El Ayuntamiento de Madrid comenzará en primavera la primera fase de unas obras para crear un itinerario peatonal en el corazón del distrito de Usera, con el que el Ejecutivo de José Luis Martínez-Almeida se marca como objetivo descentralizar progresivamente el turismo en la capital reforzando la identidad del entorno como el “barrio chino” de la ciudad.
Los vecinos y comerciantes de Usera comenzarán a ver maquinaria por las calles principales del distrito en los próximos meses, cuando el Consistorio comience las obras que conectarán la plaza del Hidrógeno y Madrid Río con el objetivo de finalizar las obras en la segunda mitad del 2025. Con una inversión de unos nueve millones de euros, el área de Gobierno de Obras y Equipamientos conectará estos dos puntos del distrito en dos fases diferenciadas. Para la cartera que lidera Paloma García Romero la intervención supondrá “la mayor obra de regeneración urbana llevada a cabo en la historia del distrito”, unos trabajos que recogen las demandas solicitadas en el Pleno de Usera donde, de la mano de la junta de Distrito, informarán del proyecto a vecinos y entidades.
Supondrá "la mayor obra de regeneración llevada a cabo en Usera"
El Consistorio trabaja ya con la “máxima celeridad”, ya que la financiación de este plan está condicionada a la concesión de los fondos europeos Next Generation, que obligan a la administración municipal a que la mitad de la actuación quede ejecutada el presente año. Cibeles se marca dos objetivos con este proyecto, por un lado generar espacios públicos “más habitables”, donde pondrán en valor “la calidad del paisaje urbano” en la zona. Además quieren fortalecer “la identidad del barrio” en referencia a la numerosa comunidad china que reside en Usera. Cibeles huye de imitaciones y quiere crear este “Chinatown a la madrileña” con personalidad propia, por lo que se trabajará con la población local china en su puesta en marcha. Con esta línea de actuación, el Ayuntamiento quiere descentralizar el turismo más allá de la M-30.

Más de 63.000 metros cuadrados
Calmar el tráfico rodado, ensanchar aceras o rediseñar los viales para avanzar la coexistencia o incluso la peatonalización de calles completas son algunas de las acciones que recoge el proyecto que afectará a una superficie total de más de 63.000 metros cuadrados en un recorrido peatonal de alrededor de 1,7 kilómetros, entre la plaza del Hidrógeno y Madrid Río, donde también incrementará la variedad de especies vegetales, que “favorezcan la biodiversidad y provean de sombra este itinerario peatonal”. Además de acercar el importante pulmón verde de Madrid Río con el resto del barrio, Cibeles conectará algunos equipamientos y plazas de relevancia del distrito, como el centro de Salud de las Calesas, el mercado de Usera, el Colegio Público Juan Sebastián el Cano y el centro deportivo municipal Moscardó, entre otros enclaves.

Dragones, arcos y señalética específica en el “barrio chino”
La pasada legislatura, el distrito dio la bienvenida a un nuevo vecino: un oso panda de más de 500 kilos en mármol que se instaló en la confluencia de las calles Pilarica y Julio Merino y donado por la comunidad china local: “El oso panda, que representa el tesoro nacional de China, es un testimonio de la amistad y la armonía entre los pueblos español y chino, y de los vínculos históricos de ambos países”, señalaba la por entonces edil popular Loreto Sordo. Pero más allá de este monumento, Cibeles instalará otros elementos que identifiquen el barrio con sus más de 10.000 vecinos provenientes del gigante asiático, por lo que se plantea incorporar mobiliario específico inspirado en la cultura y tradiciones de China,así como referencias en pavimentos y señales. En los últimos tiempos, la cultura asiática ha ganado protagonismo con la celebración del Año Nuevo Chino, que cada temporada recorre las principales vías del distrito con un colorido desfile y la celebración de actividades de distinto perfil que dan a conocer la rica cultura china. Esto se sumará a los arcos de entrada y salida al futuro Chinatown que se instalarán en la plaza del Hidrógeno y en el cruce de Olvido con Dolores Barranco, cuya financiación se recoge en los presupuestos de del 2024 con una partida de 225.000 euros.
Dos fases hasta el 2025
La primera etapa de la remodelación desarrollará la reforma del itinerario desde la plaza del hidrógeno, a la altura de la calle Dolores Barranco hasta la plaza de José Luis Hoyos frente al mercado municipal de Usera, actuando en una superficie de más de 40.600 metros cuadrados donde el Consistorio incrementará las zonas peatonales en 6.000 metros cuadrados. En el recorrido se incorporarán más de 100 bancos y se renovará la zona de juegos de la plaza de las Tizas donde se instalarán elementos de juego inspirados en China y también una fuente ornamental con agua pulverizada, lo que aliviará los días de intenso calor. Además, el Ayuntamiento tiene planteado plantar unos 200 nuevos árboles. La última fase de la intervención continuará la misma línea que la anterior, interviniendo una superficie de más de 22.500 metros cuadrados desde el Mercado de Moscardó hasta Madrid Río.