El Ayuntamiento de Madrid deja los deberes hechos antes de irse de vacaciones con la aprobación inicial del proyecto de la nueva Ordenanza de Terrazas y Quioscos de Hostelería y Restauración, en la última Junta de Gobierno municipal celebrada antes del parón estival. El texto queda ahora sometido a información pública y alegaciones hasta el próximo 10 de septiembre, coincidiendo con la vuelta de la actividad ordinaria en el Consistorio.
La nueva normativa, presentada por el Área de Vicealcaldía, Portavoz, Seguridad y Emergencias, busca establecer un marco jurídico completo y sistemático para regular tanto las más de 6.000 terrazas activas en la ciudad como los 50 quioscos de hostelería y restauración, conciliando su uso con el descanso vecinal, la accesibilidad y el respeto al entorno. Así lo ha explicado la vicealcaldesa y alcaldesa en funciones, Inma Sanz, quien ha señalado que se trata de un texto que “ordena, actualiza y da respuesta” a las principales demandas vecinales y del sector.
Esta nueva ordenanza llega tras la anulación por parte de los tribunales de la reforma aprobada en 2022, que fue tumbada por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid al detectar defectos formales en su tramitación, como la falta de evaluación ambiental y de impacto presupuestario, y por no haber pasado el trámite de información pública. El recurso posterior presentado por el Ayuntamiento fue inadmitido por el Tribunal Supremo en marzo de este año, por lo que volvió a quedar en vigor la normativa de 2013.
Menos burocracia, más control
El texto aprobado este jueves parte de la estructura de la ordenanza de 2013, pero recupera buena parte de los contenidos de la modificación de 2022, especialmente aquellos que fueron respaldados en la consulta pública celebrada en 2024. También incorpora recomendaciones de la Comisión de Terrazas, órgano colegiado que gana ahora un papel reforzado como garante de la visión global de ciudad y encargado de aprobar las excepciones o situaciones especiales.
Entre las principales novedades, destaca la simplificación de trámites administrativos. Se eliminan cargas innecesarias, se evita solicitar documentación de la que ya disponga el Ayuntamiento y se habilita la tramitación simultánea de procedimientos. De esta manera, las juntas municipales podrán centrar “más esfuerzos en la inspección y en controlar el cumplimiento de las condiciones de uso”, según ha subrayado Sanz.
La ordenanza refuerza las denominadas “ordenaciones conjuntas”, que permitirán establecer criterios específicos en zonas saturadas por terrazas o con valores históricos, paisajísticos o recientemente reconfiguradas. Estas ordenaciones serán impulsadas por las juntas de distrito y contarán con la participación activa de vecinos, áreas municipales implicadas y representantes del sector.

Aunque se mantienen los horarios fijados en 2022 (hasta la 1:30 h los fines de semana y vísperas de festivo durante el periodo estacional, y hasta las 00:00 h el resto del año), el régimen sancionador sí se endurece. La nueva ordenanza amplía y detalla las infracciones, mantiene los importes de las multas , pero eleva la gravedad de algunas infracciones, y, como novedad, incluye la posibilidad de extinguir licencias en caso de reincidencia, una medida que responde directamente a una de las principales reclamaciones vecinales.
En cuanto a los quioscos de hostelería, tanto de temporada como permanentes, se mantiene el régimen actual, con mejoras técnicas puntuales para clarificar su funcionamiento.
Momento de alegaciones
La ordenanza consta de 66 artículos organizados en siete títulos y cinco anexos técnicos. Finalizado el periodo de alegaciones, el equipo de Gobierno estudiará las propuestas recibidas antes de llevar el texto de nuevo a la Junta para su aprobación definitiva. El objetivo es que la nueva normativa sea debatida en el Pleno antes de que acabe el año y pueda entrar en vigor en 2026 con plena seguridad jurídica.
Mientras tanto, continúa aplicándose la ordenanza de 2013. El Ayuntamiento deberá revisar las licencias concedidas durante la vigencia de la normativa anulada de 2022, que ahora se encuentran en una situación de inseguridad jurídica. No obstante, el alcalde José Luis Martínez-Almeida ya aseguró en su momento que el Consistorio contaba con un plan de contingencia para evitar impactos negativos tanto en vecinos como en hosteleros, y que el nuevo texto garantizaría ese equilibrio que la ciudad necesita.