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ENTREVISTA

Entrevista al alcalde de Rivas Vaciamadrid, Pedro del Cura.
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Entrevista al alcalde de Rivas Vaciamadrid, Pedro del Cura. (Foto: Kike Rincón)

Pedro del Cura, alcalde de Rivas: "Me niego a que la nuestra sea la única 'aldea gala'"

martes 21 de julio de 2015, 09:07h
Pedro del Cura Sánchez (Madrid, 1974) acaba de revalidar su cargo como alcalde de la 'aldea gala' de Rivas-Vaciamadrid, "volviendo locos a los romanos de Madrid", tal y como reza su perfil de Twitter. Una vez superadas unas elecciones difíciles (IU pasó de 13 concejales en 2011 a 7, por solo 400 votos de diferencia con Rivas Puede, la segunda fuerza más votada) y archivada la causa por la que estuvo imputado junto a Tania Sánchez por el 'caso Aúpa', Madridiario repasa con él la actualidad del municipio y de la izquierda a través de viñetas de los populares cómics de Astérix y Obélix.

¿Cómo se presenta la legislatura en la 'aldea gala'?

Estamos viviendo por fin un cambio. En Rivas, que siempre ha sido laboratorio de ese cambio, estamos viendo cómo algunos ayuntamientos están poniendo en práctica iniciativas que aquí llevan mucho tiempo en marcha. Por tanto, afrontamos la legislatura con la satisfacción de saber que ya no estamos tan solos en la red municipal, porque ya hay más 'aldeas galas' y son todas bienvenidas. La metáfora de 'aldea gala' me gusta, pero me niego a que Rivas sea la única; yo lo que quiero es que las políticas para la gente se realicen en muchos lugares e incluso podamos organizarnos en redes de municipios. Aquí hemos tejido una red pública y social y ciudadana que permite garantizar derechos, y ahora tenemos una red de ciudades con las que podemos mantener un diálogo y enriquecernos. El hecho de que en Madrid haya cambiado la política frente a un tema que afecta tanto a Rivas como la Cañada y Valdemingómez, es una oportunidad para llevar a cabo lo que llevamos años reivindicando. Se abren unas expectativas interesantes para los vecinos de Rivas, y como alcalde voy a participar en intentar que esta legislatura, que va a ser un punto de inflexión a la hora de crecer y entender la política, hagamos esa transición de manera conjunta.




¿Es esto lo que se ha hecho hasta ahora con la Cañada y Valdemingómez?

La Cañada es un modelo de gestión que el PP diseñó para Madrid, no un accidente. Cuando se decidió que el extrarradio de Madrid tenía que crecer a base de desarrollar vivienda libre, había que levantar esos núcleos chabolistas, y a algún sitio tenían que llevarlos. Igual que con la gestión de los residuos, cuando se preguntaron qué hacer con la basura y empezaron a verter en Rivas, en lo que hoy es el auditorio Miguel Ríos. Cuando se levantó la avenida de Guadalajara, lo que hoy es el barrio de Las Rosas, se montó en camiones a la gente y se la dejó en la Cañada para que se construyeran la chabola. Ese modelo de gestión de la exclusión social y de los residuos, es el que han aplicado durante 25 años. Cuando Madrid llega hasta la Cañada y se construyen los Ahijones y los Berrocales, empiezan a darse cuenta de que igual hay que tomar alguna decisión. Para nosotros, la gente que vive allí no ha sido nunca un problema social; había un problema urbanístico, porque eso es una vía verde, pero a nivel social no había conflicto. El verdadero problema viene cuando permiten una bolsa de delincuencia, con gente que trafica con drogas y usa como esclavos a los drogodependientes, o gente que, como acabamos de ver con el vertedero ilegal, hace daños irreparables al medio ambiente con total impunidad. Hasta ahora, como en la viñeta, se ha mareado la perdiz: comisión, subcomisión, mesas de trabajo… Nosotros no firmamos el acuerdo marco porque en la práctica suponía consolidar el problema, y creemos que hay que desmontar ese modelo. Y si una familia tiene derecho a una familia, que tenga una vivienda como la tuya y como la mía. Esto es una expulsión que ha hecho Madrid de la gente que no le ha interesado, para dar rienda suelta a la especulación urbanística con vivienda libre, y ahora hay que dar soluciones. Y todo eso, además de que tenemos el mayor supermercado de la droga del sur de Europa.

