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Descubriendo el mundo

martes 19 de febrero de 2013, 00:00h
Los primeros años de vida son claves en el desarrollo evolutivo del niño. En él aparecen adquisiciones básicas fundamentales que luego van madurando y evolucionando en las edades siguientes. Es, además, en este periodo cuando tiene lugar un desarrollo más rápido, por lo que una estimulación de calidad puede reportar unos beneficios importantísimos en el desarrollo de los niños. Eurocolegio Casvi desarrolla un programa de estimulación cognitiva para alumnos de uno a dos años.
En esta edad, nunca acaban sus ganas de saber; su aliciente es el placer de descubrir y aprender. Superado un reto, les urge enfrentarse a otro y otro más. Por eso los docentes de educación infantil de Eurocolegio Casvi buscan proporcionar las condiciones óptimas para que estos niños y niñas alcancen su propia autonomía.

Un grupo de bebés en clase de estimulación temprana“Nosotros lo que queremos es dejar que ellos experimenten poco a poco, manipulen, que exploren todo, porque cuando son pequeños parten de cero, no saben lo que es una hoja o una pluma”, explica Sandra Cubillo, una de sus profesoras. “Lo único que hacemos es organizarles el espacio o los objetos con los que queremos que interactúen, y a partir de ahí ellos experimentan”. La respuesta ante estos estímulos es lo que cambia dependiendo de cada niño. “El año pasado con la pintura de dedos comenzamos a pintar y mientras a algunos les daba una aversión tremenda, otros disfrutaban un montón”. El límite lo ponen los niños, no los profesores. Si ellos piden más, se les da más.

Es por eso por lo que desde Eurocolegio Casvi consideran muy importante la flexibilidad de la educación, respetar el ritmo de cada niño y no obligar a ninguno a hacer algo que él no quiera. “Por ejemplo, cuando hacemos el juego heurístico, es decir, aprendizaje por descubrimiento, tú les pones a mano una serie de materiales sin decirles para qué sirven, con diferentes tipos de texturas y tamaños, con los que ellos puedan ir experimentando: meten, sacan, hacen ruido… Cada uno hace una cosa diferente”.

Estimulación temprana de bebésRecursos didácticos
Los objetos con los que experimentar también dependen, incluso, de la época del año. En el otoño los grandes protagonistas han sido las hojas o los frutos que podemos comer en esta estación; en Halloween fueron las calabazas; pero los hay también que sorprenden. “Hace unas semanas experimentamos con gelatina y pintamos con yogur tintado para que tenga varios colores. El año pasado utilizamos chocolate o pasta, para las diferentes texturas, y sal y azúcar o limón y naranja, para que contrastasen diferentes sabores”, explica de nuevo Sandra Cubillo.

Así pues, la imaginación aquí de los docentes desempeña un papel fundamental en el desarrollo de este programa de estimulación en el colegio. Y es que la idea es que vayan haciéndose sus imágenes y sus conexiones sobre los tamaños, sobre si lo pueden coger o no dependiendo de su volumen… “Todo es estimulación. No les decimos lo que deben o no hacer para que solos lo vayan descubriendo”, añade Cubillo. Lo fundamental es que ellos mismos vean las posibilidades que tienen. “No les puedes estar diciendo todo el tiempo 'cuidado, que te caes'; si lo hacen no pasa nada, eso les enseñará que la segunda vez tendrán que tener más cuidado, todo dentro de una seguridad”.

Estimulación temprana de bebésCada día la estimulación está contextuada en un tema concreto. Los lunes, piscina; los martes, juego heurístico; los miércoles, cine y música; los jueves, psicomotricidad; y el viernes, sobre todo, manipulación y experimentación. “En psicomotricidad jugamos con túneles, aros o pelotas y realizamos masajes con plumas u otros elementos para las diferentes sensaciones en la piel”, explica Cubillo.

Consecuencias beneficiosas
La estimulación temprana está diseñada para enriquecer, desde una edad temprana, el desarrollo integral del niño en todos sus ámbitos: cognitivo, social, afectivo y motriz. Incluso ellos solos pueden ir adquiriendo conocimientos lógico-matemáticos como el dentro y fuera. Pero sobre todo les reporta mucha autonomía, mucha seguridad. “He visto niños a los que no les daba la posibilidad de moverse y aquí se les ha prestado junto con su curiosidad innata y la necesidad de descubrimiento”, Los bebés entrenan su capacidad psicomotrizargumenta su profesora. Y es que cree Cubillo que cuando ven que son capaces de hacer cosas por ellos mismos se convierten en niños más felices. De ahí la estimulación temprana con el fin de ayudarles a que sepan decidir por sí mismos. “Esta es la base de los niños que queremos formar, niños seguros, que tengan creatividad y puedan desempeñar en un futuro el trabajo que ellos quieran. Todo lo que no hagas en esta etapa no lo vas a conseguir luego”, asegura.

De esa opinión es Silvia Peinado. Su hijo Álvaro, ahora en el primer ciclo de educación infantil, se benefició el curso pasado de este programa de estimulación. “Fue una experiencia estupenda”, cuenta su madre. “Todo lo que sean cosas nuevas e innovar es bueno para ellos. El día, por ejemplo, del chocolate, que les untaron y les dejaron probar con el dedo, Álvaro salió encantado. Los bebés practican la estimulación tempranaLo mismo sucedió el día de la harina. Todos salieron felices, solo hacía falta mirarles a la cara para darse cuenta”, recuerda. Una experiencia satisfactoria que luego la familia ha trasladado a su propio hogar. “Yo soy de hacer postres y le encanta sentarse conmigo, tocar, probar… Todo eso es bueno porque, además de disfrutar, prueban todo tipo de alimentos y conocen a la perfección los diferentes sabores que puede haber”, concluye.

Desde Eurocolegio Casvi se muestran seguros del camino emprendido en torno a la estimulación; experimentar les sirve de base para el futuro. Si un niño en sus primeros años no ha podido experimentar, no ha podido tocar, no sabe realmente lo que es el mundo. Un mundo que se les abre, sin duda, lleno de oportunidades y logros por alcanzar.
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