El Ministerio de Fomento ha liquidado provisionalmente el importe de los "gastos, daños y perjuicios exigibles a Air Madrid", cifrados en 6,49 millones de euros, y ha trasladado a la compañía la liquidación provisional realizada, concediéndole un plazo de cinco días para que formule las alegaciones que estime oportunas, señaló Fomento en un comunicado. Además, apunta que la suspensión sólo podrá ser levantada mediante resolución expresa del director general de Aviación Civil.
Este importe, adelantado por el Ministerio, tiene como objetivo cubrir diversas actuaciones "en defensa de los pasajeros". Las actuaciones contemplan: la gestión de un teléfono de atención al usuario para informar y atender a los afectados; la gestión de una agencia virtual de viajes para la asignación de vuelos; los servicios de transporte necesarios para atender a los pasajeros, bien a través de compra de asiento en vuelos regulares, bien fletando aeronaves completas; y una campaña informativa de publicidad en prensa, radio e Internet.
Además, el comunicado hace oficial que la Dirección General de Aviación Civil (DGAC) -órgano dependiente del Ministerio de Fomento- ha resuelto "suspender totalmente" el Certificado de Operador Aéreo (AOC) a Air Madrid, lo que en la práctica supone "la prohibición de volar de todas sus aeronaves, con excepción de las que se encuentren en vuelo en el momento de la suspensión y sólo hasta que éstas ultimen el trayecto y el servicio a los pasajeros".
Así, Fomento ha anunciado de manera oficial la suspensión. El motivo de la misma, indica Fomento, es que con fecha 14 de diciembre de 2006 Air Madrid "sigue incurriendo en un incumplimiento significativo del Plan de Acciones Correctivas presentado por la aerolínea el pasado 16 de noviembre, pese a las reiteradas advertencias de Aviación Civil para que se subsanen". "Estos incumplimientos son incompatibles con el reglamento de la Comunidad Europea de 2003, y suponen una falta de control de la gestión de la aeronavegabilidad continuada de los aviones operados por la compañía, de acuerdo con dicho reglamento", agrega.
El Ministerio afirma que la aerolínea presidida por José Luis Carrillo "no ha subsanado las importantes deficiencias advertidas en su organización de la aeronavegabilidad continuada", entre las que destacan, según la resolución de Aviación Civil: "la falta de cumplimiento del Programa de Mantenimiento de los aviones", "lainexistencia del sistema de calidad"; "la falta de control y garantía en la cumplimentación de las Tareas de Trabajo (organización diaria de las tareas de mantenimiento)"; y "la falta de control de los diferidos del avión --el plazo en el que es obligatorio subsanar las diferentes incidencias que se detectan tras cada vuelo--".
Pasajeros afectados
En cuanto a los derechos de los pasajeros frente a la cancelación de sus vuelos, Fomento apunta que están recogidos en el reglamento jurídico comunitario, que establece que la compañía deberá: "Reembolsar el billete o transporte alternativo al destino final en condiciones de transporte comparables"; dar "atención gratuita al pasajero, ofreciéndole comida, bebida, llamadas y, en su caso, alojamiento"; y "compensar económicamente al pasajero".
Fomento agrega que la solicitud de la asignación de plazas se cursará a través de la central telefónica establecida por la Dirección General de Aviación Civil, "para que, mediante acuerdo con las compañías aéreas que se determinen, se facilite su traslado". Además, el secretario general de Transportes del Ministerio de Fomento, Fernando Palao, reiteraró que el Ministerio sólo atenderá a "los viajeros que ya han iniciado o llevan mediado su viaje". Palao afirmó que, en su opinión, los viajeros que preveían salir de España y tenían un billete contratado con Air Madrid para hacerlo "no deberían iniciar viaje, porque no van a poder volver".
No obstante, Palao dejó una vía abierta para los viajeros residentes en España con billete de ida a algún otro destino, es decir, aquellos a los que la suspensión de actividades no les ha cogido en mitad del trayecto, y apuntó que "si en un momento determinado sobrasen plazas en una avión fletado por Fomento, se podría meter a quien fuera".