La operación especial de tráfico puesta en marcha este viernes con motivo del último fin de semana de agosto ha comenzado en la Comunidad de Madrid con relativa normalidad, aunque dos accidentes en la A-3 y la A-5 han provocado retenciones, junto a pequeñas complicaciones en la A-1.
Según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), el primer siniestro se registró poco después de las 18.00 horas en la A-3, a la altura de Rivas, donde un accidente ocasionó alrededor de dos kilómetros de retenciones en ambos sentidos.
Por su parte, en la A-5, a la altura de Arroyomolinos, otro accidente obligó a cortar el carril izquierdo, lo que generó hasta tres kilómetros de atasco. A estas incidencias se sumaron retenciones menores en la A-1, en las inmediaciones del Circuito del Jarama, coincidiendo con la salida de vehículos de la capital.
La DGT prevé 856.000 desplazamientos en las carreteras madrileñas durante este dispositivo, que se extenderá hasta la medianoche del domingo 31 de agosto. A nivel nacional, se esperan unos 5,06 millones de viajes de largo recorrido en este último operativo especial del verano.
Los desplazamientos estarán marcados tanto por la vuelta escalonada desde las zonas de costa y descanso hacia los grandes núcleos urbanos, sobre todo el domingo, como por los movimientos de salida hacia destinos turísticos propios de un fin de semana estival.
Además, Tráfico recuerda que durante estos días también se espera una alta afluencia en los principales ejes y pasos fronterizos, debido al retorno hacia países europeos de residencia habitual.