Madrid “ha vivido su mejor momento” según el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, quien se ha comprometido a dar continuidad a esta “oportunidad histórica” durante el Debate sobre el Estado de la Ciudad celebrado en Cibeles este lunes. El regidor ha asegurado que la gestión de los últimos años “ha situado a Madrid entre las grandes capitales del mundo” y que ahora el reto pasa por consolidar esa posición y “exportar el modelo Madrid” al resto de urbes europeas. Arropado en el salón de plenos de Cibeles por dirigentes del Partido Popular, entre ellos el secretario general del PP madrileño, Alfonso Serrano, y el consejero de Presidencia de la Comunidad de Madrid, Miguel Ángel García Martín, el regidor ha asegurado que su Gobierno “ha aplicado una receta” que ha situado a la ciudad en el panorama internacional y que ahora toca consolidar y proyectar hacia fuera.
Martínez-Almeida ha destacado que el 95 por ciento de las 300 medidas de su programa electoral de 2023 ya se han cumplido o se encuentran en ejecución. Entre los principales ejes ha situado el crecimiento económico, la cohesión social y la sostenibilidad, con especial énfasis en la vivienda, "una de las grandes preocupaciones de los madrileños". Ha subrayado que se han desbloqueado suelos para 90.000 viviendas y que otras 80.000 están en tramitación, además de anunciar que el parque público municipal ha alcanzado por primera vez las 10.000 viviendas. Según el alcalde, el esfuerzo inversor del Ayuntamiento en este ámbito “supera al de las quince siguientes ciudades españolas juntas”. "No vamos a solucionar el problema de la vivienda mañana, pero sí hemos puesto los cimientos para hacerlo en los próximos años", ha apuntado desde el atril. Eso sí, El Gobierno municipal continuará con su "receta", dejando de lado la Ley de Vivienda estatal, pues en su opinión solo "obstaculiza a inversión y la construcción en la ciudad". "Nuestra receta es simplificar los trámites urbanísticos y desbloquear desarrollos, impulsando como hasta ahora la vivienda de alquiler asequible. Pero no vamos a aplicar de ninguna manera los topes de precios".
Pero la vivienda no solo ha sido el eje central del discurso de Martínez-Almeida. La portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, Reyes Maroto, ha acusado al Gobierno municipal de “renunciar a defender el derecho a vivir en Madrid” y de “favorecer la especulación con el suelo público”. Maroto ha denunciado que el Ayuntamiento “boicotea la ley estatal de vivienda” y que la Comunidad de Madrid impide declarar zonas tensionadas, lo que, según ha señalado, dificulta la bajada de los precios del alquiler. Asimismo, la edil ha advertido también de la proliferación de más de 15.000 viviendas turísticas ilegales.
Más Madrid, por su parte, ha arremetido contra la política de vivienda del Gobierno local, acusando al Ayuntamiento de “poner una alfombra roja a los especuladores” y de favorecer con “regalos fiscales” a un entorno cercano al PP, mientras se limita la inversión pública. El portavoz en funciones de Más Madrid, Eduardo Rubiño, ha afirmado que, bajo este modelo, la libertad se traduce en que “algunos superricos puedan literalmente comprar a trozos esta ciudad”, dejando a la mayoría de madrileños con dificultades para acceder a una vivienda digna.
El concejal de más Madrid ha alertado de que la capital se ha convertido en “una ciudad cada vez más cara y más inaccesible”, donde el alquiler absorbe hasta el 50 por ciento del salario y se acumulan 30 años de “recetas fracasadas” en materia de vivienda. Además, ha señalado que las familias enfrentan cada vez más problemas para criar a sus hijos debido a la escasez de plazas en escuelas infantiles y ha descrito la capital como “una ciudad dura y árida, cuyos espacios públicos están siendo pasto de un turismo masivo”.
Rubiño, además, ha criticado la desigualdad en la prestación de servicios, asegurando que la limpieza en la ciudad depende del código postal. “Si tu barrio no es un escaparate para el turismo, no merece la atención de los servicios públicos de limpieza de la Ciudad de Madrid”, ha afirmado, calificando la situación de “auténtica vergüenza”. Por ello, el edil de Más Madrid ha reclamado un pacto social que garantice a los trabajadores acceso a vivienda, educación y sanidad de calidad, y que permita a todos los ciudadanos “ser libres para ser quienes son”.
