www.madridiario.es

AENC, un avance incuestionable

jueves 05 de julio de 2018, 07:57h

En el ADN de las Comisiones Obreras está escrito que el binomio presión/negociación es el camino para avanzar. Una vez más, esta senda ha vuelto a evidenciar su utilidad con el Acuerdo por el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC). La rúbrica oficial se habrá realizado esta mañana de jueves entre los secretarios generales confederales de CCOO, UGT y los representantes de CEOE y CEPYME, una vez que el documento ha sido refrendado por las estructuras de las organizaciones.

Seguro que habrá voces que critiquen este acuerdo por no ser la panacea, pero nadie puede negar que se trata de un avance incuestionable, tanto por su contenido explícito, como por su potencialidad, por las puertas que abre en el inmediato futuro. Este IV AENC es el armazón imprescindible en los próximos dos años y medio para acometer la acción sindical desde el sindicalismo de clase en toda España y con especial intensidad en la Comunidad de Madrid. Va a ser un instrumento muy efectivo en la recuperación del poder de los trabajadores y trabajadoras en la negociación colectiva.

La recuperación económica en nuestra región está dejando fuera a la juventud y a las mujeres, tanto en cifras de paro, como en contrataciones precarias, y este AENC, aunque se refiere a toda la clase trabajadora, afecta fundamentalmente a estos sectores más desfavorecidos.

En negro sobre blanco este acuerdo beneficiará a más de diez millones de trabajadores y trabajadoras. Con él se implantarán los mil euros, 14 pagas, en los convenios colectivos como salario mínimo de convenio (14.000 euros anuales), lo que afecta a 2.226.000 trabajadores y trabajadoras. Según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), en muchos casos esta subida puede suponer un 38 por ciento, y en la mayoría de los convenios entre el 12 y el 20 por ciento.

Por otra parte, pese a las reticencias iniciales de la CEOE, y gracias a la movilización, se han fijado para el periodo 2018-2010 subidas salariales fijas en torno al 2 por ciento, más un 1 por ciento variable. No podemos obviar que el salario medio en España entre los jóvenes de 20 y 24 años es de 11.326 euros, o que, por ejemplo, el salario medio en hostelería es de 14.125.000 euros al año.

Todo ello son datos que revelan la importancia práctica de este acuerdo para millones de personas. Cifras como que la mitad de las personas con un puesto de trabajo en España cobran por debajo de 19.432 euros o que el salario más frecuente es de 16.497 euros.

Un elemento especialmente novedoso, que habría que aplicar con cierta urgencia, es el referido a la posibilidad de que ante problemas económicos en aquellas empresas con una tasa de temporalidad muy baja, se vaya a escenarios de reducción de jornada. Todo ello con acuerdo sindical, para evitar despidos y con una prestación pública de la Seguridad Social que compense la caída de los salarios.

Se trata del modelo alemán kurzarbeit, que podría ser muy práctico para evitar la temporalidad y que el despido sea la forma de ajuste empresarial. Un modelo que, además, no conlleva una pérdida de derechos laborales y que fomenta la formación permanente en las empresas.

Es decir, lo acordado es muy relevante, especialmente tras una etapa de empecinamiento patronal que negaba el diálogo y que contaba con la complicidad del Gobierno del PP, que ha luchado con denuedo por la desaparición del sindicalismo de clase. También es cierto que por sí mismo el documento no resuelve problemas si no se combina de una acción sindical que tiene que fortalecer la negociación de los convenios en los próximos dos años y medio.

Respecto a la potencialidad del acuerdo, éste sitúa a los agentes sociales en una mejor posición para abordar una negociación tripartita con el nuevo Gobierno de Pedro Sánchez que debata sobre legislación laboral, protección social o pensiones.

En ese escenario de apuesta por el diálogo y oportunidad a la negociación hay materias tan relevantes como la modificación del artículo 42 del Estatuto de los Trabajadores para que se regule la subcontratación. Esto es, hay que garantizar que en todas las empresas contratistas y subcontratistas de España se garantice la aplicación del convenio colectivo de referencia y evitar la situación de dumping y explotación que se está dando en multitud de sectores, especialmente los más feminizados.

Asimismo se apuesta contra la brecha salarial, con una legislación que iguale salarios y permisos entre hombre y mujer sin discriminación. Y se compromete atacar la desigualdad en los complementos salariales, uno de los factores que más brecha provocan.

En definitiva, los sindicatos de clase hemos apostado por el diálogo pero dejando meridianamente claro a empresariado y Gobierno que si no hay reparto de la riqueza habrá conflicto.

Jaime Cedrún
Secretario general de CCOO de Madrid

Jaime Cedrún

Secretario general de CCOO Madrid

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Madridiario

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.