A los habitantes se les puede realojar, pero el tráfico de drogas no se soluciona con realojos...

Pero hay que desmontarlo.

En otras ocasiones, cuando se han desmontado puntos de venta de droga, el problema no ha desaparecido, sino que se ha trasladado. Así ocurrió con Las Barranquillas: se fueron a la Cañada.

Seguramente. Pero habrá que hacer algo. Lo que no pueden hacer es quedarse quietos. Si en torno al tráfico de drogas generas un efecto llamada y no atiendes a los drogodependientes, esa persona que está enferma y que al final va a delinquir sí o sí porque no tiene forma de desengancharse no tiene alternativa. Es un problema complejo y habrá que darle soluciones complejas, acordadas desde diferentes prismas, a largo plazo, combinadas… La seguridad ciudadana no debe estar desvinculada de la atención social, ni de las medidas medioambientales. Y hasta ahora, lo que estoy viendo es que los romanos han estado pegándose entre sí y creando comisiones mientras las personas que están ahí continúan con sus problemas y con los delincuentes campando a sus anchas.

El Ayuntamiento de Rivas ha denunciado los "pequeños delitos" que sufren los vecinos que viven cerca de la Cañada...

Los vecinos de Rivas están sufriendo el problema desde hace mucho tiempo porque es el sitio más cercano; por eso nosotros somos partidarios de la solución integral al problema de la Cañada. Porque es un corredor y, si se presiona sobre un sector, es como un globo que se hincha por otro lado. Cuantificar eso cuesta mucho porque los delincuentes no se mueven con transparencia, pero pasa lo mismo con el asunto del vertedero ilegal: si los cientos de camiones que iban a diario a ese vertedero lo encuentran cerrado, ¿a dónde van a ir? ¿Qué nuevos vertederos se van a poner en marcha y dónde? En la Cañada hay que dar una solución integral; ya vale de parches, hay que erradicarlo de raíz. Y Rivas va a hacer todo lo posible para que eso sea así.

¿Cuánto tiempo cree que va a durar todavía esta situación?

El problema no es si la resolvemos en ocho o en diez años, sino que tengamos un plan de cómo se van desmontando y reordenando los diferentes sectores de la Cañada. Hay muchas variables, urbanísticas, realojos, recuperación de zonas, Valdemingómez parte es parque regional; y Madrid tiene que saber también qué quiere hacer con eso. Incluso podría haber acuerdos de cambios de lindes entre Madrid y Rivas, porque no tiene sentido que a un lado de la calle pertenezcas a un municipio y al otro a otro; hay zonas con arraigo y zonas donde no, hay zonas donde se puede hacer viviendas y zonas donde no…

¿Qué quiere hacer el alcalde de Rivas con la parte de la Cañada de su municipio?

Nuestro planteamiento histórico es recuperar la Cañada como zona verde. Hay una parte de las viviendas que, si la ley se lo permite, podrán quedarse ahí, y en ese caso habrá que ver cómo se incporporan a la lógica urbana para que no haya una brecha, pero nuestro planteamiento es que haya la mayor recuperación medioambiental posible. Nuestro plan general no permite ni contempla más crecimientos urbanísticos. Y a las personas que viven allí y que tengan derecho a ello tendrá que realojarlas el IRIS. Todo dependerá de la propuesta global. Madrid también debe decidir si en la zona que le corresponde quiere poner viviendas, un polígono... Hay mucho trabajo por hacer pero soy optimista ante el nuevo escenario; hasta ahora había sido todo a golpe de bronca, de denuncia y de dar largas.




