Las obras del colegio Yvonne Blake, en Fuenlabrada, acumulan ya 19 años de retrasos, dejando a cientos de alumnos y familias en una situación de precariedad educativa. La falta de espacio y las instalaciones inadecuadas son algunos de los problemas que llevan casi dos décadas sin resolverse, lo que ha generado un creciente malestar entre los padres y madres del alumnado. Menos palabras y más hechos. Esto es lo que piden las familias: "Espacio físico en el colegio ahora mismo no hay, y el año que viene vuelven a entrar dos clases de tres añitos", señala Miguel Ángel Sanz, presidente de AMPA del centro educativo.
El barrio de El Vivero es una de las áreas con mayor crecimiento demográfico de Fuenlabrada y, por tanto, necesita un elevado número de plazas escolares. El colegio ha ido construyéndose por fases, incorporando aulas a medida que van pasando los cursos escolares. Encierros, protestas y otras reivindicaciones de las familias afectadas han puesto de manifiesto la falta de planificación política en un proyecto que no solo afecta a los estudiantes, sino también a las familias que ven cómo se retrasan "una y otra vez las promesas" de ampliación y mejora. “Nosotros hicimos un encierro en mayo de 2023 viendo que no se construía nada. Se aceleró un poco la obra y nos hicieron un aulario”, añade Sanz.
"Nos dijeron que iban a hacer un aula, pero no para las clases"
El proyecto inicial contemplaba la construcción de nuevas aulas, espacios deportivos y zonas comunes, pero las obras, que comenzaron en 2007, se paralizaron en varias ocasiones debido a problemas presupuestarios y administrativos. Se anunció como colegio de Infantil y Primaria, pero se inauguró con tan solo seis aulas, para los niños de tres, cuatro y cinco años. El resto se construiría a medida que los alumnos fueran creciendo. Pero la ampliación nunca llegó y las familias de casi 200 alumnos llevan años luchando por ella. No solo les faltan aulas, también una biblioteca y un pabellón, en definitiva, más espacio porque "el próximo año no habrá para todos los niños", denuncian las familias.

Las familias se sienten abandonadas y desde el Ayuntamiento de Fuenlabrada califican la situación de "insostenible". El Ayuntamiento puso el suelo a disposición de la Comunidad de Madrid en el año 2007, a petición de la administración regional. Si continúa con los plazos establecidos por el Gobierno regional y no hay nuevos retrasos sobrevenidos, tardará 19 años en estar listo: “Es el colegio que más años habrá tardado en construirse en la ciudad”, asegura Isidoro Ortega, concejal de Educación del Consistorio fuenlabreño.
La construcción del colegio no empezó en realidad hasta 2019. Ese mismo año se comenzaron a impartir algunas clases. En los tres años siguientes, los alumnos que pasaban de Infantil a Primaria no disponían de espacio para asistir a las clases y se vieron obligados a utilizar como aulas el comedor, la zona de psicomotricidad y otras áreas destinadas a otros usos. El tiempo fue pasando y el colegio siguió igual, cuentan las familias: "Nos dijeron que iban a hacer un aula, pero no para las clases, sino para gestionar el colegio”, añade el presidente del AMPA.
"Supone un grave perjuicio a las familias del barrio de Vivero, al retrasar aún más la finalización del centro"
Con cada año que pasa, el descontento entre los afectados aumenta, y la comunidad educativa del Yvonne Blake exige que las promesas se conviertan en realidad. Durante todo este tiempo en el que se ha ido construyendo el colegio por fases, el Ayuntamiento, junto con la Asociación de Madres y Padres del Yvonne Blake, la FAPA Giner de los Ríos y los sindicatos, ha reclamado de manera constante la finalización de las obras. El Consistorio exige al Gobierno regional que adopte las medidas necesarias para acelerar las obras y que esté operativo para el próximo curso escolar. El grupo socialista, a instancias del PSOE fuenlabreño, ya presentó en la Asamblea de Madrid una enmienda a los presupuestos de la Comunidad en este sentido, pero el PP votó en contra de la propuesta generando, matizan fuentes municipales, "un grave perjuicio a las familias del barrio de Vivero, al retrasar aún más la finalización del centro".
En el seno del Pleno municipal de la localidad, el Ayuntamiento ha aprobado esta semana una moción respaldada por los concejales del PSOE, Vox y Más Madrid y en contra el Partido Popular. "Nosotros teníamos la herramienta jurídica, que era la modificación de los presupuestos, pero lo tumbaron, por eso hemos hecho el Pleno. Hemos traído esta propuesta para que toda la ciudadanía colaborase y todas las fuerzas políticas del Gobierno se retrataran”, concreta el edil de Educación. Y añade: “Han presumido de la construcción del colegio por partes, pues deben aprender ahora, después de tantos años, a hacer turnos para hacerlo más rápido”.
Por su parte, fuentes de la Consejería de Educación del Gobierno regional explican que la Comunidad de Madrid "ya ha aprobado la adjudicación de las obras que comenzarán en cuanto el Ayuntamiento de Fuenlabrada otorgue la licencia para hacerlas". Unas actuaciones que suponen una inversión de 4,3 millones para ampliar y finalizar el colegio público Yvonne Blake, "que funciona con normalidad con sus infraestructuras actuales", añaden. Desde el Consistorio fuenlabreño indican "que no hemos podido darles la licencia todavía porque han dejado el proceso de concesión a medias. Está todo preparado y estamos en contacto permanente para que terminen el proceso que requiere cualquier concesión de licencia de obra. La empresa adjudicataria de la obra no ha efectuado el pago de la tasa, sin la cual no se puede conceder la licencia". Además, añaden, " tienen pendiente una subsanación del proyecto que no han hecho y que se lo hemos hecho saber con tiempo suficiente. Nuestros técnicos están desde hace semanas requiriéndoles que hagan efectiva la subsanación y la tasa, y así poder emitir la licencia. Somos los primeros interesados en agilizar su realización, 19 años llevamos esperando y en todo este proceso no ha habido más que incumplimientos por parte de la Comunidad de Madrid".
El proyecto tiene previsto la construcción de 12 aulas de Primaria, cuatro de desdobles y de apoyo, aulas específicas, biblioteca, gimnasio y pista deportiva.
El acuerdo alcanzado en el Pleno del Ayuntamiento de Fuenlabrada será remitido tanto a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, como a la comunidad educativa del colegio Yvonne Blake. El objetivo principal es evitar más retrasos en el desarrollo de las infraestructuras y asegurar que el colegio esté operativo de cara al próximo curso académico. Además, se busca contribuir de manera efectiva a la descongestión de otros centros educativos en la zona, promoviendo una educación de calidad y un entorno adecuado para los estudiantes, las familias y el personal docente.