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Otoño en Madrid

martes 31 de octubre de 2017, 10:26h
El otoño no deja indiferente a nadie: o se ama, o se odia. A muchos, ver cómo se caen las hojas de los árboles, les provoca tristeza, o apatía. Pero el otoño no sólo significa días más cortos y noches más largas, es también puentes apetitosos en los que viajar por España, aprovechando las promociones de algunos hoteles en Madrid u otras ciudades para estas fechas.
Otoño en Madrid
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Y es que en cuanto se guardan las cosas de la playa, se vuelve al cole definitivamente y se ve cómo septiembre avanza por el calendario mientras se canturrea Green Day, nuestro inconsciente y nuestro consciente maquinan la próxima escapada.

Aparte de las festividades de diversas comunidades autónomas que han caído en lunes, a nivel nacional, el primer puente, es el del Pilar en jueves. Esto hace que muchas personas se cojan el viernes libre – que no es lo mismo que cogerse un lunes – y aprovechen a hacer un viaje con la familia o los amigos.

Siendo pocos días y con el gasto de las vacaciones de verano aún presente, destinos nacionales suelen ser una muy buena opción. Así, Madrid y sus alrededores se plantean como una muy buen alternativa para los viajeros que podrán visitar, no sólo la capital, si no otras ciudades de las Castillas también cercanas, como Toledo, a sólo media hora, Segovia o Ávila.

Además, el concepto de turismo cada vez está cambiando más. Los visitantes ya no son meros observadores, cada vez quieren ser más protagonistas y vivir la ciudad que visitan en primera persona, como si fuesen autóctonos.

Por esto mismo, cada vez hay más especialización, una full immersion en todos los aspectos que rodean a una ciudad: gastronomía, cultura y arte, estilo de vida, ocio o vida nocturna. Madrid es perfecta para todo esto. De hecho ya lo comprobaron 5.742.926 personas que visitaron la ciudad durante el pasado año, un 13,5% más que en 2015, según los datos recogidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en su encuesta Frontur.

El tradicional cocido madrileño en La Bola en otoño sabe mejor, incluso pareciera también que hay menos cola en San Ginés y los bocadillos de calamares en la Plaza Mayor pueden tomarse en la calle, con una temperatura perfecta, de esas que ni frío ni calor.

Porque con una temperatura media que suele rondar los 15 grados, - aunque ya estamos en manos del cambio climático y sus efectos - , pasear es un placer. Recorrer los jardines del Palacio Real, visitar la Almudena, confundirse entre la muchedumbre de la Gran Vía, bajar la calle Alcalá y ver su famosa Puerta, dar una vuelta por el Retiro o admirar el reloj de la Puerta del Sol que marca el inicio de nuevos propósitos cada año. Canturrear Mecano.

Y luego Antonio Vega por Malasaña. Salir por la noche por los sitios más famosos de la movida madrileña. Cerrar el Penta con la Chica de Ayer. Hacer cola en La Ofrenda. Sentir que la ciudad no duerme y que eres una parte más de los que están despiertos.

Contemplar el cielo de Madrid.