El incendio del vertedero ilegal ha puesto de relieve de nuevo el problema de la calidad del aire. Son frecuentes los pequeños incendios en el entorno del municipio y, además, a veces llegan a Rivas malos olores desde Valdemingómez. ¿Harán un estudio epidemiológico, como prometieron en su programa electoral?

Los datos que hay hasta ahora indican que no hay ningún riesgo para la salud pública, pero a mí eso no me vale porque hay que tener en cuenta la calidad de vida. Cuando alguien está respirando un aire que huele mal, a plástico, alcohol, a goma neumática, podrá no ser tóxico, pero la calidad de vida se resiente. Solamente los que hemos dormido con las ventanas cerradas en plena ola de calor sabemos de lo que estamos hablando. No ha habido daños a gente con enfermedades respiratorias, estaría bueno, pero no tenemos que llegar a eso. En Valdemingómez se incinera y en Morata, también. Si hubiera un consenso sobre qué daña la salud y qué no lo hace estaríamos más tranquilos. Pero cuando se oculta información y se actúa de una manera opaca se despiertan las sospechas. Compraremos un aparato para que los vecinos de Rivas sepan en tiempo real qué aire están respirando, pero, aunque los datos fueran estupendos, yo seguiría reivindicando lo mismo: que se desmonten las incineradoras y se busquen alternativas.


Hablando de datos: la oposición llega a decir que hay más de cien millones de deuda y, en campaña, usted la cifró en algo más de 64 millones. ¿Por qué hay cifras tan distintas? ¿Qué es lo que van a hacer para reducirla?

La deuda viene heredada de legislaturas anteriores y, si se contabiliza la deuda de las empresas públicas municipales, pasa de más de 60 a 116. La Empresa Municipal de la Vivienda tiene una deuda cuando está construyendo y tiene un beneficio cuando termina y, en función de en qué momento se haga la foto, sale una cifra u otra. Es como pedir una hipoteca: primero tienes una deuda con el banco y cuando la pagas tienes un patrimonio, que es lo que vale la vivienda. Tenemos otra deuda que es la derivada de desmantelar el vertedero de Madrid; otra con la construcción de la Ciudad Educativa Municipal Hipatia, que devuelve la Fuhem con el canon que paga año tras año, y que destinamos a los servicios educativos que ofrecemos a todos los colegios de la ciudad. Hemos preferido endeudarnos y tener un patrimonio que poner en valor que perder patrimonio público. Si todas las viviendas públicas que tenemos en alquiler público para los vecinos las vendiéramos, ya no tendríamos deuda, pero tampoco tendríamos patrimonio, y si a un vecino lo desahucian no tendríamos nada que ofrecerle. Por eso el análisis no puede ser solo económico; hay que ver cómo se ha contraído esa deuda. Una parte de la deuda, que tiene que ver con los intereses que nos cobran los bancos para poder acogernos al plan de proveedores, la hemos declarado ilegítima en un pleno; eso, que no sirve para nada a nivel jurídico, porque vamos a tener que pagarlo, sirve para explicar a la gente cómo se genera esa deuda. Vamos a montar una comisión de auditoría de la deuda presidida por la oposición. También nos hemos gastado un dinero en desmantelar el vertedero y construir en su lugar el auditorio Miguel Ríos, y ya nos pegaremos con Madrid para que salde esa deuda histórica. Hemos decidido siempre defender el patrimonio público, y para ello hemos tenido que endeudarnos.

En todo caso, ¿cómo va a reducir esa cifra?

