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Nuevo centro para resolver conflictos familiares

Un 'campus' donde reeducarse y dejar las drogas

lunes 22 de abril de 2013, 00:00h
Campus Unidos, recurso residencial para la reeducación de adolescentes en conflicto con sus padres, ha crecido. De 47 plazas iniciales se ha pasado a 97 y ahora también se atiende a jóvenes con problemas de consumo abusivo de drogas. Ellos se emplazan en Oceanía, un nuevo edificio situado en el municipio de Brea de Tajo.
Sandra (nombre ficticio), madrileña de 14 años, se fugaba de su casa. Pasaba semanas fuera, sin avisar a su padres. Sola. Vagando cual transeúnte, cobijándose entre cartones. ¿Por qué? "Porque me agobiaba", dice. La situación era tan límite que su familia decidió recurrir a RecURRA, un programa de la Asociación GINSO dirigido por el exdefensor del Menor de la Comunidad de Madrid Javier Urra que busca dar respuesta a familias en las que los hijos maltratan a sus padres. Sandra, que lleva algo más de un mes en el centro, dice que se encuentra mejor y que es consciente de que necesita cambiar.

En su nuevo hogar tienen refuerzo escolar, actividades deportivas, talleres, encuentros y reuniones donde comenta, con otros compañeros y un equipo de profesionales, sus inquietudes. El objetivo es conseguir, mediante un tratamiento en un ambiente relajado y con especialistas en la intervención con menores, que los jóvenes se acostumbren a normas básicas del comportamiento y puedan mejorar sus relaciones intrafamiliares.

El edificio recién inaugurado antes era parte del contiguo centro para la reeducación y reinserción de menores infractores Teresa de Calcuta (lugar  donde los menores cumplen medidas interpuestas por un juez, perteneciente a la Agencia para la Reeducación y Reinserción del Menor Infractor de la Comunidad de Madrid), en el municipio de Brea de Tajo. Se destina específicamente a adolescentes, de 14 a 17 años, con problemas de adicción a sustancias tóxicas.

Su nuevo director, José Luis Sancho, se incorporó al programa tras abandonar Proyecto Hombre —esta entidad ha tenido que renunciar a numerosos programas por los recortes de la Agencia Antidroga— explica que "desgraciadamente hay mucha demanda" de este tipo de recursos. Eso sí, el precio no es accesible para todos los bolsillos: que un menor permanezca interno en Campus Unidos tiene un coste superior a los 3.000 euros. No obstante, buena parte de ese dinero puede costearse con los seguros escolares que los jóvenes adquieren al estar matriculados en el instituto. La idea es que a medio plazo la Administración pública pueda costear algunas plazas para familias sin recursos.

Oceanía dispone de cuatro módulos con doce habitaciones por módulo, separados para chicos y chicas. En el día a día los internos tienen que organizarse para las tareas de limpieza, lo que "les viene muy bien" para adquirir hábitos que les de una cierta disciplina que, en la inmensa mayoría de los casos, no tenían. El programa está pensado para que los menores pasen una media de seis meses en el centro.

GINSO, la empresa que gestiona centros de ejecución de medidas judiciales para menores en Madrid y Andalucía y ha puesto en marcha RecURRA, da así un paso más para ayudar a devolver a la sociedad a menores conflictivos. Y es que la entidad sin ánimo de lucro a reinsertado a más de 5.000 menores desde que hace más de diez años empezó a funcionar.

El programa de ayuda a familias en conflicto cuenta con un teléfono gratuito de 9.00 a 21.00 horas (900.656.565), la web www.recurra.com y la dirección de correo [email protected]
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