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El asalto a viviendas aumenta, la mejor defensa un sistema de alarmas

El asalto a viviendas aumenta, la mejor defensa un sistema de alarmas
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lunes 16 de septiembre de 2019, 15:11h

La delincuencia es un problema derivado de una sociedad que no encuentra un punto orgánico equilibrado entre la educación, la calidad de vida y las leyes. En España venimos sufriendo este deterioro constante debido a políticas más interesadas en crear inestabilidad, miedo y manipulación que progreso social, con lo que nos encontramos en un país en el que aumentan las diferencias de clases, y las bajas, de nuevo las más perjudicadas, se convierten en nidos de delincuentes que ponen en jaque la seguridad de todos nosotros.

Hasta que no prevalezca un interés global por mejorar la calidad de vida de la sociedad en su conjunto, no comenzaremos a reducir los altos niveles de robos que venimos padeciendo, y es que, un año más, los robos con fuerza en domicilios de nuestro país aumentan, esta vez casi un 2 % más.

El aumento de robos se da con mayor incidencia en periodos vacacionales, cuando los ladrones observan que la vivienda lleva algunos días sin inquilinos y tienen más facilidad para entrar y no ser sorprendidos.

Alarmas para casas sin luz

Queda en manos de los más interesados, es decir, de las familias y de los propietarios de inmuebles, aplicar las acciones oportunas que eviten la entrada de los cacos. De entre todas ellas, la que más asaltos evita es la colocación de alarmas. Instalar un sistema de alarmas de calidad, como las alarmas para hogar de trablisa, proporciona la seguridad y la tranquilidad que todos deseamos para nuestros hogares y locales comerciales. Y es que Trablisa ofrece un sistema de alarmas para hogares que desconectan la luz cuando la familia se va de vacaciones.

El modelo de alarmas antiocupación que ofrece Trablisa aporta seguridad tanto en aquellas viviendas que se quedan deshabitadas en periodos vacacionales y se les desconecta el fluido eléctrico y de aquellas otras que permanecen sin inquilinos por estar destinadas al alquiler, que se convierten en las víctimas propicias para la actuación de los llamados “ocupas”, y para aquellos grupos de ladrones profesionales que se han especializado en el robo de casas vacías.

Grupos de delincuentes especializados que aumentan y proliferan desmesuradamente, ya sea por efecto de la crisis o por ser un sistema de robo que ofrece muy poco nivel de peligrosidad para los asaltantes, aunque en ocasiones los cuerpos de seguridad del estado consiguen atrapar a estos profesionales, como nos cuenta esta noticia en la que detienen a banda de atracadores de casas en Madrid que actuaban marcando pisos vacíos.

Existen un variado número de tipos de alarmas, como estas que actúan sin fluido eléctrico, veamos a continuación las más populares, para que podamos elegir con acierto cuál es la que más nos interesa colocar en nuestra vivienda o en nuestro negocio.

Tipos de alarmas

Podemos hacer varias divisiones y subdivisiones hasta encontrar la más acertada y eficaz para nuestras necesidades específicas.

Hogares o locales

La primera gran división que existe en el mundo de las alarmas está relacionada con el inmueble a proteger, si se trata de una vivienda o de un local comercial. Sus diferencias estarán definidas por los accesorios que precise cada caso, además de la contratación de servicios de seguridad adicionales que se contraten con la empresa de seguridad. Del mismo modo, existen diferencias según el tipo de propiedad (vertical, chalet, casa de campo…), o entre un local en un centro comercial, una tienda a pie de calle o una nave industrial.

Con cables o inalámbricas

Aunque lo más habitual son las que necesitan cable, los avances tecnológicos han puesto en igualdad de rendimiento ambas alternativas, ya que se han desarrollado los detectores y los sensores necesarios para que la información de una violación se pueda trasladar en forma de ondas de radio.

Alarmas con o sin contrato

Esta diferencia es relativa a los servicios adicionales que puedes contratar mediante el pago de una cuota mensual, con la cual se consiguen una serie de beneficios que redundan en la seguridad y en la tranquilidad del propietario del inmueble. La base de este contrato reside en la conexión constante que se establece entre la alarma del local o de la vivienda con una Central Receptora de Alarmas, la cual se encarga de analizar y verificar el asalto y avisar a la policía, en primer lugar, y al propietario después. Si no se realiza este contrato, el salto de la alarma y las acciones posteriores quedan en manos exclusivas del propietario.

Alarmas con o sin cámara

Si hay algo que realmente tranquiliza al propietario es tener una cámara que se active con cada salto de alarma, una cámara que podrá visualizarse desde un ordenador o desde un dispositivo móvil, pues transmiten en tiempo real, captando al ladrón o comprobando que ha sido una falsa alarma sin tener que trasladarse al negocio o a la vivienda si estamos de vacaciones.

Tres grados de alarmas

Efectivamente, podemos elegir entre tres grados de seguridad al instalar una alarma y que vendrá definido por el tipo de propiedad que vamos a proteger. De este modo, las alarmas de grado 1 son las más bajas, no están conectadas a ningún centro de alarmas ni a la policía. Las de grado 2 están destinadas principalmente a viviendas y a la gran mayoría de negocios, y las de grado 3 son las que se encargan de proteger objetos de valor o grandes cantidades de dinero, casas de alto nivel donde existen cajas fuertes, lugares donde se almacenan mercancías peligrosas o delicadas y también oficinas donde se guardan documentos especialmente sensibles.