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El auge de la videncia desde la implantación de la red

lunes 22 de abril de 2019, 11:39h

Las videntes buscan retos. No les importa que se les pregunte directamente sobre algunos asuntos, y tienen bastante con saber el día de nacimiento de sus usuarios. A continuación hablamos de un don del que muchos discrepan.

El auge de la videncia desde la implantación de la red
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Todo el mundo pasa por alguna situación que le lleva a buscar en la red tarots o videntes que puedan arrojar algo de luz a una etapa de confusión personal, pero la competencia de videntes es mucha y a veces no se sabe donde encontrar a los verdaderos profesionales.

También es frecuente que al realizar una búsqueda de este estilo se haga con la coletilla de tarot barato o económico, para descartar de entrada los videntes que cobran mucho dinero. Según se puede leer en el mejor tarot economico: https://www.videnteytarotista.com/ un buen vidente no hace diferencia entre tiradas baratas o caras.


Las videntes sin preguntas


La cuestión que impulsa a las videntes sin preguntas, dicen, es ayudar a los demás. Para ello deben de aprender a canalizar su don natural y la mayor parte lo hace a través de la astrología, la numerología o el Tarot.

El Tarot de Marsella es un método adivinatorio del que ya se tenía conocimiento en el Antiguo Egipto pero no fue desarrollado hasta siglos posteriores. Las videntes sin preguntas pueden ponerse a prueba, incluso lo requieren. No les importa ser sometidas a retos porque son conscientes de que tienen un don que les da la posibilidad de predecir lo que va a ocurrir a corto y largo plazo.

Los usuarios suelen acudir a ellas con cierta aprensión, ya que nadie quiere recibir una noticia negativa y es aquí cuando debe de entrar en acción la delicadeza y el “savoir faire” de la vidente. En www.videntesinpreguntas.es atienden a diario muchas llamadas sobre todos los temas, sin embargo todas se resumen en amor, salud y dinero, los asuntos que más importan a la gente, sea cual sea su género y clase social.

Los usuarios de estas artes adivinatorias


Muchos usuarios de videntes sin preguntas lo único que buscan es hablar teniendo a alguien que les escuche y esto es lo que hacen las videntes que no tratan de complacer por complacer si no que dicen lo que ven a través de sus tiradas teniendo una sola seña de la persona: su fecha de nacimiento.

Si hasta hace poco tiempo, las mujeres entre 40 y 60 años eran las mayores consumidoras de tiradas telefónicas y de todo tipo de consultas de videntes, en los últimos años ha crecido exponencialmente el número de hombres que también acuden a ella, nada menos que un 34%.

Sigue siendo muy difícil realizar estadísticas acertadas sobre los usuarios de estas artes adivinatorias, mucho más cuando en ellas se impone la discreción, pero lo único cierto es que los teléfonos de las videntes no dejan de sonar durante todo el día.


El negocio de la videncia genera todo tipo de debates

Del mismo modo que el negocio de la videncia está en auge y mucho más desde la implantación de Internet, también cuenta con muchos detractores que arguyen que no hay nada de razonable en su método, que todo está sujeto a una fé ciega en lo que la videncia dice, sin que esto esté sustentado sobre una base tangible.

Adelantarse a los acontecimientos es lo que hacen las médiums y videntes, algo que en muchos casos puede ser una suerte o una desgracia, según nos cuenta la vidente sin cartas ni gabinete más demandada de la red que atiende personalmente y lo hace sin servirse del tarot.

Esta mujer, a la que avalan 30 años de experiencia, argumenta que el futuro no está escrito, de modo que tiene una manera mucho más positiva y menos limitada de ver y entender las cosas que muchas compañeras suyas. Entiende que su trabajo pasa por advertir a sus clientes de lo que les puede pasar, pero reconoce la capacidad humana de alterar los acontecimientos cambiando las decisiones.