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Aceite de marihuana, la verdad tras las muertes por cigarrillo electrónico en Estados Unidos

jueves 05 de diciembre de 2019, 10:45h
En los últimos meses, se ha registrado un importante aumento de la mortalidad en personas que utilizan cigarrillos electrónicos en Estados Unidos.
Aceite de marihuana, la verdad tras las muertes por cigarrillo electrónico en Estados Unidos
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Las autoridades sanitarias de Indiana, el Departamento de Salud Pública del Condado de Los Ángeles y también el de Minnesota, informaban a comienzos de septiembre de una serie de defunciones que tenían en común el uso de vapeadores. Desde entonces, las cifras han seguido aumentando a ritmo lento, pero constante, desatando una alarma entre los consumidores.

Una noticia de la que se han hecho eco numerosos medios, y con la que no se ha tardado en señalar la composición de los líquidos de estos aparatos, como también su funcionamiento, como los posibles culpables de las muertes. Los problemas respiratorios graves de todas las personas que han acabado en los hospitales, y también teniendo un más que triste destino, han sido motivo suficiente para apuntar a este producto alternativo.

Pero la realidad va más allá de lo que parecía a simple vista. Un profundo estudio ha demostrado cuál era el auténtico origen de estas muertes, y poco tenía que ver directamente con el vapeo, sino más bien con la dudosa procedencia de los productos usados para producir su líquido, amén del ingrediente principal para darle forma. Los pacientes habían estado usando aceite de marihuana procedente del mercado negro.

La verdad tras las muertes por vapeo en EEUU

El principal conflicto entre ese factor común de los pacientes y el funcionamiento del cigarrillo electrónico es que no está diseñado ni pensado para usar ese tipo de ingrediente. Este dispositivo ha sido diseñado para funcionar con glicerina vegetal, aromas y propilenglicol, amén de un extra de nicotina para las personas que la necesiten, sobre todo aquellas que estén intentando dejar el tabaco tradicional. Todos estos compuestos han sido analizados previamente y aprobados para su consumo en países de la Unión Europea, entre ellos el nuestro.

España, particularmente, tiene una legislación más dura que la exigida por la unión europea y mucho más exigente que la existente en Estados Unidos, por lo que el consumo de líquidos de cigarrillo electrónico en vaper o cigarrillos electrónicos como los ofrecidos por tiendas como VitalCigar.es son seguros en España y están regulados y aprobados por sanidad. Aquí no hay lugar para el miedo que está empezando a generarse en territorio americano.

La raíz del problema en América

Varias autoridades de dicho país han comenzado a recomendar el abandono del cigarro electrónico, cuando la realidad es muy diferente. El problema en Estados Unidos es la falta de regulación del mercado de las sustancias utilizadas para el VAPE, lo que está llevando a una gran confusión en cuanto a sus propiedades o incluso a su forma de ser utilizado.

Los consumidores han buscado alternativas más económicas, o composiciones diferentes, para rellenar el depósito de sus cigarros electrónicos, y eso es lo que ha provocado toda una cascada de fallecimientos en los últimos meses. Una concentración demasiado puntual, una que delata que ha habido un cambio en la tendencia de consumo que ha sido el auténtico motor de estos tristes acontecimientos.

Y es que ha surgido cierta tendencia a buscar en otros mercados diferentes a los oficiales, a mirar opciones en mercados ilegales para conseguir otros sabores o incluso otros efectos. El análisis de varios casos ha delatado que los líquidos usados en los cigarros electrónicos tenía una base hecha con un compuesto psicotrópico de la marihuana, un aditivo contaminado que tendría unos niveles de vitamina E inadecuados. Algo hecho con el fin de conseguir un efecto diferente al inhalar el vapor, o simplemente por dar otro sabor mucho más diferente a este.

¿El problema? Que el aparato no está pensado para ese tipo de compuesto, y que además, este no ha pasado por los estudios y controles de calidad necesarios para llegar al mercado, de ahí que las vías de adquisición no hayan sido las oficiales. La falta de control y el desconocimiento han propiciado un aumento de los ingresos en hospitales por insuficiencias respiratorias y problemas pulmonares, y todos los casos con estos cigarros electrónicos mal empleados como trasfondo.

Los síntomas de los pacientes

Más de 150 casos con jóvenes ingresados en hospitales de 16 estados diferentes de América han hecho falta para que el Centro para el Control y la Prevención de las Enfermedades haya decidido tomar medidas y comenzar a mover ficha. De hecho, las cifras no han hecho más que subir, hasta el punto de superar los 300 pacientes en más de 25 estados diferentes.

Casos de fiebres, fatigas, vómitos o incluso diarreas se han registrado en todos estos pacientes ingresados desde el pasado mes de septiembre. Mientras tanto, las investigaciones siguen adelante para encontrar el origen del suministro del componente ilegal, como también para tratar a todos estos casos que, en algunas ocasiones, han llegado a ser mortales.

Afortunadamente, en España la regulación es mucho más elevada y el control existente permite que los consumidores puedan tener una mayor tranquilidad a la hora de comprar los líquidos para recargar sus cigarros electrónicos. Nuestro país exige a los distribuidores vender productos que hayan pasado los correspondientes controles de calidad, y cuyo uso haya demostrado que no tiene nada de pernicioso para el ser humano.