La calle Antonio Leyva continuará cortada tres o cuatro semanas más por el "enorme socavón" que produjo la rotura de una tubería del Canal de Isabel II en la calle Marqués de Vadillo el pasado jueves, que provocó cortes circulatorios e importantes retenciones en la M-30 y dejó garajes y bajos inundados en la zona.
Así lo ha explicado este miércoles el delegado de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, Borja Carabante, en una entrevista en Telemadrid en la que ha pedido disculpas a los vecinos por las molestias ocasionadas.
Como consecuencia del suceso que tuvo lugar el pasado jueves, se anegó el área cercana a la glorieta, donde se cortaron todos los accesos desde las calles Antonio Leyva, Antonio López y General Ricardos, y se obligó a cerrar al tráfico varios ramales de la M-30.
"Todo el agua que salía de esa tubería cayó a la Calle 30, que pasa por debajo del río y a veces se convierte en el punto donde se canaliza el agua. Llegó a acumularse hasta cuatro metros de profundidad de agua", ha recordado Carabante.