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El Plan Bolonia llega con polémica a la Carlos III

El Plan Bolonia llega con polémica a la Carlos III

lunes 21 de abril de 2008, 00:00h

Los estudiantes de la Carlos III serán los primeros en experimentar los cambios que conlleva el Plan Bolonia, ya que esta universidad es la primera pública española que lo introducirá por completo a partir del curso 2008/2009.

Para poder poner en marcha el plan ‘Bolonia’, las universidades tienen que pedir una verificación de la transformación de títulos a la ANECA (Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación), que es lo que ha hecho la Carlos III. Desde la Universidad están a la espera de la respuesta de esta agencia, que confían será positiva.

Cuando la Carlos III lo instaure, desaparecerán las diplomaturas y las licenciaturas tal y como se conocen. En su lugar, se crearán dos tipos de titulaciones: grado, con una duración de 4 años, y posgrado o máster, cuya duración será de 1 ó 2 años en función de los créditos de los que conste.

Esta adaptación al sistema que utiliza la mayoría de países europeos parece lógica, pues servirá para igualar las carreras españolas a las del resto de Europa. La Universidad Carlos III ha querido ser pionera en su total introducción, que ha sido acogido con considerable desconfianza en cuanto a las consecuencias que conlleva.

"La situación es tranquila en el campus de Getafe", afirman en la Delegación de Facultad de la Carlos III, ya que "la gente no se interesa por el Bolonia en cuanto a la revisión de  los planes y su aplicación, pero sí están preocupados por el calendario". La decisión de eliminar los exámenes de septiembre sí crearía protestas generalizadas, aseguran en la Delegación.

Por su parte, la vicerrectora de Grado de la Carlos III, Isabel Gutiérrez, ha confirmado a Madridiario que finalmente,  tras abrir un periodo de consulta para conocer la opinión de los alumnos, se cambiarán las fechas de los exámenes. Éstos tendrán lugar en enero, mayo y junio, eliminándose finalmente la clásica recuperación de septiembre. Según Gutiérrez, estos cambios tienen que ver con la nueva “idea” de carrera que plantea el Plan, que hace prevalecer la evaluación continua, algo más próximo a los estudios secundarios que a los universitarios. Así, tendrá un mayor peso en la nota el trabajo día a día o las prácticas y no tanto los exámenes.

La vicerrectora opina que “dada la idea de evaluación continua, es lógico que los exámenes de recuperación se hagan en junio”, poco después de los finales, que serán en mayo. Para responder a las necesidades de parte del alumnado que no puede asistir frecuentemente a clase se ha creado la figura del ‘estudiante a tiempo parcial’.

Oposición de los estudiantes
Pero estos planteamientos no convencen a los estudiantes, que se mueven entre el desconocimiento de las repercusiones reales del Plan en sus estudios y un sentimiento de rechazo que se ha materializado en múltiples protestas, manifestaciones o encierros. Para los contrarios al 'Bolonia' el cambio supone “empresarializar” la educación, ya que opinan que la ANECA, que tiene potestad para validar las peticiones de cambio de las universidades al nuevo plan, actúa según criterios empresariales.

Así piensan los casi 200 alumnos de distintas facultades que desde el pasado 14 de abril se encierran por las noches en la Facultad de Filosofía de la Universidad Complutense, y que están realizando una “huelga a la japonesa”; esto es, van a clase durante el día para por la noche encerrarse en el hall de la facultad y leer o hablar sobre el cambio del plan Bolonia.

Isabel Gutiérrez descarta hablar de pérdida de educación a cambio de unos estudios más orientados al mercado laboral. “El saber es la meta fundamental”, se defiende, y marca como objetivos del Plan Bolonia “facilitar la entrada al trabajo” de los estudiantes, pero sin olvidar la educación.

Hasta el año 2010 el resto de universidades españolas deberán seguir el camino que inicia el próximo curso la  Universidad Carlos III. Con la instauración del ‘Bolonia’ se irán eliminando año a año los cursos del plan antiguo. Esto supone que los alumnos de primer curso con asignaturas suspensas deberán cambiarse al ‘Bolonia’ y empezar de nuevo la carrera o prepararse las asignaturas pendientes por su cuenta, ya que no se impartirían clases del curso anterior, pues habrán desaparecido.

La vicerrectora de Grado de la Carlos III afirma que se darán clases especiales de las asignaturas más conflictivas (con mayor número de suspensos), pero esto, según muchos de los afectados, no solucionará el problema pues sólo supondrá un parche que se antoja insuficiente.

El debate está abierto, aunque los contrarios al Plan no parece que tengan mucho que hacer frente a unas autoridades decididas a igualarse a Europa, lo que supone prestigio para la universidad aunque conlleve un cambio en el sistema universitario.
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