Los principios fundamentales de la comunicación establecen la necesidad de un emisor y un receptor que, a través de un canal y un código compartido, intercambien mensajes entre sí. Este ir y venir de pareceres, en la mayoría de los casos, se torna en diálogo o, en contextos tan concretos como un parlamento, en debates y acaloradas discusiones. En otras ocasiones, sin embargo, el interés partidista por situar en la palestra mediática una cuestión concreta termina por dinamitar los elementos fundamentales de la conversación para dar lugar a un diálogo de besugos sin coherencia alguna ni demasiada continuidad. Tal casuística es, justamente, la que ha acontecido este jueves en buena parte -por no decir la totalidad- de la Sesión de Control al Gobierno en la Asamblea de Vallecas.
"Enchufismo, avaricia, reparto opaco de dinero público... Es una serie con muchas temporadas que se titula 'Partido Popular de la Comunidad de Madrid'. Hoy se estrena la temporada 'Madrid Network'. ¿Le suena? 80 millones de euros impagados de los que los madrileños no van a ver un euro (…). Ha sido el -Tribunal- Supremo el que les ha dicho que tienen que hacer públicas las memorias. ¿Por qué tanto interés en ocultarlo (...)? Es curioso, pero allí donde huele a podrido en Madrid siempre aparece su perfume libertario", arrancaba incisiva la portavoz socialista, Mar Espinar, su intervención.
La réplica presidencial, sin embargo, elusiva, atendiendo a la formalidad que la normativa parlamentaria exige a la hora de registrar las preguntas. Y es que, al menos sobre el papel, la cuestión del PSOE debería haberse centrado única y exclusivamente en las "prioridades" del Ejecutivo autonómico para lo que resta de curso. "Trabaje un poco las preguntas. ¿Prioridades para 2025 en noviembre? Poquillo trabajado... La primera, se me ocurre, tener Presupuestos", respondía, en consecuencia, Isabel Díaz Ayuso. Pistoletazo de salida al anteriormente mencionado diálogo de besugos que marcaría la matinal. Como suele decirse, cada loco con su tema.
"¡Qué cuajo tiene!", reaccionaba Espinar, para justificar a renglón seguido que la cuestión registrada en último término obedece a las "100 preguntas que me ha tirado -no aceptado- el que tiene ahí en la Mesa", en clara alusión al Presidente de la Cámara, el Popular Enrique Ossorio.
A continuación, casi sin tiempo para digerir el sinsentido, un nuevo tema sobre la mesa: el último -y cuanto menos polémico- viaje de la máxima mandataria regional a Estados Unidos. "¿Sabe lo que podría pagar con 80 millones -los supuestamente destinados a Madrid Network-? Tres millones de radiografías. Pero no, usted prefiere seguir asfixiando a la Sanidad pública y gastar el dinero de los madrileños en viajes que tienen más pose que poso. Esta vez ha ido a Texas a celebrar su cumpleaños, pero no es la primera vez. Los madrileños ya le pagaron su cumpleaños en Nueva York en 2023. Estamos pagando sus huidas emocionales cada vez que alguien de su entorno o su Gobierno tiene una cita judicial, usted tiene la necesidad de irse por ahí de viaje (...). ¿Quién le pagó las entradas de la Fórmula 1?", aseveraba la vocal del PSOE-M.
Ayuso ha vuelto a la Asamblea después de sus últimas vacaciones en Texas pagadas con el dinero de todos.
Sin demasiada ligazón, Díaz Ayuso optaría entonces por virar hacia la "autocracia" que a su juicio rige el Gobierno de Pedro Sánchez y el "guerracivilismo" que este alimenta como "cortina de humo" frente a la "corrupción" que le rodea: "No puede haber algo más mezquino y traidor que retrotraernos a las trincheras del guerracivilismo".
Todo con el telón de fondo de la declaración de la Real Casa de Correos como 'Lugar de Memoria Democrática' publicada ayer en el Boletín Oficial del Estado (BOE) y la investigación en ciernes sobre la financiación del Partido Socialista. "Les propongo otra cosa. Vamos a poner una placa en La Moncloa que diga 'Aquí escondían al hermano de Pedro Sánchez'. Y, en Ferraz, 'Aceptamos pagos en metálico'", apostillaba la presidenta.
Llegaba entonces el turno de Más Madrid, aunque con idéntica dinámica. La líder de la oposición, Manuela Bergerot, comenzaba preguntando, acorde a lo recogido en el órden del día, por la financiación -o "infrafinanciación", según para quien- de las universidades públicas madrileñas. Sin embargo, antes de culminar su intervención, el grueso de la pregunta pasaría de nuevo por las supuestas irregularidades vinculadas a Madrid Network.
"Todas las reuniones y todas las fotos que se hizo las podría haber hecho en Madrid (...). Se fue a Estados Unidos acorralada por el aborto y vuelve con un palo del Supremo. Los papeles de Madrid Network van a ser como los de Bárcenas (...). No hay cosa que usted toque que no se convierta en un desfalco. De los negocios de su novio al chiringuito que le dio su primer trabajo".
"Los papeles de Madrid Network van a ser como los de Bárcenas"
Por segunda vez, lejos de aclarar la postura de la Comunidad en torno a la investigación en ciernes sobre Madrid Network, Díaz Ayuso esquivaría la bala aludiendo a hechos que "ocurrieron hace 15 años" y que, por ende "no pueden ser objeto de las preguntas orales de control al Gobierno en este Pleno".
Horas antes, la formación progresista había presentado una solicitud para la creación de una comisión de investigación que, desde la propia Asamblea, determine las responsabilidades políticas y económicas derivadas de la relación entre la Comunidad y Madrid Network. No obstante, a tenor de propuestas similares rechazadas con anterioridad, es previsible que la iniciativa no tenga demasiado recorrido parlamentario.
En cuanto a las dudas asociadas a los costes de la visita oficial a Austin, poca aclaración más allá de la comparativa con un Sánchez que "ha dado cinco vueltas al mundo". Los beneficios de tales encuentros, presumía, pasan por el crecimiento de la inversión extranjera en la región: "Madrid recibe el 70 por ciento de inversión extranjera con cero dispendio. Menos lecciones de gestión y respeto por el erario público", añadía.
Un alegato triunfalista que, de paso, también ha servido para cargar tintas contra el Ejecutivo central y su pretendido trato de favor hacia comunidades como Cataluña. En detrimento, claro, de Madrid. "Todos los señores de la izquierda, bien que se callan porque son sus socios y los que les mantienen de manera un poquito ilegítima en La Moncloa. Los catalanes, el Gobierno catalán, van a recibir en 2025 más del 50 por ciento de las subvenciones directas del Gobierno en materia de deporte y de interés público. Para Madrid, cero, cero y cero", reprochaba contundente.
"Para Madrid, cero"
La presidenta @IdiazAyuso propone dos nuevas placas:
“Aquí escondían al hermano de Sánchez”, en Moncloa.
La falta de entendimiento -cuando no ausencia total del mismo- ha sido asimismo palpable en el turno de Vox. Y es que la relación establecida por la portavoz conservadora, Isabel Pérez Moñino, entre dificultades de acceso a la vivienda e incremento en los trastornos de salud mental entre jóvenes no termina de convercer a la jefa del Ejecutivo autonómico. "Si quiere hablar vivienda, pregunte por vivienda, y, si quiere hablar salud mental, tenga respeto de preguntar por salud mental (…). Si quieren relacionar inmigración, salud mental o vivienda en un batiburrillo, allá ustedes con ese discurso tan cateto", sentenciaba al respecto la presidenta.