de los espectadores. No es que busque hacer comedias: me sale así. No me cierro a tocar ningún tema pero hay que encontrar la historia y la manera de contarla para que no sea ofensivo. He probado con el thriller en Palabras encadenadas y Carnaval y es otra forma de contar.
Fitzroy se estrena en el teatro Maravillas el 10 de enero, sin fecha de terminación de temporada.