El distrito de
Usera continúa su transformación urbana y cultural para convertirse en el futuro
Chinatown de Madrid, un proyecto con el que el Ayuntamiento busca potenciar el turismo local y reconocer el valor multicultural de una zona que hoy
concentra casi el 27 por ciento de la población china residente en la capital. Eso sí, para lograrlo, el Consistorio debe acometer una serie de cambios que sitúen el
Chinatown madrileño a la altura de otros
barrios chinos emblemáticos como los de Nueva York, Londres o Bangkok.
El proyecto avanza a dos velocidades: por un lado, la campaña institucional para crear el sello de calidad turística Chinatown de Madrid o Chinatown de Usera (denominaciones que aparecen en el pliego de licitación) y, por otro, la remodelación urbana del distrito, que ya está cambiando su fisonomía con nuevos espacios peatonales y la colocación de las bases de los característicos arcos chinos que marcarán sus entradas principales.
Hasta el momento, las actuaciones realizadas se han centrado en la ejecución de las cimentaciones y las acometidas eléctricas que permitirán levantar en el futuro la estructura del arco. Estas tareas forman parte de los trabajos impulsados por el área de Obras del Ayuntamiento de Madrid.
A partir de esta fase, será la Junta Municipal de Usera la encargada de construir la estructura metálica mediante la empresa con la que mantiene un acuerdo marco para la realización de obras en el distrito. El proyecto contempla además un segundo contrato específico para la decoración del arco, ya que se trata de un tipo de intervención distinta a la de la estructura principal, tal y como han señalado fuentes municipales a este diario.
Por el momento, las obras han alcanzado la plaza del Hidrógeno, en la confluencia de las calles Dolores Barranco e Isabelita Usera, donde se levantará el primero de los paifangs (los tradicionales arcos orientales) que servirán como símbolo de entrada al nuevo itinerario peatonal. Otro arco está previsto en la calle Evangelios, aunque la ubicación definitiva sigue sin determinarse.
Una marca para atraer turismo y mejorar el comercio local
El corazón del plan pasa por la creación de un distintivo turístico bajo el nombre Chinatown de Madrid (o Chinatown de Usera), un sello de calidad que pretende distinguir a los comercios mejor preparados para recibir visitantes y fomentar un turismo sostenible y multicultural.
El proyecto, financiado con 202.309,53 euros procedentes de los fondos europeos Next Generation, incluye un diagnóstico de al menos 280 establecimientos con potencial turístico, que recibirán asesoramiento y formación específica. Aquellos que alcancen los niveles de excelencia establecidos obtendrán el sello de calidad turística Chinatown de Madrid, que reconocerá su compromiso con la mejora continua, la hospitalidad y la proyección internacional del barrio.
“El objetivo es realzar el valor turístico de Usera, ampliando su oferta cultural y gastronómica y atrayendo nuevos públicos locales, nacionales e internacionales”, señala el Ayuntamiento en los pliegos del contrato. Entre las metas que se persiguen figuran posicionar el distrito como destino familiar y gastronómico, mejorar la calidad de la oferta turística y reforzar la identidad multicultural del barrio.
Busca potenciar el turismo y la economía del barrio
Los comercios participantes contarán con sesiones formativas, materiales de apoyo y una plataforma web trilingüe (español, inglés y chino) que reunirá la oferta comercial y gastronómica de la zona. La web, que incluirá también un manual de calidad y contenidos promocionales, servirá como escaparate digital del nuevo Chinatown madrileño. Según fuentes municipales, este trabajo “permitirá optimizar el potencial turístico y económico de Usera, fortalecer el tejido empresarial local y promover la mejora continua de los servicios ofrecidos”.
Los más de 200.000 euros destinados a la creación del sello de calidad turística Chinatown de Madrid se suman a la inversión global que el Ayuntamiento de Madrid ha previsto para transformar Usera en un auténtico barrio chino. En total, el Gobierno municipal de José Luis Martínez-Almeida ha comprometido 8,9 millones de euros, de los cuales 8,7 millones corresponden a obras de remodelación urbana, itinerarios peatonales, zonas verdes, mobiliario urbano y elementos decorativos
Una transformación urbana
Mientras la campaña turística toma forma, las máquinas continúan trabajando en la profunda regeneración urbana del distrito. Las obras, enmarcadas dentro del programa Itinerarios Habitables, pretenden crear un corredor peatonal de 1,7 kilómetros que unirá Madrid Río con la plaza del Hidrógeno, atravesando las principales zonas comerciales del barrio.
El recorrido está jalonado de referencias decorativas al gigante asiático, con una estética inspirada en los Chinatowns de ciudades como San Francisco, Nueva York o Londres. A lo largo del trazado se están instalando nuevas zonas verdes, fuentes ornamentales, pérgolas vegetales y mobiliario urbano con motivos orientales, además de parques infantiles con toboganes en forma de dragón o una escultura de un oso panda de mármol de medio metro de altura.

La transformación abarca más de 63.000 metros cuadrados de superficie e incluye calles como Nicolás Usera, Andrés Arteaga, Mercedes Manjón, José Bielsa, Isidra Jiménez, Jaspe o Isabelita Usera, además de plazas como Julián Marías, Pablo Ortiz, las Tizas o la propia plaza del Hidrógeno.
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Las obras buscan mejorar la movilidad peatonal, reforzar la convivencia y el protagonismo del espacio público, además de embellecer el entorno y dar forma al Chinatown madrileño. En la plaza de Julián Marías, por ejemplo, se está renovando la fuente central e instalando una pérgola con plantas trepadoras, mientras que en la de las Tizas se crearán nuevas zonas de agua y juegos infantiles.
¿Qué pasa con los arcos chinos de Usera?
Aunque el proyecto del Chinatown de Madrid se extiende a lo largo de todo el barrio, los arcos tradicionales chinos serán, sin duda, su elemento más reconocible. Inspirados en los paifangs que marcan las entradas de los barrios chinos. Estas estructuras combinarán pilares monumentales, tejados curvos y ornamentos de colores vivos.
De momento, sin embargo, el avance es discreto. Solo se han completado las bases y las acometidas eléctricas que permitirán su futura iluminación nocturna. “Aún no hay una fecha concreta para el inicio de su montaje, ya que el contrato para la construcción fue declarado desierto”, reconocen fuentes municipales. “Será necesario un nuevo proceso para adjudicar la estructura y, posteriormente, otro para su decoración”.
Sin fecha para su instalación completa
La previsión es que ambos arcos estén instalados antes de 2026, coincidiendo con la finalización del conjunto del itinerario peatonal. Pero, de momento, solo se pueden vislumbrar los cimientos.
Descentralizar el turismo
El Ayuntamiento sostiene que esta iniciativa persigue descentralizar el turismo en Madrid y promover la convivencia intercultural. Usera se ha consolidado como un referente de la comunidad china en la ciudad, al acoger la celebración del Año Nuevo Chino y su tradicional desfile, que se ha convertido ya en uno de los eventos que marcan el calendario cultural madrileño.
La comunidad china, con unos 10.000 residentes en el distrito, está participando de forma activa en la evolución del plan. De hecho, algunos comerciantes ya se preparan para adherirse al nuevo sello turístico y adaptar sus negocios a la demanda de un público más internacional.