El Almacén de Villa, situado
en un polígono industrial de Coslada, custodia entre sus paredes un pedazo de historia de las calles de Madrid y de sus habitantes. Repartidos en
cuatro naves de 4.777 metros cuadrados, nueve mil lotes se amontonan procedentes de desahucios, terrazas de veladores, carteles, maniquíes, instrumentos musicales, objetos de venta ambulante y mobiliario municipal.
Hay objetos curiosos, como una
gamba gigante de cartón piedra, varios carteles de promocionales de corridas de toros o
un kiosko de prensa. También los hay valiosos, como un carruaje del Museo de Historia, una peana de un paso de Semana Santa, cuatro cabinas de rayos UVA y numerosos muebles de anticuario, entre otros.

Los propietarios de los depósitos tienen un mes de plazo para retirar sus objetos del almacén, previo pago de la Tasa por Prestación de Servicios de Retirada, Transporte y Almacenaje en el Almacén de Villa, que
cuesta 147,20 euros en concepto de transporte (hasta un máximo de 8 metros cúbicos, y 18,39 euros por cada metro cúbico que exceda). Además se debe abonar
0,41 euros por cada metro cúbico almacenado y día.
En los primeros siete meses de este año se han destruido 105.870 CD y DVD —en todo 2011 fueron 201.672—; 4.703 cinturones, carteras y bolsos, una cifra muy superior a los 3.851 de todo 2011; 5.200 gafas de sol, cantidad que dobla los 2.480 destruidos a lo largo de 2011 y 1.600 relojes (400 en todo 2011).
Destino de los bienes
En el caso de los desahucios y otros tipos de ejecuciones, los enseres pueden ser susceptibles de uso municipal, por lo que se conservan para ser utilizados por las dependencias que lo soliciten. Del resto de los objetos, los que pueden tener valor económico se clasifican para su enajenación en pública subasta.
Las prendas de ropa y accesorios se entregan a la empresa Humana y a la Fundación Pueblo para Pueblo, adjudicataria del contrato de tratamiento y gestión de ropa y residuos textiles depositados en diversos puntos de la capital.
Hay también muebles almacenados que no se conservan en buen estado. En estos casos los alumnos de los cursos de la Agencia para el Empleo se encargan de restaurarlos para que una vez recuperado el valor original se destinen para usos municipales, se donen o salgan a subasta pública. El resto de los objetos —las incautaciones del 'top manta' y las falsificaciones— se destruyen en el vertedero de Valdemingómez. "Hay un compromiso del Ayuntamiento en la lucha contra las falsificaciones de las grandes marcas", ha señalado el vicealcalde de Madrid, Miguel Ángel Villanueva.
El Almacén de la Villa es gestionado por la UTE formada por Clece y Pentanove, denominada 'Villa Almacén', y es alquilado a la multinacional española Abertis.