El cuidado del arbolado y las zonas verdes también ha sido motivo de confrontación entre el Gobierno municipal y Más Madrid. José Luis Martínez-Almeida ha defendido que Madrid cuenta con más de 3.800 áreas verdes y ha recordado que Naciones Unidas ha distinguido a la capital, por sexto año consecutivo, como Ciudad Arbórea del Mundo, algo que —ha subrayado— ninguna otra capital europea ha logrado. El alcalde ha comparado además las cifras de talas autorizadas en esta legislatura, 57.000 árboles, frente a las más de 116.000 de mandatos anteriores, sin contar los ejemplares dañados por el temporal Filomena. Sin embargo, Eduardo Rubiño ha reprochado que la ciudad “no cuida sus zonas verdes y va para atrás en la adaptación al cambio climático”, criticando el abandono del Bosque Metropolitano y del Parque de la Gavia, convertido - ha dicho - en un descampado por falta de mantenimiento. “¿Cómo se puede no entender algo tan elemental como que los árboles necesitan que los rieguen?”, se ha preguntado el portavoz de Más Madrid.
La movilidad, en el punto de mira
La movilidad ha sido otro de los focos de debate durante el Pleno. Desde el PSOE, Reyes Maroto ha denunciado “atascos interminables y un caos sin soluciones” que, según la portavoz, afectan a miles de madrileños cada día. Ha responsabilizado al alcalde de estas dificultades por haber decidido ejecutar obras simultáneas en distintos puntos de la ciudad, como el soterramiento de la A-5, las obras en Conde de Casal, Ventas o la Castellana, sin una planificación adecuada que minimice las molestias y garantice la fluidez del tráfico.
José Luis Martínez-Almeida ha respondido a las acusaciones de Reyes Maroto sobre los atascos y la falta de planificación de las obras en Madrid defendiendo la estrategia de movilidad de su Gobierno. El alcalde ha reivindicado que la Empresa Municipal de Transportes (EMT) transportó en 2024 a 475 millones de viajeros, “una cifra récord”, y ha destacado que el cien por cien de la flota ya es limpia, con un 20 por ciento de las líneas completamente electrificadas y la compra exclusiva de autobuses eléctricos. Además, ha recordado que la EMT ha vuelto a ofrecer gratuidad temporal en sus servicios como medida de fomento del transporte público.
En su intervención, Martínez-Almeida ha criticado al PSOE por no dar soluciones en Cercanías, señalando que el Gobierno central reconoce problemas que obligarán a los madrileños a esperar “dos años más” para ver mejoras en el servicio ferroviario. “Eso también es movilidad”, ha recalcado el alcalde, acusando a los socialistas de mirar hacia otro lado ante las dificultades cotidianas de los usuarios, tras las últimas declaraciones del Ministro de Transportes, Óscar Puente.
Respecto a las obras que están generando retenciones en distintos puntos de la capital, el regidor ha reconocido que hay afecciones, pero ha insistido en que "son inevitables cuando se acometen proyectos de gran envergadura" como el soterramiento de la A-5 o la remodelación de Castellana Norte. “Es más sencillo, como hicieron ustedes, poner semáforos en la A-5 que soterrar una autovía urbana que está a un metro de las viviendas de los vecinos de Latina”, ha dicho dirigiéndose a Maroto.
Almeida ha asegurado que el Ayuntamiento está “reevaluando continuamente” las actuaciones en la vía pública y adoptando medidas correctoras para mitigar los efectos sobre la movilidad. “Lo que pedimos a los madrileños es paciencia, porque esta es una ciudad en constante reinvención y necesitamos ejecutar las infraestructuras del futuro”, ha afirmado.
Martínez-Almeida: "No hay genocidio en Gaza"
A pesar de los más de 3.500 kilómetros que separan Madrid de la Franja de Gaza, el conflicto volvió a colarse en el pleno de Cibeles, como ya ha ocurrido en anteriores ocasiones. El Debate sobre el Estado de la Ciudad estuvo marcado por la política municipal, pero también por un intenso cruce de reproches sobre la posición del Ayuntamiento respecto a la guerra.