Hicimos un plan de choque importante para reducir costes en la administración, que bajaron un 70% en las luminarias públicas con la led; utilizar las smart cities; recortar los gastos de la administración; la gestión de los ingresos… Por eso el principal eje de la legislatura es el 2020. Los vecinos mantienen los servicios públicos, pero nosotros necesitamos ingresos estables que no dependan solo de la colaboración de los vecinos o de otras administraciones con competencia. Si la Comunidad de Madrid hace algo pero luego se retira, te deja a ti con la responsabilidad; por ejemplo, las Bescam. Rivas deja de ingresar 800.000 euros por las Bescam porque la Comunidad lo recortó, pero los policías están en el Ayuntamiento. ¿Qué hago? ¿Echo a 70 policías a la calle? ¿Les retiro de servicio? ¿Decido que unos policías están afectados por una subvención y otros no? Son un servicio público necesario. Así es muy difícil hacer una planificación de una gestión para garantizar los servicios públicos, y después para reducir la deuda, sobre todo cuando no quieres despedir a ningún trabajador.

Entonces, ¿cuál es el plan?

Tiene que ver con gastos de contratos con empresas que pueda asumir personal municipal… Ya lo venimos haciendo un tiempo, asumiendo servicios que prestaban empresas. Vamos a tratar de hacerlo con servicios de salubridad y auxiliares, algunos servicios socioculturales… Estamos intentando buscar fórmulas para reducir ese capítulo, alineandos contratos para que sean más eficaces, alianza con el movimiento asociativo, para tareas que no son propias… El capítulo más reducido es el 2 porque es el que más se ha transferido al capítulo 1. Donde antes había dos educadores sociales a media jornada ahora está el educador del Ayuntamiento trabajando por las tardes. Y eso no es fácil porque hay que hacer formación y las condiciones laborales no son las mismas, por eso el esfuerzo que han hecho los empleados públicos de esta ciudad es importante.

¿Cuánto está previsto que se reduzca la deuda esta legislatura?

La previsión depende de la financiación y del marco legal. Es imposible hacer una predicción cuando las leyes las están cambiando de manera tan sorpresiva. Por ejemplo, no sé cuánto va a seguir recortando la Comunidad a las escuelas infantiles, porque, al igual que con las Bescam, estamos compensándolo con recursos municipales para poder mantener servicios. La previsión de deuda la tenemos que cambiar todos los años, porque nos cambian las reglas del juego.

¿Y el IBI? Es el más alto de la Comunidad de Madrid...

Vamos a bajarlo dentro del margen legal. Pero la gente tiene que entender que el IBI sostiene los servicios públicos. Por eso nuestro objetivo es fomentar la actividad económica. Lo que necesitamos son ingresos corrientes.

En este sentido, en su programa electoral contemplaban como objetivo convertir Rivas en el "nuevo polo tecnológico" de la Comunidad de Madrid. ¿Cómo van a hacerlo?

Poniéndonos en valor como parque empresarial. Rivas era referente calidad de vida, y la gente la entendía como una ciudad para venir a vivir, pero no a trabajar.Tenemos una alianza estratégica con Arganda y el eje del Sureste. Ya han venido empresas como BQ, Tecnobit, Oesía, y además esto va a generar otra vez un efecto llamada porque los clientes y proveedores se van incorporando. Eso genera una doble vía: actividad económica y por tanto ingresos, y creación de empleo diversificado que tenga que ver con el perfil sociocultural y académico de la población, que está por encima de la media de la Comunidad de Madrid. Y vamos a hacerlo con el resto de fuerzas políticas, desde el acuerdo como proyecto de ciudad. No es una iniciativa del alcalde, sino de la ciudad.



Rivas tiene varias reivindicaciones abiertas que dependen de la Comunidad de Madrid: mejorar el transporte (autobuses interurbanos, horarios y frecuencias del TFM de Metro de Madrid, doble zona tarifaria), un centro de especialidades médicas, un CEIPSO y un centro de salud en el Barrio de la Luna... ¿Qué va a hacer para conseguirlos?

