Durante el año 2020, en pleno confinamiento por la pandemia de la Covid19, el estadio Vicente Calderón fue definitivamente derribado. Desapareció un obstáculo que impidió cerrar en toda su longitud el parque de Madrid Río tras el soterramiento de la M30. A la altura del estadio, los vehículos emergían a la superficie y circulaban bajo el graderío del histórico campo de fútbol del Atlético de Madrid. Cuando el club se trasladó al nuevo estadio, que inicialmente fue conocido como la Peineta, se pudo empezar a planificar el fin de la extraordinaria obra, emprendida por Alberto Ruiz Gallardón, que transformó radicalmente el Oeste de la Capital. No sin constantes protestas y acciones judiciales de los partidos y asociaciones de izquierdas. Hoy se reclama todo lo contrario: que se prolonguen los soterramientos.
El paisaje urbano en la orilla izquierda del Manzanares se ha transformado. Primero fue la desaparición de la antigua fábrica de cervezas Mahou, con el inicio de un nuevo desarrollo urbano (que llevará nombres teatrales…) con creación de viales y jardines. Tras el derribo del Vicente Calderón se ha completado la urbanización de una gran superficie. El nuevo tramo del parque Madrid Río se abrió a los paseantes el pasado 9 de diciembre.
La solución que finalmente se adoptó para este tramo no ha estado exenta de polémica. Elevar el paseo sobre un talud, construyendo un gran muro que ya está siendo vandalizado por los grafiteros, no ha gustado a los vecinos de la zona. La ampliación se ha producido entre los puentes de Toledo y San Isidro, salvando por debajo el ramal del tráfico hacia el Paseo de Extremadura y en superficie el de San Isidro, con un paso peatonal regulado por semáforo. La conexión con el trazado original se completa a la altura del puente del Principado de Andorra, más conocido como el de la Y. Son más de seiscientos metros en los que se han plantado 1.200 árboles, pinos sobre todo. Se ha habilitado una zona de juegos infantiles junto al puente de San Isidro. En lo alto del talud se ha construido un mirador sobre el río Manzanares. Una vía para ciclistas recorre todo el tramo nuevo. A lo largo de todo este recorrido se han habilitado accesos mediante escalinatas y rampas.
Una de las novedades más destacadas es la creación de una zona estancial a nivel de la calle en el Paseo de los Melancólicos, a la altura del Instituto del Gran Capitán.
Como es lógico, la plantación de las especies vegetales se ha producido durante la estación otoñal con el propósito de que comiencen a desarrollarse a partir de la primavera. Será entonces cuando se podrá apreciar la magnitud de la zona verde. En estas obras se han invertido doce millones de euros. El Ayuntamiento se ha comprometido a iniciar en este año 2025 la construcción de una nueva pasarela sobre el Manzanares que proporcione otra conexión entre Carabanchel y Arganzuela.
La carretera de circunvalación M30 se abrió al tráfico el 11 de noviembre de 1974. Ha cumplido, por tanto, medio siglo. El año 2004 comenzaron las obras de soterramiento del tramo entre Legazpi y el puente de la Reina Victoria, con la consiguiente creación del parque Madrid Río. Desde principio del año 2007 comenzaron a abrirse distintos tramos del recorrido y sus correspondientes ramales.
El estadio Vicente Calderón se inauguró el 2 de octubre de 1966. Se estuvieron disputando partidos hasta mayo del año 2017. La antigua fábrica de Mahou llevaba más tiempo en el distrito, desde 1962. Tras su cierre, el derribo comenzó en enero de 2011. En poco más de una década, la transformación de esta zona de Arganzuela ha sido radical, y todavía no se ha culminado.