La socialista Reyes Maroto ha acudido al hemiciclo con una kufiya palestina, que ha dejado sobre su escaño, mientras varios ediles de Más Madrid (Nacho Murgui, Pilar Sánchez y Lucía Lois) mostraban su apoyo a Palestina con chapas, camisetas y pañuelos. Desde el gobierno local, José Luis Martínez-Almeida llegado a asegurar que “no hay genocidio en Gaza” y ha acusado a la izquierda de fomentar el antisemitismo con sus declaraciones y de querer, en última instancia, “acabar con el Estado de Israel”.
En el bloque de la oposición, Eduardo Rubiño, portavoz en funciones de Más Madrid, ha calificado de “medalla que llevan con orgullo” las sanciones anunciadas por Israel contra la vicepresidenta Yolanda Díaz y la ministra Sira Rego, en respuesta a sus posiciones políticas sobre el conflicto. Maroto, por su parte, ha reprochado al alcalde que en su intervención no hubiera “ni una sola declaración condenando la masacre en Gaza”. “En este momento están asesinando a niños y niñas en la Franja y callar ante una masacre es tomar partido por la inacción”, ha denunciado la portavoz socialista.
Rifirrafe entre Ortega Smith y Martínez-Almeida
El pleno también ha vivido uno de sus momentos más tensos en el cara a cara entre José Luis Martínez-Almeida y el portavoz de Vox, Javier Ortega Smith. El edil de Vox ha recomendado al alcalde leerle a su hijo el cuento de Pinocho “en primera persona”, a lo que el regidor le ha respondido que “ha debido de ser deprimente querer haber sido el vicealcalde de Pinocho, querer haber sido el vicealcalde de un mentiroso”.
El cruce ha ido subiendo de tono hasta que Ortega Smith ha llegado a comparar el respaldo electoral del PP en Madrid con el ascenso de Hitler en la Alemania de 1933, lo que ha provocado la indignación del primer edil. “Incluso para usted ha sido excesivo”, ha replicado Almeida, visiblemente molesto, subrayando que “la democracia se respeta cuando se respeta el voto, y los madrileños nos han respaldado mayoritariamente”.
Más allá de las alusiones personales, el enfrentamiento se ha derivado hacia cuestiones de gestión municipal. Ortega Smith ha reprochado a Almeida la aplicación de la tasa de basuras en Madrid, pero el alcalde le ha recordado que esa misma medida se ha aprobado en ciudades como Valencia, Valladolid o Alcalá de Henares con Vox en los equipos de gobierno. “¿Ha dejado de ser usted de Vox o Vox le ha abandonado a usted definitivamente?”, ha ironizado el regidor.
El alcalde también ha aprovechado para afear a Ortega Smith su doble cargo en el Congreso y en el Ayuntamiento. “Vinieron a denunciar los chiringuitos, pero usted ha sido el cargo público de este Ayuntamiento que más dinero ha ganado con diferencia al acabar el año. Tiene dos sueldos, dos despachos, y no se le ha encontrado ni en el Congreso ni en Cibeles”, le ha espetado.
Almeida ha insistido además en defender su política fiscal, reivindicando que “refinanciar la deuda no ha sido aumentarla” y que subir los ingresos “no ha significado subir los impuestos”, recordando que el PP los ha reducido. En materia de seguridad y migración, ha afirmado no tener “ningún problema en decir que hay que repatriar a los menas”, aunque ha matizado que “tampoco hay que señalarles a las puertas del centro”, porque “los delitos los cometen todos y la persecución debe ser igual para cualquiera que los cometa”.
El debate se ha cerrado con Almeida cuestionando la “superioridad moral” que, a su juicio, han exhibido tanto la izquierda como Vox, y lanzando una pregunta incómoda al portavoz: “Usted que presume de pureza, ¿comparte la alianza de su partido con Marine Le Pen, que defiende la inclusión del aborto como derecho en la Constitución Europea?”.