Los vecinos del entorno de la plaza Ángel Carbajo se reunieron este sábado frente al colegio público Ortega y Gasset para participar en un paseo-reflexión abierto. El encuentro, promovido por la Asociación Vecinal Cuatro Caminos-Tetuán y el AMPA del centro educativo, tuvo como objetivo definir de manera colectiva el diseño de la futura plaza que los residentes llevan años reclamando. La cita reunió tanto a las familias del barrio como a profesionales de urbanismo en torno a una misma pregunta: cómo quieren que se diseñe este nuevo espacio.
La convocatoria surge tras una serie de acciones vecinales que la agrupación del barrio ha impulsado desde comienzos de año. Los organizadores han explicado que la propuesta pretende ir más allá de la protesta y convertirse en un proceso de participación ciudadana real, ante la falta de iniciativas similares por parte del Ayuntamiento de Madrid. Según han relatado, este proyecto ha permitido a los vecinos observar el entorno y proponer situaciones concretas desde una situación de primera mano.

Durante la jornada, medio centenar de personas (entre vecinos, familias, representantes del AMPA y profesionales del urbanismo) participaron en las actividades. Para facilitar el trabajo, el grupo se dividió en varios subgrupos más pequeños, lo que permitió realizar paseos menos masivos. Entre los asistentes se encontraban alumnos y docentes del Máster de Desarrollo Urbano de la Etsam (Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid), que se implicaron activamente en la reflexión y en la elaboración de propuestas. También particiaron en la jornada miembros de la asociación A Pie, una agrupción que pretende introducir al peatón en la agenda social y política de la capital. Según los organizadores, incluso se llegaron a "consensuar y bocetar soluciones concretas" junto con los técnicos, que dejaron claras las líneas principales por donde debería avanzar la futura intervención urbana.
El principal problema para los residentes es el gran volumen de espacio dedicado a los coches. “Hemos decidido hacer una acción o una campaña continuada hasta conseguir transformar ese espacio. Son ocho carriles de tráfico, más dos carriles adicionales de entrada a garajes, es decir, diez carriles dedicados al coche, en un espacio que se llama plaza”, ha explicado Antonio Granero, presidente de la asociación.
"Solo se utiliza para que los autocares aparquen de manera ilegal. Se lo saben los conductores"
Este lugar, han contado los vecinos, ha sido durante décadas un espacio dominado por el tráfico. Alberto ha recordado que, pese a su nombre “no existe” una plaza de Ángel Carabajo. “Es tan extremo, tan surrealista, que hicimos una campaña llamada Make Ángel Carbajo A Square Again, para dejar claro el ridículo de este espacio que no usa nadie. Solamente se utiliza para que los autocares aparquen de manera ilegal. Se lo saben ya los conductores, saben que ahí pueden aparcar porque evidentemente no interrumpen el tráfico, no pasa nadie nunca por ahí”, ha explicado el portavoz vecinal.
Evitar que el proyecto quede en un cajón
Esta movilización social tuvo consecuencias políticas. Los vecinos presentaron una proposición en la Junta de Distrito, en la que se solicitó realizar un estudio técnico para transformar la zona. La propuesta fue aprobada por unanimidad, pero aún no se ha llevado a cabo. Los organizadores han anunciado que todo el material recogido en la pasada jornada se incorporará a un documento resumen que será remitido al Ayuntamiento de Madrid. “Lo que queremos es dárselo al Consistorio con el trabajo hecho. Aquí tenéis vuestra participación ciudadana”, ha dicho Granero.
El objetivo del proyecto vecinal es eliminar la mitad de los carriles y recuperar el espacio resultante para los peatones. La idea es convertir esa zona destinada a los coches en la actualidad, en una plaza con zonas de juego, árboles, bancos y áreas de encuentro vecinal.
"Las calles completas son aquellas donde puedes desarrollar todas las actividades de socialización y encuentro"
Los organizadores han destacado la importancia de que el nuevo diseño incorpora los principios del urbanismo centrado en las personas. Antoio Granero ha recordado que no basta con liberar el suelo del tráfico, sino que es necesario dotar hacer de los espacios públicos lugares de encuentro para los vecinos. “Hay un concepto en el urbanismo que es el de las calles completas. Las calles completas son aquellas donde puedes desarrollar todas las actividades de socialización y encuentro que necesita tener una calle. Una calle completa tiene que tener sombra, espacio para la infancia, lugares para sentarse, y no basta con abrir una plaza y dejarla desolada. Tienes que darle argumentos para convertirla en un lugar”, ha explicado.