Según ha explicado el presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, además de mejorar esta seguridad, otro de los objetivos es promover la sustitución de los equipos convencionales por aquellos que incorporan el sistema auto-test para conseguir ahorros también en el consumo de energía. Además, estos sistemas permiten iluminar las señales y las vías de evacuación así como la localización de los equipos de alarma y protección contra incendios. "Es importante que el alumbrado de emergencia proporcione el nivel de iluminación previsto con al menos una hora de autonomía", ha señalado González. Los hoteles, los restaurantes, los bares o los centros de formación son espacios públicos "donde se acumula mucha gente y donde las condiciones de seguridad tienen que tener unas características singulares y garantizar que están en perfecto funcionamiento siempre" porque de eso depende que la gestión de "situaciones extremas se puedan hacer con plenas garantías para salvaguardar la integridad física de las personas", ha afirmado.
Este convenio ha sido suscrito con Fundación de la Energía de la Comunidad de Madrid, la Asociación Profesional de Empresarios de Instalaciones Eléctricas y Telecomunicaciones de Madrid (APIEM), la Asociación de Distribuidores de Material Eléctrico (ADIME), la Asociación para el Reciclaje de Lámparas (AMBILAMP), la Fundación para el Reciclaje de Residuos de Luminarias y Regeneración del Medio Ambiente (ECOLUM) y la Asociación Española de Fabricantes de Iluminación (ANFALUM).
El 50 por ciento de los alumbrados en Madrid no funcionan
Ángel Bonet, presidente de APIEM, encargada de gestionar el plan como entidad colaboradora de la administración, ha explicado que en Madrid hay entre tres y cuatro millones de equipos de alumbrado de emergencia instalados y que el 50 por ciento de los mismos no funciona correctamente. En ocasiones, según Bonet, parece que el sistema de emergencias está funcionando correctamente porque los pilotos están iluminados, y "lo mismo es que sólo les está entrando corriente". Sólo se comprueba realmente cuando se lleva a cabo la inspección obligatoria en estos espacios de concurrencia pública, aunque tendrían que ser los propietarios los responsables de controlar su correcto funcionamiento. Por ello, Bonet recomienda los aparatos de emergencia con sistema auto-test ya que permiten conocer de manera "sencilla", a través de una señal luminosa que incorporan, el correcto funcionamiento de la lámpara.
Además, se desarrollará una campaña de televisión para "educar al público en general". Los nuevos sistemas incorporarán un piloto en rojo o en ámbar que señalizarán si el funcionamiento no es correcto, y otro en verde, cuando todo esté bien. "Cuando esté en rojo uno decide si entra con sus hijos a ese teatro o ese cine", ha afirmado Bonet. Desde el sector recuerdan que la duración y fiabilidad de estos equipos de alumbrado de emergencia se ve reducida por factores técnicos relativos a su utilización, como el número de veces que han entrado en funcionamiento, los ciclos de recarga o la duración de la recarga.