Mucho más que un gerente, no sólo de Las Ventas, también de Valencia con Rafael García Garrido, empresario de ambos cosos. Porque Víctor Zabala -ese apellido dice mucho en la Fiesta- es además empresario de Palencia y Valdemorillo y apoderado de Tomás Rufo. Y, quizás lo más diferente con sus colegas es que sea matador de toros, aunque no en activo. Desde esta perspectiva, Zabala, también economista y periodista, analiza la Feria de San Isidro, con la perspectiva, empresarial, claro, de la importancia que tiene “que haya muchos carteles que interesan al gran público”. Lo que es evidente con los virtuales carteles de ‘no hay billetes’ que ya se han colgado y estima se lleguen a 20, sobre un total de 28 festejos.
Consciente de que su polifacetismo en sus diversas dedicaciones taurinas le ayuda mucho para su gestión de estas labores profesionales, en esta entrevista va analizando muchas de las cuestiones que siempre surgen alrededor del abono de San Isidro.
Por ejemplo que “la figuras quieren las mismas ganaderías”, y en tal aspecto no es fácil contentarlas. Y que, aunque minoritario, el sector torista, que “tiene en Madrid su plaza”, también ha sido atendido con las ganaderías habituales. Coincide, y analiza, que, por desgracia, un triunfo en Las Ventas ahora reporta menor número de contratos que antes, por ejemplo, cuando él estaba en activo hace casi tres décadas.
Y, entre otros asuntos, también comenta la planificación del resto de temporada, tras San Isidro, en la Monumental, la indubitable plaza más importante del planeta taurómaco, que seguirá ofreciendo festejos hasta la conclusión de la campaña el 12 de octubre. Sin que falte una breve explicación sobre su retirada de los ruedos..