El cuadro presenta un "excelente estado de conservación" aunque es necesario realizar "una limpieza para eliminar algunos repintes". La escena que retrata representa a los tres Magos seguidos de un amplio cortejo y a la Sagrada Familia, que aparece sobre un estrado en el portal de Belén, representado como un fragmento de arcada clasicista con pilastras y cubierto por una vieja techumbre de madera. A través de un arco de medio punto se divisa un ameno paisaje de colinas y ríos, atravesado por un camino por el que avanza el cortejo.
La tabla está relacionada estilísticamente con dos tondos propiedad del Museo del Prado pintados hacia 1.540 que representan las escenas de la Visitación y el Martirio de Santa Inés. Se aprecian "grandes semejanzas" en los paisajes de fondo, en el colorido y en el tratamiento de los pliegues de las vestiduras, con algunos detalles idénticos, como los ojales y botones de las mangas.
Aunque ambos tondos se han atribuido tradicionalmente a Vicente Macip, ahora se piensa que Juanes pudo intervenir en ellos. Incluso se ha planteado la posibilidad de que las tres obras hayan formado parte del mismo conjunto, hipótesis avalada por la cita de Antonio Palomino en sus 'Vidas' (1724) cuando, al describir las obras de Juan de Juanes en el convento de San Julián, refiere que "la de en medio que es cuadrada, es del Nacimiento de Cristo, y las otras dos redondas, del Martirio de Santa Inés".