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Entretenimiento de calidad para los más pequeños

Entretenimiento de calidad para los más pequeños
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lunes 16 de septiembre de 2019, 15:07h

Cuando llegan los niños a nuestras vidas se nos acabó el aburrimiento, ya tenemos algo en lo que pensar todo el tiempo, alguien a quien prestar atención y al que cubrir todas sus demandas, que no son pocas.

Como norma general, pensamos en alimentarlos, protegerlos del frío en invierno y del calor en verano, darles cariño y mantenerlos saludables, darles educación y conocimientos. Pero también tenemos que contemplar su propio entretenimiento, no solo con juguetes y televisión, también con actividades lúdicas de calidad, como la asistencia a teatros o a animaciones infantiles educativas como las que podemos encontrar en el enlace siguiente; animacionespingu.es/animaciones-infantiles-en-madrid/, para que al mismo tiempo que disfrutan aprendan valores y otra forma de pasarlo bien.

Gracias a la empresa referenciada, Animaciones Pingu, podremos llevar este tipo de entretenimiento a nuestra propia casa, convirtiendo cualquier día en un momento especial de risas y entretenimiento, y si se trata de un evento como un cumpleaños, los animadores de esta empresa no tienen rival.

Y es que cuando pensamos en el entretenimiento para nuestros niños debemos pensar en actividades que estimulen su celebro de forma positiva, algo que debería comenzar a realizarse a la edad de 4 años, momento en el que necesitan de nuestra parte que estemos más pendientes de ellos que nunca, no solo para estimularlos, sino para dejarlos actuar libremente bajo la supervisión permanente de un adulto, pues será su propia imaginación la que le vaya suministrando ese estímulo que de forma natural necesitan para su desarrollo.

Las obligaciones de los adultos

Un adulto debe, sobre todo en los espacios abiertos, estar pendiente todo el tiempo de los pequeños, sin actuar más que en caso necesario, sin interponerse entre el pequeño y su juego.

Control y seguridad

Para ello deberá permanecer cerca de él con las manos libres y siempre preparado para actuar, no perder la noción de la realidad mirando el móvil o sosteniéndolo en la mano que impida la actuación rápida sobre el pequeño, mejor utilizar carcasas de móvil colgantes para que podamos coger al nene, evitar que el carrito se vaya o llevar nuestro bolso, y es que la vida de una madres es complicada y, en la mayoría de las ocasiones, hay demasiadas cosas que controlar.

El móvil es uno de los aparatos que más nos distrae, haciéndonos perder la noción del tiempo, recurriendo a ellos una y otra vez, por eso las fundas de móvil de Hanek, los famosos y populares haneks, se han convertido en el complemento ideal para las madres modernas que necesitan liberar sus manos y contestar a las posibles llamadas al móvil sin tener que quitar la mirada de sus hijos buscando el smartphone en sus bolsos. Una joven empresa de Barcelona que, con solo un año de vida, comienza a explorar nuevos territorios exportando sus fundas al resto de países europeos de nuestro entorno.

Jugar con ellos

Pocos dan la importancia que se merece al hecho de que padres e hijos compartan momentos de juegos en común, aunque los niños hasta los 8 años, como mínimo, lo estén deseando. Desgraciadamente, son los padres los que no solemos poner el entusiasmo y dedicación que merecen, ya sea por los horarios de trabajo, el cansancio, las tareas domésticas… pero esto es algo en lo que debemos esforzarnos y, por muy ocupados o cansados que estemos, jugar con ellos 15 o 20 minutos diarios, aunque pocos, son suficientes para estrechar y afianzar las relaciones entre padres e hijos, que con el tiempo tienden a dilatarse. Juega con ellos, interésate por sus juegos, adáptate a su forma de jugar, no lleves las normas ni tu forma de hacer las cosas a su mundo, solo participa, el tiempo te demostrará lo útil que fueron esos momentos.

El papel del adulto en el juego del niño

Cuando el padre o la madre decide jugar con el niño, los expertos recomiendan adoptar una actitud de pasión y de discreción.

La pasión está referida al momento previo al juego, considerada como más importante que el juego mismo. En este sentido es obligación del adulto garantizar un espacio seguro y estimulante para el desarrollo del juego, proporcionarles tiempo, calidad en los materiales que usen para esos momentos de diversión y la creación de un ambiente propicio, transmitir a los niños un deseo sincero de jugar con ellos, y que eso no les va a coartar lo que ellos hacen o dicen. Debemos proporcionar, por tanto, todos los elementos que garanticen que puedan desarrollar su juego con la máxima libertad y plenitud posible.

Durante la fase del juego, propiamente dicho, es cuando debemos actuar con discreción, es decir, tenemos que mantener un clima cálido y de confianza, que permita el desarrollo del juego en libertad, crear un espacio sin prisas, dando tiempo, disfrutando del presente, permitir el error, puesto que en un juego todo ha de ser posible, por lo tanto, el error no existe. También debemos conocer y valorar los sentimientos que aparecen en el juego, sin juzgarlos, permitir y motivar el uso no convencional de los objetos y de las ideas, permitir libremente que cualquier objeto tome una dimensión distinta, dando preferencia a la imaginación, motivar y estimular sin prisas, ni objetivos a cumplir, es decir, sin presión, transmitir hábitos de cuidado sobre los juguetes y objetos, establecer normas y límites para poder saltárnoslos, interesarnos por sus gustos y aficiones: lo que les interesa debe también interesarnos a nosotros, buscar la complicidad en el juego y, sobre todo, permanecer alegres y positivos, con sentido del humor, disfrutando con este tiempo de juegos igual que ellos.