Desarticulan cuatro grupos dedicados al negocio de las 'cundas' en Embajadores
martes 13 de noviembre de 2012, 00:00h
Actualizado: 24/06/2013 10:15h
La Policía Nacional ha desarticulado cuatro organizaciones dedicadas a las 'cundas' o taxis de la droga que operaban en la glorieta de Embajadores desde donde eran trasladados hasta la Cañada Real.
La delegada del Gobierno Cristina Cifuentes, ha comparecido en rueda de presna este miércoles junto al Jefe Superior de Policía de Madrid, Alfonso Fernández Díez, y el jefe de la policía del distrito de Arganzuela, José Ramón Murillo, para informar de la denominada operación "cundas".
Los agentes han detenido a 23 personas dedicadas a la captación y traslado de tóxicomanos, a los que recogían en la glorieta de Embajadores y, previo pago de cinco euros, trasladaban hacia la Cañada Real donde compraban y consumían sustancia estupefacientes.
La delegada de gobierno ha destacado la importancia de esta operación ya que "es la primera vez que puede llevarse a cabo una acción a nivel global de este tipo, debido a la dificultad que supone captar a gente que realiza esto de forma individual y probar que es así".
Además, Cifuentes ha manifestado la intención de proponer al ministerio que en el nuevo proyecto de ley de seguridad ciudadana que está estudiando "incluya los vehículos 'cunda' como instrumentos de delitos, y trate a los usuarios de estos coches como enfermos, proporcionándoles el tratamiento adecuado a su situación".
Por otro lado, Juan Ramón Murillo, ha declarado que "con esta operación se considera desarticulado el 95 por ciento de las 'cundas' que actuaban en el barrio de Embajadores. Queda un 5 por ciento que no supone la agresividad e importancia de los grupos detenidos", ha afirmado el jefe de policía.
Investigación y "modus operandi"
La investigación se inició a raíz de las denuncias y quejas que las asociaciones de vecinos del barrio de Embajadores habían realizado, ya que, según dijeron, sus comercios y calidad de vida estaban siendo perjudicados por las acciones de estos grupos.
La policía detectó cuatro grupos perfectamente organizados, dos de orígen marroquí, uno de orígen búlgaro y otro rumano. A pesar de ser completamente autónomos, salvo los dos marroquíes, todos compartían rasgos comunes. Estaban perfectamente jerarquizados y formados por los empresarios y dueños de los vehículos cunda que a su vez contrataban a los conductores; los toxicómanios a los que se pagaba en sustancias, y los captadores de drogodependientes. La Policía estima que cada uno de estos grupos recaudaba un total de 9.000 o 12.000 euros al mes.
Asimismo, el modo de operar de estas redes era similar. Actuaban de forma muy activa ya que trabajaban de 8.00 a 00.00 horas, incluyendo fines de semana y festivos. Los empleados se situaban en las dos salidas de metro de la glotrieta de Embajadores. Allí, comunicaban a los tóxicomanos que disponía de un taxi para su traslado a la Cañada Real. Mientras, los conductores permanecían en los vehículos esperando a la clientela, y los empresarios vigilaban las actuaciones desde un segundo plano.
El recorrido era siempre el mismo hasta llegar a los "supermercados" donde los individuos adquirían sus dosis. Allí, contaban con una habitación donde estos podían consumirla e incluso en ocasiones lo hacían junto al coche "cunda".
Los detenidos han sido acusados de varios delitos de tráfico de drogas, pertenencia a organización criminal, blanqueo de capitales y contra la seguridad social y la hacienda pública. La asociación de vecinos, creada para solucionar este problema en el barrio de Embajadores, se personará como acusación partircular y pedirá una medida cautelar en la que no se permita a estas personas acercarse a esta zona de la capital.