Lo primero que he hecho es pedir una reunión con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes. No tengo ningún problema en recorrer despachos de consejerías, pero quiero hablar con ella de lo que quiero para esta ciudad. Que sigamos teniendo dos tarifas de transporte dentro de la ciudad es un castigo innecesario teniendo en cuenta además que aquí el transporte es de muy baja calidad. No solo no han ayudado sino que han dificultado cualquier iniciativa que hemos puesto en marcha, como el taxi compartido. En cuanto al centro de especialidades, ¿por qué se tienen que desplazar los vecinos de Rivas a Arganda, con la dificultad de transporte que hay, cuando pueden tenerlas aquí, y está el espacio y técnicamente es viable? Todo eso, al igual que la conexión con la M-50, es voluntad política. Lo primero que hace uno cuando hay un cambio de gobierno es sentarse con toda la buena voluntad del mundo, explicar los antecedentes, el marco de colaboración, pero en esto no podemos ceder porque es de derecho. Y antes que ir con la expedición de castigo, como dice la viñeta, tendremos que negociar. Tiene que haber un reconocimiento mutuo y la Comunidad tiene unas competencias de las que no puede huir. Si no garantizan los derechos educativos, si no se satisfacen las necesidades de los vecinos, habrá ‘expediciones de castigo’ en forma de movilizaciones, denuncia, mociones al pleno, etcétera.

La jueza archivó la denuncia del PP, por la que usted estuvo imputado hasta hace pocas semanas. Este hecho tuvo muchas consecuencias, pero una de ellas todavía perdura, y es que el posible pacto con Rivas Puede [que obtuvo 6 ediles, frente a los 7 de IU-Equo-Somos Rivas] se quedó parado en seco por este tema. Ahora que el juez ha archivado la querella, ¿han pensado en darles cabida en el gobierno, o en un pacto de legislatura?

Lo que intentaron fue utilizar nuestros propios códigos éticos contra nosotros, y presentaron una querella falsa. Por suerte, los códigos éticos prevén que pueden pasar estas cosas y garantizan que esas estrategias no puedan lograr su objetivo. Si no, no podría haber ni un cargo público, porque para presentar una querella solo hace falta un buen abogado que sepa redactarla bien. Desde el principio dijimos a Rivas Puede que eso no podía marcar nuestra relación. Los programas de izquierdas han sido los más votados; a la coalición que yo encabezo le correspondía liderarlos, porque hemos sido la lista más votada, pero en ningún caso queríamos estar solos. Ni siquiera lo hicimos cuando había mayoría absoluta. Eso de que algunos digan que, como no tienen mayoría absoluta, ahora tienen que dialogar, me parece espeluznante; uno tiene que dialogar en el mismo momento en que está en un ámbito democrático. Mi posición política no varía en función de que el PP me denuncie o no y lo dije desde el principio: quiero llegar a un acuerdo amplio de izquierdas. Pero yo quiero hacerlo de una manera respetuosa, con un proceso lo más natural posible.

¿Sin que lleguen a entrar en el gobierno municipal?

El gobierno está abierto en dos vías: para los vecinos, porque todo lo que tiene que ver con las principales decisiones que se toman, y luego, los grupos.

¿Y si Rivas Puede le dice que quiere entrar en el gobierno?

Al día siguiente estaremos sentados para hablar de cómo lo hacemos. No tengo ningún problema con eso. Se trata de que haya una expresión real del Gobierno de lo que han dicho las urnas.

Por 400 votos de diferencia entre una y otra formación…

Algunos partidos de fútbol se ganan por un gol. En ese sentido el acuerdo está ahí, pero primero hay que trabajar en un ámbito de confianza. No se trata solo de que tengamos programas parecidos, sino también de que se vaya creando un clima de confianza. Eso es responsabilidad de los partidos de izquierda generar esas condiciones para compartir la visión de la ciudad, mucho más importante de si formamos un gobierno de una u otra forma.

Hablando del clima de confianza...



Esta viñeta podría aplicarse no solo a los distintos partidos de izquierdas, a la propia IU, a nivel interno. Muchos se han ido, otros presentaron sus propias candidaturas…

De toda la representación institucional y de las alcaldías que tenía IU en 2011, lo único que queda en pie es Rivas. Y eso que ha sido difícil, porque si a la campaña que ha hecho el PP contra nosotros, y la colaboración que ha tenido por parte de dirigentes locales de IU, le sumas cómo IU de la Comunidad de Madrid prácticamente ha desaparecido por esa lógica cainita… Otro de los motivos de ataque a Rivas fue la elección de Tania Sánchez como candidata de IU a la Comunidad de Madrid, y fue gente de IU quienes fueron a dispararle a ella por cómo entendía la convergencia. Nosotros en Rivas entendimos que la convergencia había que hacerla de verdad y con humildad, y nos pusimos a trabajar en ello independientemente del ruido. Lo que se ha demostrado es que los sitios donde ha habido un espacio de confluencia han sacado los resultados que han sacado, y allí donde IU ha mostrado esa posición tan sectaria ha dejado de existir. Nosotros siempre hemos defendido la otra opción y esa ha sido una de las claves de que aquí, pese a la marca, que estaba muy estigmatizada, hayamos tenido un apoyo mayoritario. Las organizaciones son instrumentos para conseguir cambiar la sociedad, y en el momento en que ese instrumento ya no sirve, habrá que cambiarlo.

¿Es esto lo que está pasando entre IU y las nuevas formaciones, como Podemos?

Esa es la pelea de egos que a veces tenemos en la izquierda. Tiene que ver con el desprecio intelectual que una gente ejerce sobre otra. Y aquí sobre todo hay que aprender y actuar con mucha humildad y generar mucha fuerza de trabajo. Solamente haciendo una suma fuerte de la izquierda será posible el cambio en este país. Esa es la clave. Luego este cambio tiene matices que nos podemos encontrar dentro de ese acuerdo común. Las actitudes beligerantes, autoritarias, despóticas ya sabemos a qué resultado llevan. Yo las he vivido desde mi organización. Sé lo que es que algunos digan que nadie les tiene que decir lo que tienen que hacer y que no reconocen a quienes piensan distinto, que llevamos toda la vida funcionando, dirigiendo y controlando esto, y “a nosotros no nos da lecciones nadie”. Y yo me niego a que la rivalidad se lo lleve todo por delante. Algunos tienen que aprender muchas lecciones.

¿Se ve dentro de IU en unos años?

Yo me veo en el espacio político que sirva para cambiar este país y desalojar a la derecha del poder.

Entonces, ¿IU es un instrumento que ya no sirve?

IU ya no sirve y de hecho yo ya no soy militante de IUCM. Si IU no es capaz de generar ese espacio en estas elecciones generales, tiene un futuro muy difícil. Yo ya soy candidato por una candidatura de unidad popular, no por Izquierda Unida, y hay otras organizaciones que tienen muy claro que van a por el cambio. Hay que aprobar un proyecto de base amplia y construir desde ahí.

Entonces, ¿a la izquierda solo le queda la confluencia?
Hace poco me enviaron un dibujo con el lema "Podemos solo no puede, y sin Podemos no podemos". Y me parece que explica muy bien la situación, como la metáfora de los romanos de esta viñeta. Solamente se puede hacer un contrapoder que sea generoso. Y para eso tenemos que huir de la viñeta anterior, y en eso es en lo que nosotros estamos. En Podemos no tengo ningún adversario político, sino aliados y un espacio de oportunidad. Y hay gente que participa en otros espacios y que también lo son, y debe salir el instrumento que esté en mejores condiciones de ganar: porque se trata de ganar, de sacar al PP de ahí y cambiar la correlación de fuerzas. Y en ese sentido, las palabras, los nombres, las siglas deberán ser las que sean más útiles para ganar. Nosotros vamos a plantear que este nuevo proceso de Ahora en Común se fortalezca, y en ese sentido buscar un programa de cambio y unos candidatos, porque va a ser la única manera de ganar. Y Rivas debe seguir siendo el laboratorio del cambio. Por eso el concepto de honestidad que predicamos lo tenemos que practicar, porque, si somos capaces de hacer ciertas cosas, también podremos lanzar mensajes al exterior.

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