El Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Madrid ha presentado una batería de alegaciones al
Plan de Acción en materia de Contaminación Acústica 2025, aprobado inicialmente por el Gobierno de José Luis Martínez-Almeida, al que reprochan "falta de ambición" y "carencia de medidas concretas" para reducir el ruido en la capital.
"El ruido en Madrid no es solo una molestia, es un problema de salud pública", ha advertido el concejal socialista Ignacio Benito, quien ha recordado que la mitad de los madrileños soporta niveles por encima de los límites recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). "Esperamos que Martínez-Almeida acepte nuestras alegaciones porque pretenden proteger a los madrileños de unos niveles sonoros nada recomendables. Si no se toma en serio el problema, seguirá siendo el alcalde del mucho ruido y las pocas nueces", ha añadido.
Entre las diez alegaciones presentadas, los socialistas proponen la creación de un mapa integral del ruido que combine los niveles derivados del tráfico y del ocio nocturno. Según sus datos, ambas fuentes son las principales responsables de la contaminación acústica en la ciudad, pero el Ayuntamiento las aborda "por separado y sin una visión global". El nuevo mapa permitiría "identificar con precisión las zonas más afectadas y actuar con eficacia", según el texto presentado.
Otra de las medidas destacadas es la elaboración de un protocolo de control acústico para grandes eventos, con el objetivo de que conciertos, festivales o espectáculos al aire libre sean compatibles con el derecho al descanso de los vecinos. El PSOE propone que este protocolo incluya estudios acústicos previos, delimitación de áreas de influencia y la instalación de limitadores de sonido, pantallas acústicas y horarios compatibles con el descanso vecinal.
Los socialistas también reclaman planes de control del ruido nocturno en las obras públicas, en especial en grandes proyectos como el soterramiento de la A-5 o la ampliación de la línea 11 de metro, que -según subrayan- están generando "un impacto importante en centros escolares y zonas residenciales sin medidas mitigadoras adecuadas". En este sentido, piden que se eviten los trabajos nocturnos y se adopten medidas de aislamiento o compensación cuando no sea posible detener la actividad.
El documento de alegaciones incorpora además propuestas para garantizar la calidad acústica en los centros escolares, proteger a los menores del ruido del tráfico y de las obras cercanas, así como revisar periódicamente los niveles de ruido en las Zonas de Protección Acústica Especial (ZPAE) sin esperar los cinco años que marca la normativa actual.
En materia de movilidad, el PSOE exige un nuevo Plan Director de Movilidad Ciclista, con calendario y presupuesto definidos, y un incremento del número de carriles bus para reducir la dependencia del coche privado, una de las principales fuentes de ruido urbano.
También plantean un reparto más equitativo de las pantallas acústicas en la M-30, priorizando los distritos del sur y el este, y una planificación más justa del asfaltado fonoabsorbente, de manera que se prioricen las zonas residenciales más ruidosas frente a las áreas verdes.
Para Benito, estas propuestas buscan que el Ayuntamiento "pase de los gestos a las medidas reales" y que el derecho al descanso "no dependa del barrio en el que se viva". "Reducir el ruido no es una cuestión de confort, sino una prioridad de salud pública", ha manifestado.