El año pasado unos 7.000 universitarios madrileños tuvieron problemas para pagar sus matrículas a lo largo del curso, aunque finalmente se redujo ese número por la prórroga para el pago de la matrícula aprobada por la Complutense o la bolsa de ayudas para situaciones sobrevenidas de la Universidad de Alcalá. El hecho de que haya alumnos expulsados del sistema por motivos económicos es este año la principal preocupación de la Comunidad de Madrid, a tenor de sus palabras, pero todavía no hay ningún sistema de ayuda en marcha. A la subida de tasas de un 65 de media se suma el endurecimiento de los requisitos para acceder a una beca.
Aunque los rectores esperan una respuesta de la Comunidad para solucionar este problema, los de la Complutense y la Politécnica, José Carrillo y Carlos Conde, anunciaron este martes que han lanzado planes de captación de fondos privados para hacer frente a estas situaciones, mientras que el resto de rectores no se pronunciaron al respecto este martes al ser preguntados durante el acto que realizaron en defensa de la universidad pública. En el comunicado institucional que leyó el presidente de la Conferencia de Rectores de Madrid (CRUMA), Fernando Galván, se recalcó que no tienen recursos propios para crear estas ayudas.
"Las Universidades carecemos de recursos propios para afrontar programas de tipo asistencial o de becas que puedan paliar las duras circunstancias económicas por las que atraviesan las familias de muchos de nuestros estudiantes, y entendemos que es responsabilidad de las Administraciones Públicas afrontar la resolución de este problema", leyó Galván en nombre de todos sus compañeros en el acto en el que pidieron a la Comunidad que les pague lo que consideran que les adeuda, derogue los decretos de tasas o deje de reducir la financiación pública a la universidad.
Los rectores aseguraron que la creación de un fondo destinado a este fin es un compromiso adoptado por del presidente de la Comunidad, Ignacio González, y la consejera de Educación, Lucía Figar, durante una reunión celebrada el pasado mes de julio. No obstante, la nueva directora general de Universidades, Rocío Albert, indicó durante la inauguración oficial del curso que "las universidades están creando fondos de emergencia y la Comunidad debe apoyar este empeño para que nadie que quiera deje de estudiar".
Durante el curso pasado, el tema del mecenazgo surgió en la comunidad universitaria después de surgiera algún caso, como el de un particular que ofreció a la Universidad de León pagar las matrículas de 50 alumnos que tenían problemas. La recepción de fondos por parte de empresas para las universidades, con patrocinios por ejemplo, no es nueva, pero es ahora ante las dificultades que atraviesan muchas familias cuando se ha abierto de debate de utilizar estos recursos también para el pago de matrículas.
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