www.madridiario.es
El modelo social que nos propone el PP

El modelo social que nos propone el PP

Por Ángeles Álvarez
sábado 10 de septiembre de 2011, 00:00h
 
Asistir a una puesta de largo es asistir a un rito de iniciación social que reúne mensajes ligados a la posición social y a la disponibilidad sexual de las mujeres. Los del PP son muy dados a eventos de este tipo, que suponen una especie de muestra de la mercancía femenina casadera y no deja de ser un rito de las clases altas mostrando poderío. Ejemplo claro fue la fiesta del presidente de la Diputación de Alicante (PP), que llegó a gastar 11.900 euros en la puesta de largo de su hija.

Acaban de contarme que Rajoy, candidato del PP al gobierno de España, es un señor que acude cada año a un evento en Pontevedra que marca su concepción del mundo y especialmente de las mujeres en la sociedad del siglo XXI: clasismo y sexismo de una sola tacada. En el siglo XIX, la nobleza inglesa y la alta burguesía francesa popularizaron los bailes para debutantes a los que asistían las niñas casaderas a su primera presentación oficial en sociedad.

Allí se exponía su desenvolvimiento y se escenificaba con pompa la posición social de los padres, dos elementos fundamentales a la hora de programar enlaces matrimoniales provechosos. A estos actos acude Rajoy. En el XIX, asistir a los bailes de debutantes era asistir a una especie de mercado dentro del cual se ofrecían las mejores y más ricas carnes. ¿Dónde está la diferencia con aquellos? Quizás, hoy los blancos vestidos de las debutantes no permita garantizar la "pureza reservada a solteras" y supuestas vírgenes, pero mantiene el carácter ritual que representa valores anacrónicos.

Puede que Rajoy este entusiasmado con la asistencia a actos tan carcas, y de significado tan protervo. Seguramente lo esté. Las fotografías del evento permiten vislumbrar a varios asistentes que parecen estar en su ambiente natural, mirando vanidosos y rechonchos el ramillete de sus jóvenes casaderas con los blancos vestidos que predicen una pubertad virginal dispuesta a entrar en el mercado.

Personalmente, me parecen un evento rancio que retrotrae a usos y modos deplorables, patéticos, ridículos. ¡Pero cuidado! También es amenazante, ya que es la bandera que, junto a la peineta de Cospedal, augura el modelo social que nos propone el PP.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios