García-Rojo
ha asegurado que "no sólo no ha rectificado sino que ha reiterado sus
insultos". Además, ha opinado que con esta actitud, Durán pretende "tensionar
la situación en un intento de disimular la dura realidad" que se vive en el
distrito, que está marcada por la "lacra del desempleo".
De hecho,
como ha apuntado, cinco de los seis barrios de Puente de Vallecas se encuentran
entre los once con mayor número de parados de la capital, mientras que
Entrevías-El Pozo supera en tres puntos la media nacional de la Encuesta de Población
Activa, y en diez la de la Comunidad.
Otra de las
finalidades que Durán busca con esta actitud, según el portavoz socialista, es "tapar
la privatización sanitaria en Puente de Vallecas". En este punto, el
concejal ha afirmado que este proceso afecta a la viabilidad de centros de
salud como el Vicente Soldevilla o el Federica Montseny, o a los de salud
mental de Peña Gorbea y León Felipe.
Se trata
de la segunda vez que los concejales socialistas de Puente de Vallecas abandonan
la sesión plenaria. En junio sucedió el primer encontronazo por la acusación "de
estar en connivencia con el terrorismo de ETA, de dar una mano a las víctimas y
otra a los terroristas", relataba entonces Pablo García-Rojo.
La
disputa surgió tras la proposición conjunta presentada por PSOE e IU para que
el instituto Vallecas I pasara a denominarse Yolanda González Martín, en
recuerdo a la joven asesinada el 1 de febrero de 1980 en el barrio de Aluche
por ultraderechistas de Fuerza Nueva, capitaneados por Emilio Hellín Moro."El
PP ha votado que no a esta propuesta, que no era el procedimiento
administrativo adecuado y de manera insultante, después de sacar a colación el
caso Faisán, nos ha acusado de estar en connivencia con ETA", explicaba el socialista.
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